RATIFICAN VINCULACIÓN CONTRA FUNCIONARIOS DE CUERNAVACA

El Tribunal Superior de Justicia ratificó la vinculación a proceso por el delito de Cohecho en contra de tres empleados del Ayuntamiento de Cuernavaca, presuntamente por haber exigido 200 mil pesos al propietario de un negocio para no clausurarlo.

De acuerdo con la sesión, que se llevó a cabo el pasado 11 de febrero, los integrantes de una de las salas del TSJ ratificaron la vinculación, expediente en el que se encuentra relacionado el actual presidente municipal Antonio “N”y el sub secretario de Protección Civil, quien incluso se encuentra en prisión preventiva.

Los magistrados consideraron que el procedimiento impugnado por la defensa de tres inspectores, que llevaron a cabo la conducta; aparentemente por instrucciones de sus superiores jerárquicos, se llevó a cabo de manera correcta, por lo que mantuvo la vinculación.

El pasado 7 de agosto del año 2020 personal de la Fiscalía Anticorrupción detuvo en flagrancia a los servidores públicos, quienes presuntamente le exigieron 200 mil pesos al propietario del establecimiento “Autoexplanda Cuernavaca”, para no clausurarlo.

Brian “N”, Emmanuel “N”y Miguel Ángel “N”; fueron detenidos por la denuncia presentada por el afectado, y en sus declaraciones los inculpados aseguraron que tanto el alcalde de Cuernavaca como el sub secretario de Protección Civil les ordenaron llevar a cabo el operativo; sin embargo, la defensa de los imputados interpuso un recurso de apelación con la intención de revertir la decisión del juzgador.

VINCULAN AL ALCALDE Y EL SUBSECRETARIO DE CUERNAVACA

Otorga juez tres meses para la investigación

El presidente municipal de Cuernavaca, Francisco Antonio Villalobos Adán y el subsecretario de Protección Civil, Gonzalo Barquín Granados fueron vinculados a proceso por un juez, luego de considerar suficientes los datos de prueba presentados por la Fiscalía Anticorrupción de Morelos por los delitos de Cohecho y Amenazas.

En el caso del segundo funcionario, quedó detenido en prisión preventiva en el Cereso de Atlacholoaya; ya que la Fiscalía Solicitó la prisión preventiva como medida cautelar, por las amenazas que recibieron en su contra los empresarios denunciantes.

El pasado 27 de noviembre la Fiscalía Anticorrupción imputó por Cohecho al alcalde de Cuernavaca y al subsecretario de Protección Civil; derivado una investigación relacionada con una denuncia realizada por empresarios y asentada en la carpeta de FECC/289/2020-08.

Este 1 de diciembre del 2020 los abogados defensores de los funcionarios municipales presentaron diversos testigos; pero el juez consideró que éstos sólo corroboraron los datos de prueba presentados por la Fiscalía, al ubicar en modo, tiempo y lugar al alcalde el día en que presuntamente pidió a las víctimas que se «reportaran» económicamente con él para poder operar un negocio nuevo que estaban emprendiendo.

Al igual que el alcalde el subsecretario de Protección Civil se supo que tuvo contacto vía mensaje de WhatsApp con una de las víctimas, además de que el juez señaló que las autoridades del Ayuntamiento no siguieron lo que señala el Bando de Policía y Buen Gobierno de Cuernavaca; para realizar la clausura del negocio.

Incluso, el pasado 21 de julio el presidente municipal dio una conferencia ante varios medios de comunicación para dar a conocer esta acción; sólo cuatro días después de que presuntamente le pidió a los empresarios «reportarse» con él para poder operarlo, pese a que ellos ya habían iniciado los trámites que marca la ley y que no requieren su participación.

De acuerdo con los datos relacionados en la denuncia el 17 de julio del presente año dos hermanos empresarios, propietarios de un predio ubicado en calle Río Lerma de Vista Hermosa, donde planeaban establecer un negocio de autocinema denominado Autoexplanada Cuernavaca; se encontraron al edil y éste les dio a entender que tenían que darle dinero para poder seguir operando su negocio.

En un encuentro posterior, presuntamente el subsecretario les solicitó la cantidad de 200 mil pesos a nombre del presidente municipal de Cuernavaca; para dejarlo abrir su negocio.

