¿Va en serio?

Llegan apoyos federales

El lamentable suceso vivido el pasado 8 de mayo en el que Maximiliano «N» asesinó a dos personas e hirió a otras dos; lo ocurrido el 10 de mayo con la agresión al personal de custodia del penal federal femenil de Coatlán del Río, parece haber hecho reaccionar a las autoridades.

Tras la polémica desarrollada en redes sociales en el caso de Max por un amparo concedido en un juzgado federal, a fin de garantizarle sus derechos humanos, nos hace preguntarnos, pero ¿y a los agredidos, a las familias afectadas quién se los garantiza? pero lo bueno es que se dio prisión preventiva contra al agresor material como todos esperábamos.

La suma de los hechos en el municipio sureño de Puente de Ixtla llevo a una reacción oficial, a partir de lo anterior, arribaron refuerzos al estado y la Comisión Estatal de Seguridad vía su titular José Antonio Ortiz Guarneros dio a conocer el desarrollo de operativos y la instalación de puestos de revisión en puntos estratégicos; entradas y salidas de carreteras, con la participación de elementos federales y locales.

Ojalá que tan desafortunados acontecimientos deriven en acciones verdaderamente contundentes, a fin de frenar la embestida criminal que no deja de generar sospechas de que tenga metida la mano negra de figuras políticas que ejercieron poder en el pasado reciente.

El gobernador Cuauhtémoc Blanco necesita dar una demostración de fuerza y autoridad para detener esas perversas intenciones de desestabilizar y buscar la gobernabilidad.

No es muy difícil darse cuenta de que esas fuerzas oscuras y enemigas de la sociedad tienen incluso toda una estrategia de comunicación, para multiplicar y hacer viral cualquier acción relacionada con el crimen.

Claro que personajes políticos están a la vista, muchos lo sabemos; sin embargo, sí han logrado ya parte de sus objetivos desacreditando gradualmente el desempeño de la actual administración para distanciarla de la población, no obstante su objetivo final es llevar al descarrilamiento de este proyecto.

La presencia de fuerzas Federales deberá ser permanente, hasta que se tranquilicen las cosas, no obstante, y como dice el dicho, «muerto el perro se acabó la rabia» y paralelamente se tendría que ir con todo contra esos sujetos que siguen haciéndole daño a Morelos, comenzando por Graco Ramírez y su hijastro Rodrigo Gayosso.

Y, por cierto, en torno al asesinato del empresario Jesús García, si se jala el hilo del caso igual y se llega a una de esas figuras intelectuales del acontecimiento que ya ha generado amenazas directas hasta con los comunicadores, ya que han aparecido al menos tres mantas, muy bien impresas y todo.

Confirman la muerte de un segundo herido en el zócalo de Cuernavaca

A cinco horas de que se registrara un ataque con arma de fuego en pleno centro de la capital morelense, se confirmó la muerte de una segunda víctima de nombre Roberto Raciel Castrejón, hijo de un líder cetemista del mismo nombre; quien también se dedicaba a representar comerciantes ambulantes y semifijos.

De acuerdo con la información recabada hasta el momento, existen dos posibles líneas de investigación sobre los hechos, una que tendría que ver con los conflictos que sostenía el empresario Jesús García desde la muerte de su hijo desde el 2016 por el control de la Feria de Cuernavaca, y dos que podría estar relacionada con las rivalidades que también tendrían los occisos con los dirigentes del Nuevo Grupo Sindical (NGS), organización que encabeza en Morelos Bulmaro Hernández y su hijo Ben Hur Hernández.

Los dirigentes de comerciantes sostuvieron la mañana de este miércoles una reunión con representantes del gobierno estatal en Palacio de Gobierno en búsqueda del reordenamiento del comercio ambulante y semifijo de la capital, que se encuentra totalmente fuera de control y crece cada vez más.

Esta fue la segunda sesión, reuniones en las cuales el alcalde de Cuernavaca no ha puesto interés, pero que el Secretario de Desarrollo Económico, Gilberto Alcalá y Cecilia Rodríguez titular de Turismo en el gobierno estatal han encabezado. Al salir de la reunión, en la que estuvieron líderes de varias agrupaciones -aún a las puertas del Palacio de Gobierno- un joven mal vestido se acercó y abrió fuego contra el empresario Jesús García para darse a la fuga corriendo.

Debido a que es una zona vigilada y donde circula mucha gente se logró darle alcance, pero al verse acorralado volvió a accionar el arma hiriendo a más personas, entre ellas Roberto Castrejón hijo, el camarógrafo René Pérez quien apoyaba la persecución y un hombre mayor que al parecer era transéunte.

A las espaldas de Palacio de gobierno, los comerciantes ambulantes de los grupos opositores al reordenamiento realizaban una manifestación y también participaron en la persecución.

No obstante, la hipótesis más fuerte es que venían expresamente por García, ya que en redes sociales hay una denuncia que señala como responsable a un funcionario del Sistema de Agua de Cuernavaca, Héctor Omar Maganda, a quien se identifica como líder del cártel de los Beltrán Leyva en Morelos y esposo de la secretaria de Bienestar Social del Ayuntamiento de Cuernavaca; debido a que tenía un conflicto con García por la organización de la tradicional feria, desde que en la época de Cuauhtémoc Blanco como alcalde se cambió el control del evento.

Más que policías… en la búsqueda de la paz

En medio de toda clase de presiones, no sólo sociales sino de personajes que añoran el regreso al poder o a las acciones que les daban la posibilidad de acumular dinero fácil vía actos de corrupción, el compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador es pacificar a la nación con la estrategia puesta en la Guardia Nacional.

