Congreso, todos contra todos ¡A qué hemos llegado!

Es increíble el grado de irresponsabilidad con el que se vienen manejando la mayoría de los legisladores locales.

En medio de una absoluta ausencia de armonía, siguen siendo incapaces de generar acuerdos internos a largo plazo.

Lo que hoy deciden pueden desconocerlo mañana; todo parece depender del humor con el que se levanten y, desde luego, de sus intereses de grupo o personales.

El caso es que un buen número de diputados han tenido que recurrir al amparo a fin de conservar sus posiciones, ya sea en comisiones u órganos internos de la cámara, por la lucha interna de grupos que se vive.

La diputada priista Rosalina Nazarí Espín, recurrió a ese recurso legal para evitar ser removida de la presidencia de la Comisión de Hacienda.

José de Jesús Sotelo Martínez, originalmente de Morena y luego del PT, de la presidencia de la Mesa Directiva; Marcos Zapotitla, también de Morena pero de origen indígena, también recurrió a ello para impedir lo propio para no ser removido de diversas comisiones, y así podríamos seguir con otros nombres.

Los señores y señoras diputados no están a la altura de su tiempo, menos de lo que ofrecieron a sus «representados» en campaña.

Verdaderamente no les importa exhibirse como viles delincuentes, que como sus antecesores en el cargo, venían parece que sólo `a salir de pobres´ con base en el presupuesto del Congreso, que es dinero del pueblo.

Pero en medio del cinismo, la prepotencia y la soberbia, hasta se creen importantes y tratan al pueblo con desprecio.

Desde luego que hay excepciones, pero son contadas, porque en lo general domina la ignorancia y las ambiciones sin límite.

En cerca de siete meses de ejercicio legislativo, si le podemos llamar así a lo que hacen, destrozaron su propia imagen, y parecen no darse cuenta o quizás no les interesa.

Así como van el 90 por ciento de esa asamblea terminará innelegible para cualquier otro cargo de representación en el futuro cercano. Terminarán tan apestados como sus antecesores.

Aunque, todavía tenemos la esperanza de que recapaciten y se pongan a trabajar en los poco más de dos años que les quedan. Nos cuestan mucho dinero y lujos como para seguirlos aguantando, ¿no le parece?

Anuncia #AMLO en Cuautla consulta por la termoeléctrica y promete tarifas bajas

En su tercera visita oficial al estado, como presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, oficializó la realización de la consulta pública sobre la termoeléctrica y el gasoducto para el 23 y 24 de febrero próximo, y aseguró que la operación de ese proyecto podría traer como resultado que todo Morelos tuviera la tarifa más baja de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Recordó que si se cancela el proyecto, que lleva una inversión de 22 mil millones de pesos, sería seguir comprando a empresas extranjeras la energía y se tendría una pérdida de cuatro mil millones de pesos para el país.

López Obrador regresó a Morelos luego de que el pasado 2 de febrero, cuando vino a proclamar el año dedicado a la memoria de “El Caudillo del Sur, Emiliano Zapata”; fue increpado por campesinos de la zona oriente que rechazan desde hace varios años el proyecto, por lo que dijo que firmará un convenio mediante el cual la CFE garantizará que no habrá contaminación y que el tratamiento de aguas se hará con tecnología de punta.

«Yo no los engañaría ni permitiría que el proyecto destruyera la región», aclaró este domingo en un acto público realizado en Cuautla, donde fue acompañado por el gobernador, Cuauhtémoc Blanco Bravo; el titular de la CFE, Manuel Bartlett; el comisionado en Morelos del gobierno federal Hugo Erick Flores y otros funcionarios.

Sobre la consulta, sostuvo que será el pueblo el que democráticamente decidirá con su voto si se cancela o no la obra, incluso pidió a funcionarios del gobierno estatal y a los grupos a favor y en contra que recorran los pueblos y las comunidades en Morelos, Puebla y Tlaxcala para que lleven información sobre el por qué apoyan o rechazan la termoeléctrica.

Ante la presencia de un grupo opositor que mostraba carteles entre el público, López Obrador comentó: «hay aquí verdaderos ecologistas, pero también radicales de izquierda o más bien conservadores que quieren que las cosas sigan igual, que no cambien. Nosotros impulsamos el cambio, el progreso y la justicia», concluyó

Termoeléctrica y gasoductos ¿otro problema para AMLO?

