LO QUE BUSCAN SON REFLECTORES

¿Qué diputados quieren comparecencias?

La presidenta de la Junta Política y de Gobierno del Congreso local, Ariadna Barrera Vázquez, anunció que solicitará la comparecencia de 14 secretarios de despacho del gobierno estatal; con motivo del informe de actividades del gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Es decir, que en medio de esta situación tan grave por el coronavirus cuando los contagios y los decesos han llegado a su máximo nivel, los legisladores locales están pidiendo que los secretarios de despacho y su personal se presenten físicamente en el recinto legislativo.

¿Es que no saben que hoy, para evitar las complicaciones, este tipo de comparecencias pueden hacerse vía Zoom? ¿O ellos aún no practican ésta tecnología?

Porque francamente poner en riesgo a decenas de trabajadores que se estarían movilizando no es nada aconsejable, y seguramente que algunos funcionarios preferirían no acudir porque primero está la seguridad y la vida. Caer en el juego de esos personajes grises, mediocres en su mayoría, nulos en el trabajo legislativo; no es conveniente en éste momento.

El 12 de febrero Blanco Bravo dio un mensaje con motivo del informe y el 15 de los corrientes entregó el documento, de ahí la posición de los diputados; no obstante se nos antoja por ahora una imprudencia que se busque la presencia física de los servidores públicos. ¿Es que no ven que siguen muriendo servidores públicos como en el SAPAC?

No negamos que de los 20 «representantes populares» de la Cámara local algunos tienen conocimientos académicos y formación política y profesional; pero la realidad es que la mayoría llegó sin saber qué iba a hacer y no saben manejar la tecnología de la comunicación actual y eso no es problema de los demás en todo caso, que tomen un curso en la materia para que medio le entiendan, pero que no recurran a actos masivos en un momento en el que nuestra obligación es cuidarnos los unos a otros.

Pero bueno, más de uno o una están buscando reflectores y notoriedad, por intereses electorales, y van por el lucimiento; y mejor habría que cuestionarles a ellos qué hicieron en los casi tres años de su periodo, “ya les supo sabroso el hueso” y se aferran a continuar colgados del presupuesto público cuando -en su mayoría- lo único que siguen dando es vergüenza ¿o no es así? duele decirlo pero dan pena ajena.

SOLICITAN JUICIO POLÍTICO CONTRA GRACO

El gobierno estatal, que encabeza Cuauhtémoc Blanco Bravo, presentó la tarde del viernes una solicitud de juicio político en contra del ex gobernador perredista Graco Ramírez Garrido Abreu, a unos cuantos días de que se cumpla un año de haber dejado el cargo.

La demanda, fue acompañada de varios expedientes que forman parte de los elementos de prueba en contra del ex mandatario y quienes fungieron como sus secretarios de Hacienda Adriana Flores y Jorge Michel Luna.

Samuel Sotelo Salgado, Consejero Jurídico del Poder Ejecutivo, presentó la denuncia ante el Congreso local; instancia que habrá de analizar las pruebas y los señalamientos en contra de los ex funcionarios, a quienes se acusa de malversar alrededor de 120 millones de pesos y otros delitos del ámbito administrativo y aparentemente penal.

Samuel Sotelo Salgado, Consejero Jurídico. Foto: Gob.Mor

Los recursos, correspondían a asignaciones presupuestales fijadas por la pasada Legislatura en el Presupuesto de Egresos 2018, para diferentes instituciones como el Instituto Morelense de Participación Ciudadana y Procesos Electorales (IMPEPAC) y la Fiscalía General de Justicia, instancias que no recibieron la totalidad de los recursos presupuestados.

¡CUÁNTA VERDAD!

El pueblo tiene el gobierno que merece

Morelos pasa por momentos críticos, hay un desentendimiento de poderes públicos, ausencia de compromisos de muchos representantes “populares», un altísimo nivel de ignorancia de la mayoría de ellos; porque no tienen formación, ni experiencia, ni amor a su tierra, sólo intereses malsanos.

Lo vemos muy claramente y con tristeza en el Congreso local. Podemos asegurar y con poco margen de error, que un 90 por ciento de los legisladores no tienen ni idea de lo que es legislar.

Salvo raras excepciones, como en el caso de Rosalina Mazari, José Casas González, Javier García o Marcos Zapotitla; el resto lo único que hace es esperar la quincena para cobrar.

Igual y algunos o algunas más pudieran tener algo de capacidad, pero hasta hoy pusieron sus intereses personales por delante y su desempeño, y su vinculación con el pueblo y su trabajo es nulo.

Toda esa telaraña de ineficiencias y corruptelas lleva a que, no obstante haber comenzado el segundo año legislativo, no nombran aún a los responsables de órganos de control interno como la Junta Política, de Gobierno y de la presidencia de la Mesa Directiva.

Y por lo que sabemos eso va para largo; amen de asignaciones como el titular de la Instancia de la Auditoría Superior de Fiscalización o consejeros del IMIPE.

Para Reply, en los pocos casos, particularmente de corrupción contra ex funcionarios y ex diputados y diputadas; que han alcanzado, ha sido por investigación, pruebas y presión de José Casas González, quien ha estado detrás de esos expedientes.

Y tampoco crea que le ha sido fácil llamar a cuentas a los malandros como el ex director del transporte, Noé Sandoval, Hortencia Figueroa o Beatriz Vicera; estas dos últimas ex diputadas que ya firman en Atlacholoaya por sus vinculaciones a proceso, porque buena parte de los «representantes del pueblo» oponen resistencia por intereses con el ex gobernador Graco Ramírez. Para lograrlo han tenido que apoyarse en dependencias federales.

Bueno, se pudo sustentar que el señor fiscal nombrado por el ex gobernador Graco Ramírez, Uriel Carmona, tiene que ser destituido porque nunca paso los exámenes de confianza, y aún así el Congreso lo mantiene ahí, por órdenes seguramente del tabasqueño.

Imagínense, hasta dónde hemos llegado en la desfachatez y ausencia de moral, puro vividor del presupuesto público, producto de nuestro pago de impuestos.

Pero como reza aquella expresión popular… “como pueblo, tenemos a los representantes que nos merecemos”, porque votamos con emoción o interés, no con razonamiento.

La única posibilidad de propiciar algo distinto y mejor es evitar, en las urnas, que ignorantes y lacras se cuelen al «servicio público», de otra manera podríamos ir a peores escenarios de los que ya tenemos.