LOS DELINCUENTES NO ACTÚAN SOLOS

¿Regidores detrás de colombianos?

Además de los grupos organizados de la delincuencia dedicados a la distribución de drogas en Morelos; desde hace unos años llegaron decenas de colombianos al estado que empezaron a abrir “supuestas casas de préstamo”, con recursos cuya procedencia nadie conoce, pero procedentes de aquel país y despiertan sospechas.

Pero, para poder radicar sus negocios en cualquier municipio morelense esos delincuentes requieren de algunos documentos apócrifos o legaloides como las constancias de residencia y de estancia legal, que obviamente no son legales porque ellos no cumplen los requisitos para obtener ese beneficio.

Eso por un lado, por el otro, sus negocios tampoco están amparados por la ley, no cuentan con los permisos requeridos y por lo tanto violan las normas, funcionando en la clandestinidad.

Pero para que todo lo anterior suceda, decíamos, se tiene que contar con algunas complicidades en los ayuntamientos, por eso llama la atención el que en una manta aparecida en la capital estatal se mencionen nombres de quienes, presumiblemente, vienen facilitando las constancias de residencia a tales maleantes.

Se señala a dos figuras: el regidor de Cuernavaca, Romualdo Salgado Valle y el Secretario de la comuna, Erick Salgado; como los culpables de lo anterior. Estp tendría que ser objeto de una inmediata investigación por parte de las autoridades correspondientes, tanto la estatal como la federal.

Igualmente, mencionan a un escolta de un funcionario estatal pero parece que a ese nivel reaccionaron de inmediato, y despidieron a dicho elemento de seguridad para evitar cualquier riesgo.

En lo referente a la alcaldía subsiste el silencio, y ello lleva a considerar que algo hay de cierto porque lo menos que debieron hacer ambos es salir a aclarar las cosas.

En el resto de las presidencias municipales donde esos colombianos operan, ofreciendo préstamos casi sin pedirlos y, ejecutando o presionando a quienes no cumplen con los elevadísimos intereses, también hay otros funcionarios involucrados.

El sistema que usan es ya muy conocido; se acercan a pequeños y micro comerciantes o negocios de servicios y ofrecen créditos de mil pesos hacia arriba con mucha facilidad y sin mayores requisitos; quien lo acepta debe pagar 60 pesos diarios y es a un mes. O sea, le prestan mil y debe regresar mil 800 o casi el doble de la cantidad aceptada.

Cuando quien les debe se retrasa dos o tres meses, comienzan las advertencias y amenazas, y si no cubre la deuda después de cobrar un par de veces, a la siguiente llegan y se cobran con cosas y hasta con la vida. Para tal efecto, disponen de una red de motos en las que, cuando van a ejecutar la perversa orden, acuden dos delincuentes, uno es el que con arma en mano llega ejecutando a la víctima.

Es algo muy delicado, por eso esos funcionarios mencionados tendrían que haber ya dado la cara y explicar, si es que pueden, cómo es que son señalados como parte de la red de protección de ese grupo de delincuencia que ha acabado con la vida ya de cientos de morelenses.

Y bueno, el propio alcalde Antonio Villalobos Adán debería dar cuenta de su subalterno. ¿No les parece?.