El delicado asunto de la construcción de la termoeléctrica y del gasoducto que pasa por pueblos y comunidades de los estados de Puebla, Tlaxcala y Morelos parece que se convertirá en breve en un problema más para el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Ya sabe usted que este proyecto, que inició en la administración de Felipe Calderón y que Enrique Peña Nieto le dió seguimiento, originó una batalla frontal de las autoridades de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) porque se dió sin consultar a esos pueblos, que se dijeron afectados sobre todo porque sostienen, erróneamente, que utilizarán la poca agua que queda, además de contaminar aire y suelo.

Según dicen que en esa lucha hubo víctimas mortales del lado de la sociedad, además de golpeados y perseguidos penalmente, por la represión del ex gobernador Graco Ramírez y cuerpos federales de seguridad; en los que se apoyaron para imponer el Proyecto Integral Morelos (PIM), como se identifica.

Incluso el tema escaló a los tribunales de justicia federal con litigios, y los quejosos lograron un amparo a fin de que se detuvieran los trabajos, y esos inconformes esperaban que con la llegada de AMLO a la Presidencia de México esa inversión que se dice es de 25 mil millones de pesos se cancelaría, pero las señales que acaba de mandar al respecto López Obrador muestran que su posición es que se continúe adelante, lo que ya provocó fuertes reacciones en esa zona oriente de la entidad.

Incluso, los pueblos en defensa de la tierra, el aire y el agua; le mandaron un comunicado en el que lo contradicen en aquello de que no contaminarían con una planta de tratamiento y se devolvería el agua para uso de riego.

Le reiteraron su oposición, y lo invitan a que consulte a científicos e investigadores en la materia, para que vea los graves efectos que causaría a toda la región con esa agua, lo cual muy probablemente demuestre que no hay tal situación de riesgo.

Se supone que viene este once de febrero y ya lo están esperando, porque además sobre la encuesta que propone, le recuerdan que éstas son válidas antes de iniciar un proyecto, no cuando ya está casi terminado.

Si López Obrador en verdad piensa no cancelar esa obra, cuyo contrato tiene una empresa española, le aseguramos que se armará «la gorda», y eso se convertirá en un conflicto muy fuerte en ‪las tres‬ entidades referidas. Por eso hay que estar muy atentos.

Sobre este caso, Ángel Adame Jiménez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en el estado, opinó que la obra en efecto sería muy benéfica para los inversionistas; porque reducirá costos de combustible y alentaría el ingreso de capitales, generando empleo y desarrollo, pero se dijo respetuoso de la decisión que al respecto se tome.

Partidos, “modus vivendi”

Avalancha de solicitudes

Los partidos políticos han venido perdiendo confianza y credibilidad ante el electorado; los representantes populares y las estructuras de poder surgidos de estas plataformas han defraudado a un pueblo que es objeto de toda clase de abusos y atracos.
Ejemplos al respecto sobran, por eso instituciones de esta índole que presumieron de una fortaleza invencible han sucumbido al grado de poner en riesgo su existencia; como en los casos de los partidos, Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) o el de la Revolución Democrática (PRD).
Las elecciones presidenciales del primero de julio del 2018 dejaron ver el enorme enojo e irritación popular que hay contra esas estructuras, que intentan regresar de las cenizas para volver a intentar engañar al elector.
Pero, si bien podemos aceptar que a pesar de su perversión y mala fe con la que se han conducido, esos tres llegaron a tener cierta razón de ser para la democracia y desarrollo político; no obstante, hay media docena más de supuestos partidos que más bien son “asunto de familia” y “modus vivendi” de grupos de vividores que detrás de eso aspiran a resolver sus necesidades económicas sin trabajar, porque así es.
Aquí en Morelos el más claro referente es el Partido Social Demócrata, mediante el cual, los hermanos Yáñez, Julio y Roberto, han cometido toda clase de tropelías en contra de sus «representados» y, es por todos esos antecedentes desafortunados que vemos con irritación anticipada el intento de diversos sujetos con antecedentes muy cuestionados que quieren hacerse de su propio instituto político.
Se menciona que son en promedio unos 18 proyectos de esa naturaleza, que se presentaron ante las instancias electorales para iniciar los trámites de registro, por lo pronto, el ex senador perredista Fidel Demédicis Hidalgo ya hizo lo propio ante el IMPEPAC.
Dios nos agarre confesados, porque lo conocemos bastante bien, y otros que andan desesperados buscando cómo resolver sus necesidades a futuro. Es necesario que los ciudadanos pongamos un alto a esos ambiciosos y perversos personajes.
Si hay que modificar las leyes en la materia para impedir que puedan seguir haciendo de las suyas, pues hay que hacerlo; porque lo que menos deseamos son más partiduchos de mala muerte.
Bueno, lo ideal sería que sólo se contara con tres, uno de derecha, uno de centro y un tercero de izquierda; no hay ningún argumento para aceptar más. Y más que eso, igualmente urge reducir el número de senadores, diputados federales y locales. No aportan nada y sólo están ahí para sangrar el presupuesto.
Hay que comenzar eliminando escaños y curules de representación proporcional, y únicamente dejar a quienes por lo menos ganan en las urnas; pero, ya no más partidos “estamos hasta la coronilla de ellos» porque son refugio de delincuentes de cuello blanco.

