ESPERANZA SILVER, DESARROLLO EN LA “NUEVA NORMALIDAD”

La economía en el estado de Morelos, como ocurre en la mayor parte del planeta, enfrenta un reto muy complicado ante el confinamiento provocado por la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2; porque además ello se suma el lastre a nivel local que representa un estancamiento de lleva varias décadas.

De hecho, la declaración del delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Francisco Monsebáis Salinas, de que las 15 empresas dedicadas a la minería en la entidad al cumplir los lineamientos exigidos por la federación para poder regresar a la normalidad, podrían reactivar actividades cuanto antes.

La empresa Esperanza Silver de México, cuyo proyecto representa una inversión millonaria en la comunidad de Tetlama, en Temixco, Morelos, forma parte de ese grupo de empresas esenciales; y en su caso particular representa una gran oportunidad para que Morelos retome su actividad económica.

Además, “Morelos sigue siendo una de las entidades con problemas por el coronavirus, pero también con enormes retos en materia de pobreza y marginación. Un ejemplo es Tetlama, una comunidad en el municipio de Temixco, en la zona metropolitana de Cuernavaca, que tiene indicadores de marginación importantes según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)”, sostuvo en entrevista Ricardo Sierra vocero del Proyecto Esperanza.

Los indicadores de calidad de vida son realmente bajos, por ejemplo, “el analfabetismo en la zona de Tetlama supera el 12 por ciento, y únicamente el 34 por ciento de la población tiene la primaria completa; el Inegi también reporta que el 21 por ciento de las viviendas de Tetlama tiene piso de tierra y en el 2.4 por ciento de las mismas no hay agua entubada. En este punto del estado de Morelos hay casi dos mil habitantes que vivían de la separación y recolección en un basurero que cerró en 2006 y, por esa razón, las fuentes de empleo son escasas y la marginación se profundizó”, precisa.

Por ello es que el proyecto de la subsidiaria de Alamos Gold Inc, impulsa el desarrollo de la zona, el potencial de su población respetando el medio ambiente, y siendo amable con el tejido social, con un esquema de “Nuevo Modelo de Minería Social y Ambientalmente Responsable”, lo que significa una importante derrama económica y bienestar para su población, confirmó Ricardo Sierra.

“La empresa ya cuenta con la concesión y los permisos necesarios, además de un proyecto que se conoce por su promoción en el desarrollo comunitario sustentable, con tres ejes: derechos humanos, tejido social y protección ambiental; la subsidiaria de la empresa Alamos Gold Inc, tiene proyectada una inversión estimada en 450 millones de dólares en la zona, lo que permitirá además de dar empleos directos a personas de todas las comunidades aledañas, así como una serie de oportunidades que irán surgiendo en el transcurso de la operación de la minera en la zona”.

En palabras del representante del Proyecto Esperanza, el impacto de la inversión sería por lo menos de los próximos 10 años, convirtiendo una comunidad en rezago en una comunidad que se desarrollará económica y socialmente.

“Ante la actual situación, el Proyecto Esperanza es esencial para la reactivación económica del estado por los empleos directos e indirectos que se generarán, las cadenas de valor y proveeduría que se activarán y por la generación de impuestos que impactarán favorablemente a las finanzas públicas estatales y municipales.

La opción para Morelos es la explotación minera como una forma de salir del problema económico. Al final, las comunidades cada vez tienen un mayor consenso para llevar adelante el proyecto, al conocer los beneficios que tendrán y particularmente, en el contexto de la pandemia del Covid-19”.

Para finalizar, Ricardo Sierra vocero del Proyecto Esperanza destacó que “la industria minera representa el 8.2 por ciento del PIB Industrial y es la sexta generadora de divisas para el país, es por ello que frente al escenario de crisis económicas que vive el planeta y que afecta a México por igual, las actividades económicas, como la minería, se convierten en fundamentales para la recuperación. México ocupa en esta materia el primer lugar mundial en la producción de plata”.

UN PROYECTO MINERO EN MORELOS

*Esperanza para la recuperación económica

Uno de los efectos más devastadores de la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, más allá de las muertes y los contagios, es la crisis económica mundial provocada por el confinamiento para evitar la propagación del mal conocido como Covid-19.

Sólo en los Estados Unidos durante marzo y abril se perdieron más de 30 millones de empleos y, aunque en mayo hubo una leve recuperación; las solicitudes de apoyo por desempleo son millones, lo que acrecentará los niveles de pobreza en la nación del norte.

En México, estiman que el desempleo general en el mes de abril ascendió a 12.5 millones de empleos perdidos. Si tomamos en cuenta que la Población Económicamente Activa es de entre 48 y 50 millones de personas, la pérdida de empleos en abril significaría cerca de un 25 por ciento.

