ARGÛELLES Y FLORES

*¿Aves de paso?

A pesar de la intensa crítica que enfrenta el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, el hombre sigue haciendo el esfuerzo por cambiar de fondo algunas estructuras gubernamentales, armadas por sus antecesores para delinquir y abusar del ejercicio del poder.

Sin embargo, esta batalla parece no reflejarse en la mayoría de quienes -por designación directa o por su peso político- han sido beneficiados por él, y su comportamiento para nada difiere de rufianes del reciente pasado que le hicieron tanto daño a este país.

No es la primera vez que lo referimos pero hay que insistir, aunque a nadie parezca importarle, menos a los propios aludidos, pero seguimos expresando que el “dizque súper delegado”, Coordinador de las delegaciones federales en Morelos o lo que ha quedado de ellas; Hugo Erick Flores Cervantes, sigue siendo una figura decorativa en dicha posición.

Hoy, en estos días de tanta carencia y desventura para muchos, se tendría que observar un enorme esfuerzo de su parte; la suma de voluntades de todas esas instancias de la federación para apoyar al estado en su recuperación económica, por los daños ocasionados por la pandemia del coronavirus, pero se nota perfectamente que al tipo “le vale” como dicen por ahí, el sufrimiento y la angustia de los empresarios, comerciantes, campesinos, obreros y trabajadores en general o quienes hasta han perdido el empleo, simplemente “no ata ni desata”.

Se supone que continúa al frente de la dirigencia del Partido Encuentro Social (o lo que queda de él), que bien podría perder el registro que aún tiene en algunos lugares gracias a Morena, porque donde más obtuvo triunfos en la elección pasada fue por el frente que hicieron con Morena y su candidato López Obrador y por la figura del actual gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, de otra manera no habrían figurado.

Y otro personaje que igualmente es beneficiario de ambas figuras políticas es el diputado federal Jorge Arguelles Vitorero, el señor está “echado a la calle”; anda moviéndose por todos lados porque quiere ser candidato, precisamente del PES, a la alcaldía capitalina de Morelos.

Para comenzar, no es ni oriundo de Cuernavaca ni tiene la residencia que se necesita, viene del norte del país y se instaló en la región sur de la entidad por alguna propiedad, pero además carece de arraigo y cercanía con el electorado; o sea, por donde se le quiera ver se nos antoja que “está frito” y sí llegara a ser abanderado de ese partido no tendría posibilidad alguna para dar la pelea.

Aprovechando la pandemia, él como otros politiquillos buscan congraciarse con el pueblo a partir de la entrega de algunos apoyos y despensas, pero la ciudadanía ya no se deja manipular tan fácil, por eso sostenemos que al menos para esta elección que viene no le vemos “patas para gallo”.

Además, ¿quién sabe para qué se viene instruyendo en el manejo de las armas? porque fue captado en una imagen en plena práctica de tiro con revolver. ¿No lo cree?

INFUNCIONALES

Nadie podría negar que hacía falta aplicar una depuración absoluta en las estructuras federales, en éste caso, aquellas que a modo de delegaciones federales hacían de brazos del poder central, atendiendo necesidades en los estados de la federación.

Se había llegado al exceso del burocratismo, a nóminas abultadas y al derroche presupuestal para atender necesidades internas; abandonando sus obligaciones y desviando los propósitos para los cuales fueron creadas esas instituciones.

El presidente Andrés Manuel López Obrador decidió hacer modificaciones profundas; primero, para sacudir “las manzanas podridas”, luego para adelgazar las nóminas, y así generar ahorro para hacerlas más eficientes y funcionales; sin embargo después de un año los resultados no se ven, es más, pareciera que estaban mejor cuando estaban peor.

Así fuera a regañadientes pero los responsables de esas dependencias mostraban mayor movilidad y presencia, sumaban activos federales a los estatales y se lograba una bolsa de recursos para la entidad que, distribuida en distintos ámbitos de la actividad productiva y económica del estado alimentaba rubros como el empleo o inducía inversiones estatales para el desarrollo.

Es de considerar que luego de más de un año de experimentos es momento para que muestren cuál es realmente su papel en el compromiso de alimentar la recuperación económica integral del país y, en este caso de Morelos.

Venimos de un largo tiempo de tropiezos y administraciones de rapiña, necesitamos urgentemente que el curso de la historia comience a cambiar para bien, ésta entidad no ha podido enderezar el camino desde el gobierno de Lauro Ortega Martínez, pero su sexenio terminó hace 32 años, ¡ya basta de improvisaciones y experimentos!.

El principal reclamo en torno a todo lo que ocurre sobre el tema es para el coordinador de delegaciones Hugo Erick Flores Cervantes, que debiera mantener en acción permanente a sus muchachos; pero que le pone más interés a las cuestiones partidistas, descuidando visiblemente el encargo que le hizo López Obrador.

Pero reiteramos, el presidente de la República se comprometió a cambiar el curso de la historia, a combatir la simulación, corrupción y el engaño; sosteniendo que todo eso llevaría a lograr mejores resultados con menos dinero, pero hasta éste momento no vemos nada y ya vienen las elecciones del 2021. Sabemos que durante esos procesos, prácticamente todo queda paralizado, y el escaso circulante que hay se orienta a cuestiones políticas, es un año más perdido política y económicamente.