Relación entre poderes… parece que no hay manera

Todo lleva a pensar que el divorcio entre poderes públicos estatales; sí, por lo menos entre el Ejecutivo y Legislativo, va para largo; lo que implica por lo pronto que la aprobación del presupuesto del 2019 para el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo deberá seguir esperando.

Podemos estar de acuerdo en que de ambas partes existan inconsistencias en lo que toca al paquete económico pero, donde no lo estamos es en que se ponga en riesgo el proyecto de desarrollo del estado, porque somos los morelenses los que estamos en medio de sus diferencias, y no se vale lo que diputados y Ejecutivo/ siguen haciendo.

Al menos desde afuera, se aprecia que la falta de acuerdos entre las partes obedece más una a una lucha de caprichos y de orgullo, que a razonamientos aceptables.

Todo lleva a considerar que se trata de una medición de fuerzas, en cuyo conflicto se han puesto en primer plano, intereses de partido, de familia o impersonales, antes que los del estado y francamente todo eso causa decepción y critica fundada.

Se supone que los actores son personajes con compromiso y algo de formación política, cuando ello es así, las diferencias se resuelven en mesas de análisis y discusiones; en un trato de civilidad y comprensión, poniendo por delante siempre el interés de los gobernados.

Sólo les queremos advertir que, sin importar quien pudiera tener más razón que el otro, en este desafortunado conflicto, hay ya un alto índice de enojo e irritación popular en contra de los dos poderes.

Ok, se prometió mucho, no vemos nada, pero además ofrecieron meter a la cárcel a los corruptos del pasado y ninguna de esas ratas, empezando por el ex gobernador tienen temor de ello, se están muriendo, pero de risa.

¿Termoeléctrica-gasoducto no pasó?

Proyecto de 1,700 Mdd

El anuncio hecho por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) respecto a la cancelación de la licitación para el tendido eléctrico de alta tensión Ixtepec-Yautepec parece ser la cancelación de la termoeléctrica y el gasoducto que involucraba a tres estados: Tlaxcala, Puebla y Morelos.

La queja, presentada directamente al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en reciente visita al Estado por parte de Jorge Zapata; nieto del “Caudillo del Sur” parece haber prosperado.
Si bien el propio AMLO prometió dar una respuesta a ello el próximo 11 de febrero, lo anterior advierte que ésta será a favor de los quejosos.
Estaríamos llegando al final de una decisión tomada desde el Gobierno Federal, vía la CFE, sin consensuar con tejidos, pueblos y comunidades de esos tres estados y que, en lo referente a Morelos, cobró vidas humanas; por lo menos la de Gustavo Salgado, joven que encabezó un fuerte movimiento social de resistencia civil y a quien el hoy ex gobernador Graco Ramírez persiguió hasta con perros. A pesar de ello, nunca logró el objetivo.
Hay que recordar que ese casi frustrado proyecto inició desde la administración de Felipe Calderón, desde que Graco era senador, y desde entonces cabildeaba a favor, porque lo que se afirma es que le dejaba muchos millones de pesos
La denuncia de los opositores se dio sobre todo porque la termoeléctrica los dejaría sin agua, independientemente de la contaminación que su funcionamiento provocaría.
La parte oficial sustentaba su decisión en el sentido de que el suministro del gas natural fomentaría la inversión empresarial, ofreciéndoles energía más barata.
Habrá que esperar a que se normalice la decisión, y esperar a ver si hay alguna reacción del sector privado; sin embargo, pronosticamos un festejo mayoritario de decenas de habitantes de Puebla, Morelos y Tlaxcala.
Igual, era una inversión importante, quizás el equivalente a unos 35 mil millones de pesos, pero el error fue la forma como se pretendió imponer; sin considerar la opinión de los que de alguna manera salían afectados.