Esta, la Guardia Nacional, será una `mega corporación´ integrada de forma plural, entre agentes policiacos civiles, militares y de la Marina; que en realidad le apuesta a la capacidad y eficiencia los los últimos dos cuerpos del orden. Siendo honestos, la Policía Federal y menos aún las policías estatales y municipales, ofrecen algo interesante.

Lo anterior, con base en dos factores: primero; no tienes preparación ni equipo, segundo; muchos de los policías son soplones de la maña o hasta delincuentes en activo.

Así que los que se defienden son los del Ejército y de la Marina; más estos, dado que algunos militares también han caído en la tentación de sacar ventajas de su posición con los maleantes, pudieran operar en contra.

Pero, en esa lucha, se requerirá mucho más que policías y armamento; es demasiado lo que se debe hacer para darle la vuelta a tan descompuesto escenario nacional y en los estatales.

No es desconocido que quienes desarrollan tareas de prevención del delito son pésimamente pagados; incluso en algunos casos carecen de prestaciones, para ellos no hay un programa de vivienda, son maltratados e insultados por los propios jefes y deben adaptarse a malas condiciones de prestación del servicio.

En esas condiciones, sus familias andan en la sobrevivencia, y casi los orillan a delinquir para completar el gasto diario que requiere un hogar, esto deriva en muchas familias desechas y falta de arraigo, porque los llevan a vivir donde sean necesarios mayormente.

No existe una escuela real de formación policial, y para ir a enfrentar a los mafiosos les dan pistolitas casi de agua; cuando aquellos delincuentes portan cuernos de chivo, metralletas y hasta granadas de mano.

¿En esas condiciones hay capacidad para pensar el éxito? Por eso, hay que admitir que únicamente tenemos a marinos y militares para hacer frente a la delincuencia; los demás más bien estorban.

Y si todavía le agregamos un altísimo porcentaje de políticos que en calidad de gobernantes o representantes populares son parte del Gobierno, pero a su vez de la delincuencia organizada; pues ya imagínese usted que tan difícil es enderezar el camino.

Esto requiere de mucho aguante y paciencia. Lo vemos sobre todo en redes sociales, hay demasiados personajes que hacen lo que a su alcance esté para que este Gobierno fracase.

Las grandes fortunas de la mayoría de ellos se lograron a través de sendos actos de corrupción, desviando bienes de la nación, para su causa personal.

Entonces pues, estados y municipios que padecen el cáncer de la inseguridad; están en manos de la Federación para mejorar su situación en esa materia.

Y esos que exigen resultados a AMLO en cinco meses; o ignoran el actual estado de las cosas por las que pasa el país o hacen señalamientos de mala fe, porque las corruptelas de los pasados gobiernos les permitían vivir bien con el mínimo esfuerzo.

La Guardia, el último recurso

Los esfuerzos hasta ahora aplicados en el combate a la delincuencia de alto impacto no han sido suficientes, ni en el estado bicentenario el país.

Dadas las circunstancias, es que el gobierno local debió solicitar a la Federación un apoyo de refuerzos, y han llegado a la entidad grupos de la Marina.

Como usted sabe, se cuenta con una base militar aquí y ya el Ejército venía haciendo lo suyo, pero aún así el estado de cosas sigue empeorando.

Pero ya con los marinos sumados habría que preguntarse: ¿es el último recurso que nos queda?

¿Y si tampoco llegará a ser suficiente? Hay ya un clamor y molestia popular ante tanto delito grave, y algo deberá hacerse.

Ahora bien, nos explicaba un mando del Ejército, tanto los militares como los de la Marina se conducen bajo procedimientos muy específicos, o sea, bastante distintos a los elementos de las corporaciones policiacas civiles.

Decía por ejemplo que ellos no son de persecución a delincuentes, a menos que estos hubieren abierto fuego, entonces si los persiguen hasta atraparlos, pero sólo tras alguna agresión grave de los malandros.

Explicó que por lo general marinos y militares son enviados a atender casos muy específicos. Puede ser para detener a algún “pez gordo” o para desmantelar algún grupo de alta peligrosidad, pero ya con una investigación previa. Es decir, tiro seguro.

Por eso hay que esperar a ver cuáles son las primeras intervenciones de los marinos en Morelos, sobre todo.

Es de esperar que hayan llegado para ir sobre los del múltiple asesinato en Cuautla o el ocurrido antes en Yautepec, ambos casos relacionados con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Como sea, urge bajar el nivel de inseguridad, porque viene ya causando graves daños a la economía local.

Comerciantes del centro de Cuernavaca han dado a conocer el cierre masivo de negocios por bajas ventas; atribuidas entre otros factores, a la delincuencia y las múltiples obras que cierran por meses los accesos.

Pero si lo anterior no fuera suficiente, también algunos bares y restaurantes del primer cuadro hablan de bajar cortinas, pero por hostigamiento del Ayuntamiento de la capital morelense.

Y en efecto, se vienen observando acciones muy lamentables por parte del edil de la capital, Antonio Villalobos Adán. Hay dos o tres hechos que llevan a considerar que actúa con el hígado, cuando hoy más que nunca se debe ser prudente.

A unas semanas de haber asumido el cargo se fue contra empresarios del Centro Histórico, ordenando la clausura de establecimientos cuyos propietarios se habían mostrado inconformes contra actos de la comuna, durante una rueda de prensa.

Las presiones siguen, y en lugar de apoyar los esfuerzos de quienes apoyan la economía y la planta laboral, los está obligando a cerrar. Su situación es grave, están entre dos fuegos, por un lado la delincuencia, por el otro la persecución de Villalobos. Que lamentable.