ALIANZAS ¿SIGNOS DE DEBILIDAD?

Se perdió la ideología y el proyecto

Hacia el proceso electoral del 2021 ya hay en desarrollo o búsqueda de alianzas entre partidos a fin de lograr mayores posibilidades de ser competitivos; y conseguir posiciones de representación popular; sin embargo, ese pareciera ser un signo de debilidad y el reconocimiento de cada instituto político de que no cuenta con la fortaleza suficiente como para dar la batalla solo.

Eso sería lo de menos, hay partiduchos que casi toda su existencia la han basado en acompañar a los más grandes, como un método de sobrevivencia; por el riesgo de perder el registro y dada su poca militancia. Estamos hablando del Partido Verde, Nueva Alianza, del Trabajo y Movimiento Ciudadano. sólo por citar algunos.

Pero lo que no se puede concebir es que proyectos y propuestas tan diferentes y antagónicas como las del PRI, PAN o PRD salgan con que buscan ir juntos a la contienda de junio del año venidero porque lo único que exhiben es que ya no hay diferencia de nada; que han perdido el amor a la camiseta, ideología y pasión por un color o signo político, y que se transformó en ambición y apetito de poder, por el poder mismo.

Reiteramos nuevamente, los mexicanos estamos hartos de esas instituciones que han alimentado la corrupción, tolerado el abuso de sus cuadros y abusado de la ciudadanía sin corresponder mínimamente una vez que logran los propósitos buscados; es urgente eliminar a tanto vividor que busca -sin aportar nada- vivir como rey a costa del erario y de la miseria de casi el país entero.

Hay un añejo reclamo para eliminar por lo menos posiciones políticas que cuestan tanto al pueblo como son los diputados locales, federales y senadores plurinominales. Quienes logran esa posición llegan impuestos por los partidos o los grupos de poder que los manejan y no representan a nadie, suelen ser los que más roban. ¿Qué decir de las prerrogativas que se gastan? es una exageración el dinero que se le destina a los partidos, cuando tenemos tantas necesidades por resolver.

Tristemente son ellos mismos los que desde los congresos y el Senado de la República pueden eliminar esos dos aspectos o en el caso de las prerrogativas disminuirlas, pero jamás lo van a hacer porque va contra sus propios intereses, entonces nos fregamos porque como sociedad hemos perdido fuerza y unidad para obligarlos a corregir esas cosas.

La nulidad de esos personajes la vemos aquí en corto en el Congreso local, por ejemplo ¿qué nos han dado en la anterior y en la actual legislatura a los morelenses, que no sean atracos y corruptelas? han ejercido en promedio 500 millones de pesos y habría que preguntarle a los 20 «legisladores» ¿cómo o con qué trabajo legislativo corresponden a su pueblo?

Bueno, más bien están siendo tapadera de lacras del gobierno anterior y, actualmente, así se presume del edil de Cuernavaca Antonio Villalobos Adán, porque hay una demanda por un Juicio de Responsabilidades en su contra, y como que ya se les alargó el tiempo para dar resultados al respecto, ¿no será que ya se arreglaron con una lana y únicamente le vienen haciendo al vivo?

Y como dice el dicho… «hay que pensar mal para acertar», y existen ciertas sospechas de componendas al respecto y aunque algunos de manera descarada como el grupito de diputadas que encabeza la petista Tania Valentina Rodríguez más bien luchan desesperadamente por protegerlo, porque es de su clan de aliados del ex gobernador Graco Ramírez.

¿Ese tipo de «representantes populares» nos sirven? desde luego que no, y entonces por qué los seguimos tolerando? ojalá que en la elección que viene sepamos elegir.

MUCHO DINERO EN MANOS DE VIVIDORES

*Y en la cuarentena millones muriendo de hambre

México vive momentos de angustia y desesperación, este fenómeno del coronavirus (Covid-19) traerá demasiado sufrimiento y no tanto por la enfermedad que ojalá sea prontamente controlada; sino porque millones de mexicanos no cuentan con las condiciones económicas como para hacerle frente a la cuarentena prácticamente decretada por las autoridades.

Es decir, en este momento no hay dinero que alcance para poder subsidiar a miles de familias que viven al día; sobre todo quienes se dedican al comercio en pequeño, micro o ambulante y que comen con las ventas de cada día, o sea, cuando no venden nada no comen.

Y es ahora cuando se ve la trascendencia e importancia de forzar cambios sobre todo en materia político-electoral, a fin de evitar seguir entregando dinero a vividores y farsantes políticos, falsos representantes populares, que encontraron la forma de no trabajar y vivir como reyes haciendo como que nos representan.

Nos referimos a aquellos que encontraron en los partidos políticos un extraordinario refugio para hacer dinero, a quienes desde ahí salen para ocupar posiciones de «representación» en gobiernos municipales, estatales, federales y, desde luego, en los congresos.

Esta nueva administración buscó el año pasado, a través del Congreso de la Unión, reducir a la mitad las prerrogativas que se les entregan a los partidos políticos y una buena parte de los diputados, incluidos algunos de Morena, se opusieron.

Rechazaron la iniciativa obligando a los encargados de las finanzas y a los órganos electorales a continuar entregando millonarios recursos de privilegio; cuando lo justo sería que cada institución de ésta naturaleza viviera de las propias cuotas de los afiliados, sólo que como son ya tan pocos los que creen en ellos y menos los que cumplen, por eso necesitan del dinero del pueblo.

Y qué decir de la sobrepoblación de legisladores tanto en los congresos locales como en el Congreso federal en el Senado y la Cámara baja. ¿Por qué se han negado a la eliminación de los dichosos lugares plurinominales o de representación proporcional, que son escaños que no pasan por las urnas, si ya no existe la justificación de que hay un partido único?

Para qué queremos a esos sujetos que a nadie representan y no contribuyen en nada a mejorar la convivencia, paz y armonía entre los mexicanos. ¿Cuantos miles de millones de pesos se destinan a éstas cosas mientras el 70 por ciento de los mexicanos viven en la pobreza y hambruna?

Pero todo lo anterior dibuja de cuerpo entero la frialdad, inhumanidad, egoísmo e inmoralidad de personajes a quienes no les importa ver que sus connacionales sufran en la miseria; con tal de seguir gozando ellos de lo que no se merecen, porque no se ganan un sólo peso por la buena, todo son negociaciones y componendas.

En estos momentos de incertidumbre, es cuando se requiere de todo ese dinero tirado a la basura en partidos políticos que, además, han traicionado constantemente a su pueblo; y que hace mucho dejaron de ser útiles porque se olvidaron de que eran puentes para gestionar necesidades de los ciudadanos ante las autoridades y también se dedicaron a robar.