PERIODISMO

Morir en el cumplimiento del deber

La pandemia del coronavirus ha llegado a niveles no esperados en aquel 20 de marzo del año pasado cuando se decretó la cuarentena, porque fue anunciada así como cuarentena, ya que se pensaba que luego de esos cuarenta días las cosas podrían mejorar; lamentablemente el contagio, la enfermedad y la muerte de demasiados morelenses y mexicanos llega hoy a niveles de alarma.

Y, como se puede apreciar, no respeta edad; sexo; condición económica; raza; religión o ideales, agarra parejo y lo seguimos observando, no basta ni siquiera tener dinero o poder atenderse en los mejores hospitales del mundo porque cuando llega con fuerza nadie pareciera estar a salvo.

En Morelos estamos superando los dos mil decesos en cifras oficiales, porque la realizad se antoja mucho más cruda, igual y andamos tocando los diez mil y como decíamos; todos estamos expuestos, el gremio periodístico no ha escapado a ello y sobre todo porque si alguna actividad nunca ha parado pues también es la informativa, para mantener al tanto a la sociedad vía los medios electrónicos y escritos.

Los contagios en los compañeros han sido recurrentes y se han ya sufrido pérdidas lamentables como: Miguel Ángel García, Ricardo Hernández, Carlos Félix, sólo por citar a algunos. Afortunadamente otros han logrado superar -no sin dificultades- la enfermedad, pero seguimos en medio de un panorama terrible porque se sigue dando mucha movilidad social a pesar de que nos encontramos en semáforo rojo.

Hace unos días más de 100 compañeros del medio periodístico hicimos publicar un comunicado para demandarle a los tres niveles de gobierno, partidos políticos, poderes públicos, organismos descentralizados y toda aquella organización que requiere de la atención de la actividad informativa establecer las medidas de prevención sugeridas por los sistemas de salud; porque se advertía de un desafortunado peligro en eventos diversos o ruedas de prensa.

Algunas instancias atendieron el llamado; sin embargo, otras no y en una reciente rueda de prensa del PAN se generó toda clase de reacciones por parte de quienes se dedican a la tarea de informar, porque sin cuidado alguno convocaron al gremio poniéndolo en riesgo de contagio, por lo que se volvió a alertar a los compañeros de la urgencia de asumir compromisos al interior de nuestra labor ya que los entes externos parecían menospreciar los señalamientos.

En DAD estamos muy conscientes de que hay miembros de la familia periodística que sobreviven de atender todo ese tipo de convocatorias, particularmente partidistas, y más ahora que nos encontramos ya en el proceso electoral hacia la elección intermedia del seis de junio pero, la vida es primero y ya se vio que si no somos nosotros los que ponemos barreras y condiciones nadie lo hará, porque para ciertos personajes de la política primero son sus intereses.

En ese contexto, nos sumamos a la posición de quienes aconsejan incluso no cubrir actos en los que se aprecie relajamiento y descuido de las medidas de prevención; como son la sana distancia, tapetes sanitizantes, gel anti bacterial a disposición y en los accesos; es decir todo aquello que evite contraer la enfermedad porque en efecto, primero es nuestra integridad y salud, y después llevar la noticia a nuestro medio de comunicación.

Periodistas de Ucrania más protegidos de los posibles contagios de COVID19

Y es que incluso la mayoría de las empresas y editores; llámese prensa, radio o televisión, son altamente irresponsables y muy pocas de ellas cuidan a su personal de calle, ellos van por el negocio y les vale lo que les pase a sus trabajadores; porque desde la comodidad de sus escritorios mandan a sus empleados “a la guerra y sin fusil”.

Entonces, será cada uno de nosotros los que asumamos las medidas de salvación; aún a costa de incumplir órdenes de trabajo que se dictan desde las redacciones, de otra manera, se podrían seguir pagando facturas porque el número de hechos fatales son de tal magnitud que hoy difícilmente alguno de nosotros hemos escapado a la muerte de algún familiar, amigo o conocido.