¿CON LA MAÑA DENTRO?

En este espacio hemos sostenido que en el Ayuntamiento de Cuernavaca, y muy en particular en el denominado organismo descentralizado Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC), hay «servidores públicos» que forman parte de grupos de la delincuencia organizada, y parece que no nos hemos equivocado.

Con la reciente aprehensión de “el Crispín», cabecilla de la célula de uno de los cárteles que operan en Morelos, también se detuvo a Juan David Aparicio Sotelo; quien es nada menos que el Director de Inhumaciones de la capital del estado, es decir del Pateón Municipal de la Paz.

Una vez que se dio a conocer su nombre apresuradamente la comuna salió a aclarar que en efecto, era verdad, pero que “casualmente” él había renunciado con fecha 30 de marzo. ¿Usted les cree?

Sólo que alguien del Ayuntamiento hizo el favor de enviar parte de la nómina vigente, en la que aún a éstas alturas el señor Aparicio Sotelo sigue vigente en el cargo.

Por lo menos sería bueno que dijeran quien es el nuevo titular de esa área, porque hasta el momento no sabemos nada al respecto, y eso pudiera confirmar que no es cierto que renunciara, aunque ni falta hace porque se encuentra a buen resguardo.

Pero lo anterior es sólo parte del hilo a partir del cual se podría jalar la madeja, ya que la información prevaleciente nos lleva a sostener que el SAPAC es un refugio de facinerosos, comenzando por un personaje de muy negros antecedentes llamado Héctor Maganda.

Una de las teorías al respecto refiere que el presidente municipal, Antonio Villalobos Adán, fue subalterno de Maganda cuando éste desempeñó un cargo en el gobierno del vecino estado de Guerrero.

Como había sido su patrón allá, cuando por azares del destino y con el apoyo del ex gobernador Graco Ramírez logró llegar a la alcaldía de Cuernavaca, pues le agradeció el favor y lo puso al frente del SAPAC, aunque nunca ha aparecido como el titular sino que es “asesor” de la dependencia.

En su oportunidad, dicho sujeto debió ampararse para no ser detenido por la Fiscalía General de la República, se entiende que algo muy grave debía y a partir de ahí se desató una serie de rumores que llevaron a considerar que el hombre efectivamente cuenta con un pasado nada decente y claro.

Las cosas se pusieron duras, el golpeteo en medios de información no cesaba y entonces la decisión fue buscar a alguien que amortiguara los golpes; una figura con prestigio e identificación local para desviar la atención y simular que las cosas ahí cambiaban.

Se invitó al abogado Fernando Blumenkron Escobar a ocupar la dirección del SAPAC, pero era clarísimo que el «dueño del negocio» seguía siendo Maganda, así que nuestro amigo el abogado cuando vio que sólo lo estaban utilizando, presentó su renuncia.

Luego se instaló ahí a Mauricio Vega Chavaje, también muy conocido localmente no tan buen abogado; pero al final ocurrió lo mismo, debió salir para evitarse mayores complicaciones, porque el dueño de esa «plaza» sigue siendo Héctor Maganda y desde ahí, a decir de algunos empleados de la comuna, decide muchas cosas en el Ayuntamiento, pasando incluso por encima del dichoso Lobito.

Claro, es parte de los acuerdos con el dichoso alcalde. ¡Quién sabe cuántos favores le deberá! que permite su injerencia en todas las áreas de la presidencia municipal.

El sujeto está muy resguardadito por instrucciones de Villalobos y se asegura que desde ahí es quien ha logrado colocar en otras responsabilidades a muchos de sus cercanos, como en el caso de Juan David, ahora detenido por delitos contra la salud y por formar parte de grupos criminales.

No estaría nada mal que la Fiscalía General de la República (FGR) retomara las investigaciones en torno a Maganda a propósito de la detención del ahora ex director de Inhumaciones del Panteón de la Paz, seguramente se encontrarían con muchas sorpresas desagradables. Esos son los socios de Villalobos Adán.

¿Cómo la ve?