CUERNAVACA; DESCOMPOSICIÓN

¿Hasta en familia?

Las condiciones que enfrentamos como sociedad en estos momentos de indefinición se antojan difíciles, y más considerando el bajo nivel de desempeño de algunas autoridades.

Preocupa mucho el estado de cosas en la capital del estado, con un presidente municipal que no sabe dónde está parado; pero que a pesar de ello sueña con llegar a ser gobernador.

Sí, aunque parezca cosa de locos, el edil Antonio Villalobos Adán viene buscando reuniones con toda clase de figuras políticas pidiéndoles apoyo; para llegar a Palacio de Gobierno.

Ese personaje busca que por diversos conflictos, Cuauhtémoc Blanco Bravo deje el cargo y llegue él como interino.

Eso, en una primera instancia; pero en un segundo escenario dice estar trabajando por la reelección, y luego ir por la candidatura a la gubernatura.

Si usted revisa lo que ha hecho el señor como alcalde de Cuernavaca concluirá que le falta algún tornillo, pero en verdad ya le gustó, faltaba más.

La metrópoli enfrenta una descomposición por el grado de ingobernabilidad que se vive, cuyo fenómeno parece haber penetrado a la familia del auto llamado «lobito».

Quienes están cerca del alcalde y de algunos de sus «colaboradores» refieren que el dinero ha sido la causa de fuertes diferencias consanguíneas.

Incluso, se involucra en lo anterior al área de medios de comunicación, en la que, se afirma fueron desviados más de tres millones de pesos en el arranque de su gestión, que se supone eran para pago de publicidad.

Pero, como suele ser común, se lo quedaron los responsables de su «administración». El problema se dio, dicen, porque era un fondo aprobado por el cabildo, y cuando se revisó y se ubicó el desfalco algunos regidores llamaron a Villalobos para que lo aclarara.

Éste, muy a su pesar, fue obligado a proceder, y entre los ganones del hurto estaba un familiar al que tuvo que correr o remover del cargo que venía ocupando “de facto”, aunque no directamente por aquello del apellido.

Bueno, que más bien otro personaje, no familiar, por el solo hecho de ser cristiano como el alcalde, la acabó mirándola y sigue en su posición

Lo que no se sabe es si obligaron o no a la devolución del dinero, o se lo dejaron, pero el anterior es sólo uno de muchos casos en los que la disposición de dinero público es una constante.

Más aún, otro jugoso negocio es la asignación de contratos para cualquier inversión, aunque no hay gran cosa.

Y lo recurrente, la petición de «mochadas» y porcentajes en contratos de servicios públicos como la recolección de basura.

Qué decir de la constante amenaza de clausura de negocios, como giros rojos y restaurantes bar y de la proliferación de cualquier espacio para el ambulantaje. Sólo les lanza una advertencia para que los empresarios pasen a reportarse.

¿Recuerda que dijo que los estacionamientos de plazas comerciales serían gratis? Pues chéquelo hoy, no pasó nada, únicamente se arregló con esos establecimientos y todo sigue igual.

Usa a los ciudadanos para amedrentar y sacar beneficios. Todo eso es hoy motivo de comentarios del personal del propio ayuntamiento que se dan cuenta de todo, cero obra o arreglos públicos, pero el señor ¿en verdad piensa que puede llegar a la grande? ¡Qué tal!

CUERNAVACA

*Cuando se impone la prudencia

Debió transcurrir más de un año para que el presidente municipal de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, entendiera un poco la responsabilidad que tiene como tal y dejara de mostrar un comportamiento de “chavo banda” o pandillero de barrio.

En medio de acciones sin razón, chismes, gritos y acusaciones a diestra y siniestra en contra de quienes consideraba sus adversarios políticos, pasaron 12 meses de ausencia de trabajo y de resultados para los capitalinos.

Hubo momentos en los que la gobernabilidad se le fue de las manos y muy, en particular la inseguridad se le disparó como nunca antes porque el señor se negaba a sumarse al Mando Policiaco Coordinado y la delincuencia venía haciendo lo que le daba en gana, porque en la ciudad no había plan ni estrategia de combate, en un asunto de tanta delicadeza.

Tampoco fue sólo eso, sin un plan y estrategia de gobierno Villalobos Adán perdió los controles en todos los sentidos; el caso del agua hizo crisis, la CFE le suspendió el servicio eléctrico en varios pozos por falta de pagos, la basura no fue la excepción, las calles se volvieron intransitables en algunas zonas por los hoyos y aún en éste momento, muchas colonias se encuentran en penumbras por falta de mantenimiento del alumbrado.