Ambas circunstancias, lo ocurrido en la Unión Americana y en México, tendrán un efecto devastador en la población mexicana; pues el desempleo en Estados Unidos ocasionará un impacto sin precedentes en el envío de remesas a familias en nuestro país, que dependen enteramente de ellas para sobrevivir.

Eso, y la falta de acciones gubernamentales a nivel estatal y federal, traerán como consecuencia el incremento de la pobreza e incluso del hambre entre la población de Morelos. Lo que se suma a un aumento en el número de personas y familias que apenas sobreviven, todavía más de lo que se acumuló en el sexenio pasado.

La mayoría de las personas en Morelos vive en la economía informal (sobrevive), aquellos que tienen un empleo formal dependen del sector público o de la economía terciaria; y ambos sectores están enfrentando una crisis sin precedentes de la que no será fácil ni rápido que salgan y mejoren sus condiciones de vida.

Frente a este panorama, inversiones millonarias como la que plantea la empresa Esperanza Silver de México en el proyecto de minería de Tetlama, Temixco, es una de las pocas alternativas que tendrá la población de la zona para salir adelante. Ello pues, además de generar empleos directos en beneficio de familias y comunidades, ofrece opciones para el desarrollo comunitario permanente.

Basurero a cielo abierto en Tetlama, Temixco, Morelos

De acuerdo con indicadores oficiales Tetlama mantiene un alto índice de marginación y amplios niveles de rezago educativo y de servicios públicos; no hay empleos, por lo que sus habitantes, sobre todo los jóvenes, se ven en la necesidad de emigrar para obtener algún ingreso que les permita subsistir a un nivel medio y aportar a sus familias. Todo ello, se ha complicado aún más por la pandemia, el confinamiento y la suspensión de actividades económicas de los últimos dos meses.

La inversión millonaria no es todo, se crearán empleos en diferentes ámbitos, se plantea la construcción del proyecto de desarrollo comunitario permanente ya que el modelo de minería de la subsidiaria de Alamos Gold Inc. representa una manera distinta de empresa, de producir en el sector minero; que se apega a un modelo que toma en consideración al medioambiente y se preocupa por el tejido social.

Durante los últimos meses los consensos entre las comunidades de la zona han ido creciendo; sabedores de que sus alternativas son pocas, pues el abandono desde hace décadas en el campo por parte de los gobiernos mantiene a la mayoría de esas tierras como ociosas porque se requiere de mucha inversión para hacerlas productivas, hay mucho que limpiar antes de siquiera pensarlo.

Los efectos de la intervención de la empresa serán mínimos, frente a lo que existe ya en esa zona que estuvo dedicada a los basureros a cielo abierto desde hace años, por lo que una inversión representa enormes posibilidades de futuro para la gente. Morelos, una tierra abandonada por muchos años y sin proyectos claros de desarrollo, tiene ante sí una de las mejores oportunidades de detonar y cambiar su futuro. Es una suerte que, en medio de la tragedia mundial, exista una esperanza en este proyecto de inversión y de construcción de desarrollo y bienestar para la gente. Esperanza Silver México es la esperanza, en medio de tanta miseria. ¡Enhorabuena!

FACILITAR INVERSIONES O MANTENER EXCLUSIÓN SOCIAL

Bajo las circunstancias en las que se encuentra el país y, por ende el estado de Morelos, se advierte un futuro desalentador en lo que se refiere a desarrollo económico; inversiones y oportunidades de empleo para los morelenses.

No sólo se trata de los graves índices de delincuencia que han venido ahuyentando la inversión y obligado a las empresas a pensar en huir; sino de condiciones realmente preocupantes de carácter internacional, que llevan a pensar en una desaceleración todavía mayor en la economía.

Y es aquí donde no se entiende la actitud de algunos políticos de baja estatura que lejos de estimular y apoyar proyectos que pueden ser detonadores de la economía y garantes del bienestar integral de la región, como el caso del proyecto minero de Tetlama, se convierten en el principal obstáculo y saboteadores, desde su sillón prestado, de este tipo de capitales que tanta falta le hacen a nuestra rezagada y marginada entidad federativa.

Los funcionarios, en vez de asumirse como principales facilitadores de la inversión; exigiendo en paralelo lo necesario para que se salvaguarden los aspectos sociales y ambientales, buscan ante todo imponer su condición de “autoridad”, buscando sacar raja y saciar sus apetitos personales electorales y económicos.