¿Primera sacudida en Palacio?

A casi cuatro meses de haber iniciado la actual administración; son diversas las observaciones que se pueden hacer al Gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Se ha hecho evidente la presencia de dos o tres grupos antagónicos al interior del gabinete, con sobrado margen en la toma de decisiones. Aparecen quienes han estado cerca de Blanco desde hace tiempo; es decir, el jefe de la oficina de la Gubernatura, José Manuel Sanz Rivera; la secretaria de Administración, Mirna Zavala; el secretario de Hacienda, Alejandro Villarreal y el de Movilidad y Transporte, Víctor Mercado.

En un segundo plano están aquellos que todo indica fueron aceptados producto de negociaciones con el Gobierno Federal, y nos referimos al secretario de Seguridad, José Antonio Ortiz Guarneros; al secretario de Gobierno, Pablo Ojeda o al súper Coordinador de Delegaciones Federales, Hugo Erick Flores.

Pero hay otros funcionarios que no forman parte de ninguno de esos grupos.

Total, esas diferencias parece que se han profundizado y se habla ya de sustituciones. La primera sería la de Pablo Ojeda, quien estaría casi con un pie fuera.

Es el operador de la política interna en el Gobierno, y ya se han presentado muchos inconvenientes que dan fe de un deficiente trabajo en ese sentido. Bueno, la semana anterior vecinos de Amilcingo cerraron Palacio de Gobierno por más de tres horas, y nadie parecía capaz de resolver el conflicto.

¿Qué decir de todo este debate entre los poderes Ejecutivo y Legislativo que tiene sin Presupuesto 2019 a la administración de Morelos? como quiera que sea, es asunto de competencia de Pablo Ojeda.

Y no es que sea un mal elemento, simplemente no tiene los espacios y la confianza superior para trabajar a plenitud y entonces, estaría siendo relevado.

¿Pero, quién podría hacer un mejor papel? primero, alguien a quien el gobernador sí le dé todo el apoyo, y luego que sea un abogado con capacidad, voluntad y sobre todo, con plena identidad local; porque quienes vienen de fuera dan palos de ciego.

Se menciona a Cipriano Sotelo Salgado. No estaría nada mal, y más bien habría que ver si a él le interesa, porque a gran parte del equipo lo desplazaron. Alguien señaló a Mirna Zavala, pero francamente nos parece que no tendría nada que hacer ahí.

Si es real que vienen cambios; son necesarios y si no, pues ya se están tardando, porque se aprecia que muchas piezas del engranaje no están funcionando.

Movilidad y Transporte, Obras Públicas, con Fidel Giménez, Hacienda e incluso el DIF con la esposa del gobernador, traen un buen desempeño, el resto anda abajo de la media tabla. En conclusión, Blanco Bravo necesita un gabinete suyo; colaboradores en los que confíe ciegamente, pero capaces y comprometidos con el pueblo y el trabajo honesto, o las cosas no mejorarán.

Ante la confrontación de Poderes, los beneficiados: Graco y su banda.

La ausencia de diálogo y entendimiento entre actores políticos y de gobierno mantienen en indefinición  decisiones fundamentales, para que los morelenses tengan una idea clara de hacia dónde nos encaminamos en este naciente gobierno.

Los poderes Ejecutivo y Legislativo continúan estirando la liga, con amenazas mutuas y acusándose de acciones poco honorables, lo que por ahora mantiene sin Ley de Ingresos y Egresos al Poder Ejecutivo.

En alguna de las partes deberá imponerse la prudencia, y comenzar a hacer política; pero aquélla que basa su existencia en generar condiciones favorables para el bien común.

Incapaces de dar un paso atrás, tanto Legislativo como Ejecutivo, han dado pie a toda clase de malestar ciudadano, porque mientras ellos abonan en discordias y agresiones entre sí, quienes se burlaron de los morelenses robándonos hasta la camisa -léase Graco Ramírez y sus secuaces- están con toda seguridad muertos de la risa.

El compromiso era meter a la cárcel al tabasqueño, llamar a cuentas a los ex legisladores que fueron sus cómplices y restaurar el Estado de derecho, pero se viene mostrando nula voluntad para hacer justicia, y ya más bien enfrentan una dura crítica y condena pública por sus errores, intereses e incapacidades.