La capital estatal de plano podemos decir que por momentos se ve sumamente abandonada, pero el edil se la pasa buscando reflectores ante sus incapacidades, tratando de salir en las fotos así sea barriendo calles los fines de semana, ante su ignorancia en materia de gobernabilidad y trabajo para los ciudadanos.

A decir verdad, no creemos que el señor tuviera un momento de reflexión y cambiara de idea, más bien parece haber tenido una llamada de atención de otros niveles de gobierno; que le hicieron ver que como alcalde de Cuernavaca era el principal responsable de la seguridad y que por lo tanto debía dejarse de berrinches e intentar por lo menos hacer algo.

Pero bajó la guardia, pidió sumarse al Mando Policiaco Coordinado y si bien las cosas en cuestiones de delito no son como para presumir, sí se ve una diferencia; hay menos casos de escándalo en los últimos días y también el número de víctimas parece haber disminuido considerablemente, de noviembre a la fecha.

Eso era todo, igual que en otras tareas a desarrollar por los capitalinos, en lugar de andar buscando broncas y culpando a todos los demás de sus incapacidades e incongruencias hay que pedir apoyo, sumar esfuerzos y recursos; de esa forma, y entre todos los niveles de gobierno el resultado es distinto, lógicamente mejor y aún sin mucho dinero se puede hacer más.

«Haiga sido como haiga sido» diría alguna vez aquel tonto presidente de la República, es bueno que Villalobos Adán dejara su posición visceral y vertical, deponiendo actitudes de confrontación, lo mejor es el trabajo de conjunto.

POSTALES DE MORELOS

Hay lugares que son inolvidables porque brindan un ambiente acogedor, familiar y que se encuentran en un punto estratégico de las ciudades, aunque cambien con el tiempo, si se cuida conservar ese toque persisten.

¿Sabes a qué lugar nos referimos?

¿Y A CUERNAVACA QUIÉN LOGRARÁ SALVARLA?

*El edil, hombre de baja estatura

El primer año de administración del Ayuntamiento de Cuernavaca está expirando y el desempeño del presidente municipal, Antonio Villalobos Adán, es mucho más que mediocre; dada su ínfima estatura política y de compromiso con la ciudad difícilmente podrá ofrecer algo interesante en lo que resta de su periodo.

Ante el abandono en el que tiene a la capital morelense el gobierno estatal ha tenido que salir al quite y desarrollar algunas tareas de recuperación de calles con pavimentaciones, alumbrado público y otras mejoras; a través de la Secretaría de Obras Públicas.

Y pues resulta que en lugar de agradecer el apoyo, el bajo edil ha respondido con “campañas negras” en contra del titular de esta dependencia, Fidel Giménez Valdez, y éste último respondió a través de su cuenta de Twitter.

El secretario le envió algunos mensajes precisamente reclamándole la omisión que en particular se deja ver en reclamos por falta de alumbrado público y otros servicios en torno al parque Melchor Ocampo; que el “lobito” como se hace llamar, donde pretendía presentar un proyecto para convertir el parque en negocio de familia con la instalación de restaurantes privados y múltiples espacios para venta.

Giménez Valdez anunció que mejorará la red de alumbrado público precisamente en calles cercanas al parque, como son la avenida Leandro Valle, zona anteriormente concurrida y peatonal que últimamente se ve desolada.

El funcionario se quejó de que también se ha proyectado remozar calles del primer cuadro de la ciudad, pero el alcalde no lo ha permitido, hasta ahora.

Entre ambos se traen ganas, eso se nota, porque en su oportunidad Villalobos, con información falsa declaró cosas poco correctas contra el funcionario de gobierno estatal y éste inició una denuncia por difamación.

Ahora, le exige al alcalde ponerse a trabajar y dejar de andar “sacándose fotos barriendo calles”, que para eso hay un área específica con su personal; y en lugar entregar resultados haciendo declaraciones alegres como la de instalar parquímetros, cuando precisamente se retiraron por tanta irregularidad y corrupción que generaban.

En fin, aquí siempre dijimos que el personaje en cuestión no tenía la formación política, ni carácter y menos honestidad para gobernar una metrópoli como Cuernavaca, que requiere de mentes brillantes y comprometidas, no de advenedizos individuos y caza fortunas.

Y como dice aquel viejo dicho: «no es lo mismo ser borracho que cantinero», porque cuando en la época del ex edil, Jorge Morales Barud se le dio el cargo de jefe de inspectores de la comuna, se la pasaba efectivamente borracho y extorsionando a los cantineros; pero cuando eso se supo lo despidieron por las quejas de los empresarios del ramo.

Y, aunque usted no lo crea, piensa en la reelección u otro cargo; esperando que su «madrina» política la líder nacional de Morena, Yeidckol Polevsnky, otra vividora de Morena lo tome en cuenta.