INFUNCIONALES

Nadie podría negar que hacía falta aplicar una depuración absoluta en las estructuras federales, en éste caso, aquellas que a modo de delegaciones federales hacían de brazos del poder central, atendiendo necesidades en los estados de la federación.

Se había llegado al exceso del burocratismo, a nóminas abultadas y al derroche presupuestal para atender necesidades internas; abandonando sus obligaciones y desviando los propósitos para los cuales fueron creadas esas instituciones.

El presidente Andrés Manuel López Obrador decidió hacer modificaciones profundas; primero, para sacudir “las manzanas podridas”, luego para adelgazar las nóminas, y así generar ahorro para hacerlas más eficientes y funcionales; sin embargo después de un año los resultados no se ven, es más, pareciera que estaban mejor cuando estaban peor.

Así fuera a regañadientes pero los responsables de esas dependencias mostraban mayor movilidad y presencia, sumaban activos federales a los estatales y se lograba una bolsa de recursos para la entidad que, distribuida en distintos ámbitos de la actividad productiva y económica del estado alimentaba rubros como el empleo o inducía inversiones estatales para el desarrollo.

Es de considerar que luego de más de un año de experimentos es momento para que muestren cuál es realmente su papel en el compromiso de alimentar la recuperación económica integral del país y, en este caso de Morelos.

Venimos de un largo tiempo de tropiezos y administraciones de rapiña, necesitamos urgentemente que el curso de la historia comience a cambiar para bien, ésta entidad no ha podido enderezar el camino desde el gobierno de Lauro Ortega Martínez, pero su sexenio terminó hace 32 años, ¡ya basta de improvisaciones y experimentos!.

El principal reclamo en torno a todo lo que ocurre sobre el tema es para el coordinador de delegaciones Hugo Erick Flores Cervantes, que debiera mantener en acción permanente a sus muchachos; pero que le pone más interés a las cuestiones partidistas, descuidando visiblemente el encargo que le hizo López Obrador.

Pero reiteramos, el presidente de la República se comprometió a cambiar el curso de la historia, a combatir la simulación, corrupción y el engaño; sosteniendo que todo eso llevaría a lograr mejores resultados con menos dinero, pero hasta éste momento no vemos nada y ya vienen las elecciones del 2021. Sabemos que durante esos procesos, prácticamente todo queda paralizado, y el escaso circulante que hay se orienta a cuestiones políticas, es un año más perdido política y económicamente.