ORTIZ, S. HUAPE, CORREA Y CANO

*A su memoria

Triste y lamentable ha sido la desagradable noticia del fallecimiento del maestro Isaías Cano Morales, hombre de valores y principios, luchador incansable de las buenas causas y una de las figuras fundamentales de la izquierda de Morelos, pero esa de noble causa y de entrega a los demás.

El profesor, como se le conocía, no es el único valor que esa ideología partidista que se ha perdido en los tiempos recientes. Ya años atrás se nos adelantaron en el camino de la vida otros personajes igualmente identificados con las luchas sociales, y entre ellos recordamos a Eloy Ortiz Martínez, a Juan Ignacio Suárez Huape o a José Luis Correa Villanueva.

Todos tuvieron una misma característica, fueron diputados locales y federales -en algún caso- en los mejores tiempos del Partido de la Revolución Democrática (PRD). No de ese sector perverso y corrompido que encabezó la rata que llegó a ser gobernador del estado, Graco Ramírez, sino de corrientes partidistas surgidas de la base social, que crecieron a partir de un esfuerzo realmente titánico y lograron posicionar a ese organismo como la primera fuerza política hacia 1997.

Pero hay otra cosa que a todos ellos los identificó, formaron parte de aquella heroica generación de cuadros que caminando calles, callejones y las comunidades rurales para poder fundar el PRD, después de aquella aún polémica elección presidencial del 6 de julio de 1988. Desde la cual Morelos se ha caracterizado por su voto de izquierda, por lo menos en lo que se referente a esa representación federal.

Algunos recordarán, muchos otros ya no por ser jóvenes, pero encabezando por el Frente Democrático Nacional (FDN) que fundó Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, para disputar la presidencia de la República al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que traía como aspirante a Carlos Salinas de Gortari, a quien la caída del sistema electoral le otorgó el triunfo.

Y a pesar de que éste último se proclamó como ganador, a medida que el tiempo pasó hubo evidencias de que quien realmente se llevó el triunfo fue el hijo del general Lázaro Cárdenas del Río, al grado que tuvieron que quemar parte del recinto donde se resguardaban las boletas de esa histórica jornada.

Hemos hecho una breve remembranza de ese pasado porque fue precisamente a partir de FDN y del movimiento de activistas de izquierda surgió el perredismo, que en mal momento cayó en manos de vivales como los famosos «chuchos», Jesús Ortega y Jesús Zambrano, mafia a la que por cierto pertenecía Graco, y por la cual ese partido perdió el rumbo.

Sin embargo, en lo que se refiere a Morelos, Ortiz, Suárez Huape, Correa y Cano Morales, ayudaron a la fundación de ese instituto político en la entidad. Por eso decimos que como institución, se han perdido valores fundamentales, cuadros difíciles de reponer.

Y mire que de esa clase de seres, que viven en función de los demás, quedan muy pocos. Tal vez uno de ellos, el igualmente polémico abogado laboralista, Juan Juárez Rivas, que se ha significado por su permanente observancia y crítica a las instancias gubernamentales, y a políticos sin ética, ni valores.

Igual que ellos es de pensamiento progresista real, no como muchos farsantes que presumen ser de izquierda; cuando en la práctica todo lo que tocan lo pervierten.

Son contados quienes hoy día sacrifican sus intereses personales en busca de la democracia y del bien común para los demás. La mayoría de quienes nos «representan” en las cámaras legislativas o en los poderes públicos son delincuentes consumados, por eso el país está en quiebra, de ahí que este tipo de pérdidas sean muy significativas. Descanse en paz el querido profe Isaías Cano Morales.