De ninguna manera estamos a favor del daño ecológico irresponsable, de afectaciones irreversibles al aire, agua y el subsuelo porque eso a nadie nos conveniente; pero lo más sano es buscar conciliar el desarrollo económico y tecnológico con los cuidados al medio ambiente y la socialización de estos temas en las comunidades, para que sean éstas las que opinen y decidan sobre el desarrollo de este tipo de proyectos, que sin duda les impactarían de manera muy favorable, ante la falta de oportunidades.

Históricamente, siempre han carecido en Tetlama de lo más indispensable; pues ha sido la marginación y la ausencia de apoyos oficiales los que han predominado particularmente en este tipo de comunidades rurales de los municipios de Temixco, Miacatlán y Xochitepec.

Sus autoridades municipales por lo menos deben preocuparse en conocer a fondo de qué se trata este tipo de proyectos, que implican una muy cuantiosa inversión. Así, con múltiples estudios y planes de gestión se estaría garantizando el desarrollo de las mejores prácticas que a nivel internacional, que existen y se usan ya en el sector minero.

Según conocemos se ha buscado llevar información de primera mano a la propia alcandesa y a quienes les interesa cuidar el entorno ecológico; pero hay una posición de negativa sin dar explicación alguna, coartándole la posibilidad de tener a la zona un mejor mañana para miles de ciudadanos y familias morelenses, porque se convertiría en un polo de desarrollo.

El impacto de una inversión de ese tamaño alcanzaría casi todo el estado, modificaría positivamente el Producto Interno Bruto y sería base de confianza para recuperar diversos proyectos de inversión privada, que han descartado Morelos como punto de desarrollo económico o de plano se han ido a otros lugares que les ofrecen mejores condiciones de trabajo.

Reiteramos, lo que viene pasando en el contexto internacional, con la caída de las bolsas de valores y los mercados en el mundo; las repercusiones de la guerra de Rusia contra otras naciones; la caída en el precio del petróleo; la devaluación del peso frente al dólar y, para completar el cuadro, la posible presencia del coronavirus en el estado; podrían llevarnos a condiciones casi catastróficas de nula oportunidad de crecimiento y apertura de empleos.

¿Cómo es posible que frente a todo este panorama se anteponga el interés personal de dos que tres politiquillos enanos frente al de un Estado y sus sectores productivos?

La alcaldesa de Temixco y los demás integrantes del cabildo tienen ante sí la oportunidad de pasar a la historia como quienes hicieron posible la concreción de una inversión importante, que sin duda pondría al municipio y a su población en el camino del desarrollo y el bienestar integral de las comunidades del poniente de Morelos; en particular la de Tetlama y sus alrededores, con la puesta en marcha del proyecto minero bajo estrictos lineamientos apegados al marco de la sustentabilidad y de protección ambiental. Así como determinar todos y cada uno de los beneficios sociales y económicos que estarían aportándose en la región para su desarrollo integral. O bien, pasar a la historia como los responsables de mantener en el ostracismo social a su pueblo y su gente.

LOS TRASNOCHADOS DE LA IZQUIERDA QUE VAN CONTRA AMLO

Tanto tiempo se opusieron, por método, a todo lo que proviniera de los gobiernos “neoliberales”; que hay en algunos de los simpatizantes de la izquierda mexicana cierta inercia a seguir oponiéndose a todo lo que huela a inversión privada e inclusive pública, tendiente a proyectos para el desarrollo o infraestructura, a pesar de que ello obstruya los planes del gobierno con el que dicen simpatizar.

Se han manifestado los grupos indígenas, instigados por seguidores de López Obrador, en contra del proyecto del Tren Maya o los ecologistas, también azuzados por grupos afines a la Cuarta Transformación, en contra de la construcción de la refinería de “Dos Bocas”; pero sin conocer a fondo el alcance de los proyectos o su impacto en el medio ambiente, o bien los beneficios que traerán consigo ambos desarrollos en las regiones.

En Morelos sucede algo similar: grupos sociales identificados con la izquierda obstruyen la conclusión de las obras de la Termoeléctrica de Huexca; a pesar de estar prácticamente concluida y ambientalistas se oponen a la explotación de la mina cerca de la comunidad de Tetlama en el municipio de Temixco.

¿Conocen a fondo los proyectos? En muchos de los casos no lo creo. Es cierto que hay grupos sociales y de ambientalistas que están legítimamente preocupados por la afectación al medio ambiente y cuando se trata de la explotación de los recursos naturales exponen sus razones con fundamento científico; sin caer en posturas radicales o intransigentes. Ese tipo de oposición, desde luego, contribuye a mejorar los proyectos al enriquecerlos con sus diversos puntos de vista.