En diversas ocasiones el personal del Ayuntamiento acudió al negocio denominado “Autoexplanada Cuernavaca” amenazando con clausurar el negocio; por lo que el afectado decidió iniciar una denuncia.

Ante los contundentes datos de prueba, y la argumentación realizada por la Fiscalía Anticorrupción, el juez de la causa decidió vincular a proceso al edil de Cuernavaca y al subsecretario de Protección Civil; y se otorgaron tres meses para el cierre de la investigación.

EL AMPARO LO SALVÓ

Villalobos, con un pie en la cárcel

La justicia encontró culpables de cohecho y extorsión tanto al presidente municipal, Antonio Villalobos Adán, como al subsecretario de Protección Civil del municipio de Cuernavaca, Gonzalo Barquín Granados; de tal manera que luego de la comparecencia de ambos en un juzgado de Atlacholoaya el segundo fue sometido a prisión preventiva, mientras que al edil le prohibieron acercarse al Ayuntamiento y a las propiedades de sus demandantes.

Lo que salvó al figurín de alcalde fue que se presentó amparado, de otra manera habría corrido la misma suerte; sin embargo el juez consideró que no podía por ahora decretar su encarcelamiento porque estaría violentando un derecho otorgado por una instancia federal; no obstante el recurso es sólo temporal.

Es decir que de entrada las pruebas ofrecidas por la parte acusadora, a juicio de la autoridad competente, cuentan con sustento suficiente como para declararlos culpables; lo que indica que estamos ahora sí ante la real posibilidad de que Villalobos sea depuesto del cargo que de todas formas siempre fue inmerecido y de que pueda acabar al corto plazo tras las rejas.

Nos parece verdaderamente injusto que a la capital del estado se le castigue de ésta manera; porque el ascenso de Antonio Villalobos -un sujeto de malas mañas- que ya había sido despedido anteriormente del Ayuntamiento por extorsionador durante la administración de Jorge Morales Barud, y se montó azarosamente en la presidencia.

El hombre no es más que un mediocre y ladrón, y sólo la perversidad de los políticos lo llevó a esa posición; sin importarles las consecuencias que esto iba a generar para la capital morelense porque era claro que dicho individuo vendría a llevarse lo que más pudiera.

Nunca nos equivocamos cuando sostuvimos que el nivel de formación- por decir mucho- y de experiencia del edil era como para que fuera presidente pero de su cuadra, y a lo mejor era mucho, pero jamás para algo tan serio e importante como la comuna de Cuernavaca.

Pero no cabe duda de que aún en cuestión de maldad hay niveles, y estamos frente a personajes sin moral; sin valores ni sentimientos de responsabilidad como los que conforman el «cártel de los gracos» que nos dejaron este sujeto y ahora los capitalinos tenemos que pagar las consecuencias de las malas intenciones y ambiciones de este tipo de energúmenos.

El delito por el que -dicen algunos- se le acusa a Villalobos tiene fundamento y en 144 horas podría estar preso y depuesto del cargo. Pero además se antoja mínimo en comparación con otras imputaciones que ya se han hecho en su contra y están en proceso, como en el caso de la denuncia por desvío de recursos y enriquecimiento ilícito por unos 70 millones de pesos. Eso tan sólo durante sus primeros seis meses de «administración».

Y qué decir de los despidos inhumanos aplicados a unos 500 trabajadores de la alcaldía; lo que provocó que los afectados se mantengan en plantón afuera de las instalaciones de la presidencia municipal, y sumados esos tres aspectos al alcalde de marras se le tendrían que decretar unos 50 años de prisión, además de reintegrar lo robado ¿No le parece?

Está visto que lo que no tiene ni por asomo Villalobos Adán es pudor ni vergüenza, de otra manera ya habría pedido licencia antes de que lo revienten; sin embargo no lo va a hacer, porque aún en medio del lodo ya no desea para nada regresar de donde nunca debió salir, a la mediocridad en la que vivió.

Por las referencias derivadas de la comparecencia es cuestión de horas para que su situación legal se defina, y hasta este momento todo apunta a que será vinculado a proceso, y entonces ya en calidad de delincuente no puede seguir ejerciendo como presidente municipal. Tendrá que salir “por piernas”, pero por lo pronto no puede ingresar al edificio municipal y podemos decir que anda a salto de mata.