EN SERIOS PROBLEMAS

Edil de Yautepec

En una entrega anterior mencionamos en éste espacio de DAD que el presidente municipal de Yautepec, Agustín Alonso Gutiérrez, enfrenta serios problemas como consecuencia de presuntas relaciones o actividades ilícitas relacionadas con la delincuencia organizada y, en particular en torno al secuestro de empresarios gaseros de esa zona; perpetrados por elementos de la policía municipal y estatal hace unos días.

Al parecer ha cometido un grave error; porque no calculó las consecuencias y ahora se viene defendiendo como “gato bocarriba” enfrentándose el gobierno estatal porque siente que «la lumbre le llega a los aparejos», pero es muy posible que ahora sí tenga que pagar las consecuencias porque el delito cometido es sumamente grave.

Lo decimos porque hay ya líneas de investigación que están relacionándolo directamente con los hechos descritos; que llevan a considerar que quien ordenó la detención y posterior desaparición habría sido el propio alcalde.

Y es que a partir de lo ocurrido se han logrado obtener datos que, de confirmarse, muestran el grado de perversidad de Alonso Gutiérrez.

Uno de los agentes policiacos que investiga el caso, y de quien nos reservamos el nombre, reveló que la detención de los empresarios se pudo haber dado a partir de que «uno de ellos no había podido reunir los 100 mil pesos del cobro de piso que les cobra el presidente municipal, llevaba la cantidad incompleta y no fue aceptada, y ello llevó a que se ordenara a los policías proceder contra ellos».

Fíjese nada más, si hay algo de verdad en lo anteriormente expuesto ¿hasta dónde ha llegado el alcalde? es decir, estaríamos ante el cabecilla de un grupo de maleantes que aplica cobros de piso a las empresas supuestamente para protegerlas y dejarlas operar, o sea malvivientes de altísimo nivel.

Y bueno, sabemos que los familiares de los desaparecidos no están dispuestos a quedarse con las manos cruzadas y son ellos los que vienen presionando al gobierno federal para que la Guardia Nacional en pleno se haga cargo de la seguridad del municipio, y a partir de ahí se investigue a Agustín Alonso por sus presuntas relaciones con la maña.

Para acabar pronto eso de que el mismo edil está pidiendo el apoyo de la GN es una “jalada”, sólo trata de confundir a la gente y a los familiares afectados para hacer creer que no tiene nada que esconder; la realidad es que si se logra que la Secretaría de Gobernación Federal y la Secretaría de la Defensa Nacional autoricen la demanda el señor está frito.

Otros datos indican que cuenta con un nutrido grupo de guaruras para su seguridad personal, pero la labor de éstos no se reduce a salvaguardar su integridad física sino que son igualmente una especie de «orejas», «halcones» o informantes que le llevan toda clase de chismes o datos que le interesan, algo similar a lo que usan los cárteles de la droga.

Por todo lo anterior es que reaccionó como fiera cuando el gobierno estatal comenzó a intervenir en torno al caso, sabe de qué tamaño es el problema que se le puede venir porque si se comprueba que cobra piso a las empresas y que está detrás del secuestro lo más lógico es que sea desaforado y puesto tras las rejas. Esas son las lacras heredadas por el otrora líder del PRD y Graco Ramírez, el ex gobernador.