Pero en cambio, existen otros actores sociales que, lo único que buscan al exponer sus opiniones oponiéndose a esos desarrollos es ganar notoriedad para no pasar desapercibidos; provocan la nota periodística sin argumentos, compensando su ignorancia con la intransigencia, y su ausencia de razón con frases de descalificación carentes de fundamento.

Estos últimos, son los que le hacen daño al proyecto de gobierno al que dicen apoyar, un proyecto que como lo establece el Plan Nacional de Desarrollo; le da a la extracción de los minerales el carácter de “materia prima estratégica”, advirtiendo que no se cancelará ninguna concesión.

En la Cuarta Transformación la minería va, siempre y cuando se cumplan las condiciones enunciadas por el presidente López Obrador: “Que le paguen bien al minero, que paguen la misma cantidad de impuestos que pagan allá y, sobre todo, que no contaminen”. Eso significa un “si” al desarrollo con sustentabilidad.

El desarrollo sustentable no significa frenar de plano la explotación de los recursos naturales, significa equilibrar el progreso económico y material con el bienestar social y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.

La oposición a estos proyectos no debiera estar encaminada a evitar de manera intransigente su desarrollo, sino a ser garantes de que se concilien los tres ejes fundamentales de la sustentabilidad: lo económico, lo ecológico y lo social.

Alejándose de sus afanes personales de notoriedad, quienes hoy se oponen debieran enfocarse en que a las comunidades en donde se desarrollen los proyectos alcancen cierto nivel de progreso material, sin comprometer el medio ambiente, los recursos naturales, la calidad de vida de los seres humanos y demás especies de la región, pues de lo contrario condenan a los habitantes de esas zonas a vivir de manera permanente en el atraso y subdesarrollo.

Estos actores trasnochados de la izquierda mexicana deben tener en cuenta que, para que prosperen los programas sociales del Presidente López Obrador, es necesario generar riqueza y la explotación sustentable de nuestros recursos naturales, es una forma en que el Estado mexicano podrá allegarse de recursos públicos para seguir apoyando a los pobres de este país, al tiempo de llevar el desarrollo a los más necesitados; oponerse o sabotear estos proyectos, es como si la izquierda que encabeza el Presidente, se diera un balazo en el pie.

TRAICIONES EN LA 4T…

Y los ambientalistas de ocasión

Las traiciones y conflictos siguen a la orden del día en la Cuarta Transformación, como ejemplo está la posición que ha tomado el oportunista secretario de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos de Cuernavaca, Efraín Esaú Mondragón Corrales, ex diputado local del PES en la Legislatura pasada; quien ahora le ha dado la espalda al gobernador Cuauhtémoc Blanco, ya que en la campaña electoral del 2018 se vio muy activo promoviendo el voto a favor de abanderado de la coalición “Juntos Haremos Historia”  y ahora se dedica a criticar las acciones de gobierno, y se opone a los proyectos que han sido abanderados desde el gobierno federal.

Efraín Esaú Mondragón, carece de experiencia en el servicio público y su único mérito es ser hijo de un pastor evangélico influyente y cercano a Hugo Eric Flores, actual delegado federal y dirigente del PES. Dicha cercanía le permitió acceder a diputación local en la legislatura pasada, pero ahora traicionando al gobernador del estado forma parte del gobierno municipal de Cuernavaca que encabeza Antonio Villalobos; el principal adversario de Cuauhtémoc Blanco.

Parece que al gobernador lo están traicionando los evangélicos, ya que hay una relación entre Hugo Eric Flores, Efraín Esaú Mondragón y Antonio Villalobos, que nada tiene que ver con la política y sí con sus creencias religiosas.

El secretario de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos de Cuernavaca ha demostrado en reiteradas ocasiones su ignorancia e irregular desempeño en el tema ambiental, y como ejemplo están todos los permisos ilegales que ha otorgado para la tala de árboles en la ciudad a desarrolladores inmobiliarios, su pésima planeación en el proyecto de remodelación del Parque Melchor Ocampo, entre otras irregularidades.

En un inicio fue severamente cuestionado por organizaciones de ambientalistas encabezados por Flora Guerrero pero, de acuerdo con información que nos han revelado, el funcionario municipal negoció ya con esa “ambientalista”; beneficios que le permitan seguir destruyendo la ciudad sin ser cuestionado, a cambio de atacar y criticar los proyectos del gobierno del estado.

A este oportunista funcionario se le olvidan cuales son los proyectos prioritarios en Morelos para el presidente Andrés Manuel López Obrador, y en lugar de andar siguiéndole el juego a los AMBIENTALISTAS DE OCASIÓN, debería ponerse a trabajar, en breve dicen será exhibido por todas sus irregularidades que datan desde que se desempeño como diputado local.