Morelos no merece seguir siendo víctima de pandillas de aventureros que no llegan a políticos, porque quien se precie de serio, sabría que es a partir de razonamientos entre las partes como se llega a coincidencia y aquí únicamente seguimos viendo golpes, patadas y zancadillas contra los adversarios.

Continuamos padeciendo un retraso desde aquel frustrado sexenio de Jorge Carrillo Olea; no vamos a recuperarnos con facilidad de la enorme rapiña que fuimos objeto por parte de Graco y la bola de ladrones que conformaron su gabinete o bien de sus proveedores.

Ahora, el enfrentamiento entre poderes amenaza con prolongar la parálisis del gobierno estatal.

Señores, ya es tiempo de que volteen a ver al pueblo, sumido en el abandono, la miseria y la delincuencia; debe imponerse la cordura o muy pronto entrarán en una etapa crítica y de repudio del respetable, cosa que a nadie conviene, incluyéndolos a ustedes, a menos que ya no tengan aspiraciones políticas hacia adelante.

Rompe Morena coalición en Morelos

Los diputados morenistas Héctor Javier García, Alejandra Flores, Ariadna Barrera y Elsa González rompieron la coalición “Juntos Haremos Historia”, por considerar como una falta de respeto el dejarlos fuera de las comisiones más importantes de la Cámara de Diputados, a pesar de ser el partido mayoritario.

El diputado apodado “El Gato», ex operador político de Graco Ramírez, responsabilizó al asesor del gobernador electo Cuauhtémoc Blanco, José Manuel Sanz, vía el abogado Cipriano Sotelo Salgado, de intervenir en la vida interna del Poder Legislativo en una flagrante violación al principio de separación de poderes y agregó que Morena debiera llevar la mayor parte del reparto de la representación.

Javier García habló a nombre de los diputados morenistas y aseguró que cuentan con el apoyo de su dirigente nacional Yeidckol Polevsky, quien días antes había arremetido también contra Blanco y Sanz; aunque no se esperaba la respuesta de varios de sus correligionarios locales, quienes respaldaron al gobernador electo.

Tal fue el caso de Margarita González Saravia, empresaria y colaboradora de Cuauhtémoc Blanco desde el Ayuntamiento, quien desde sus redes sociales salió a reclamar a la dirigencia de Morena la falta de liderazgo y la complacencia con el gobernador en turno, Graco Ramírez.

Otro cuadro relevante de Morena, Raúl Iragorri Montoya, cuestionó fuertemente a la lideresa de su partido por sus embates a Cuauhtémoc Blanco y su más cercano colaborador Manuel Sanz.

Lo cierto es que las izquierdas se perciben muy débiles en este inminente arranque de gobierno, y pareciera que más pronto que tarde veremos una ruptura, a pesar de los acuerdos desde la cúpula de los partidos políticos nacionales.

Esperemos que este camino no lleve a Morelos por otro gobierno fallido como los que ha sufrido en los últimos años, con dos gobernantes sujetos a juicio político y una administración de transición desmantelada y sin proyecto, además de la saliente plagada de corrupción y desapego social.

Pobre Morelos.

Echan abajo últimas designaciones de anterior legislatura

Los nuevos diputados del Congreso de Morelos dieron marcha atrás a varios acuerdos aprobados de última hora por sus antecesores de la LIII Legislatura, destituyendo a tres funcionarios nombrados hace menos de un mes.

Los nuevos consejeros del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) y la directora del Instituto de la Mujer del Estado de Morelos; Roberto Yáñez Vázquez (papá de los dirigentes del PSD), Marco Alvear cercano colaborador del diputado perredista Mario Chávez Ortega y Flor Desiré León, nombrada para otros seis años, fueron las designaciones anuladas por mayoría de votos esta tarde.

En el caso de la separación de los dos nuevos consejeros del IMIPE se señaló que los legisladores no justificaron el aumento de los representantes de transparencia y ni si quiera asignaron un nuevo presupuesto para sus sueldos, y en el caso de la representación del IMEM no se trata de falta de credenciales de la titular, sino por el exceso cometido por los diputados salientes.

Se prevé que se pueda votar seguir también por la revocación de otros nombramientos y acuerdos, como la cancelación de «pensiones doradas» a funcionarios de la administración de Graco Ramírez que recurrieron a documentación falsa para acreditar su supuesta antigüedad en cargos públicos.