¿EL FIN DE LOS MAZARI?

Siempre se cuestionó la estrategia usada por el ex presidente mexicano Felipe Calderón  para combatir a la delincuencia organizada en el país. Los expertos en la materia, sugieren primero desarrollar investigación sobre cada una de las células criminales, de sus cabecillas y sus movimientos antes de ir por ellos; pero como nunca fue así el esfuerzo fue un fatal fracaso.

Para el caso muy particular de Morelos, las fuerzas del orden federal han dado ya dos golpes mortales al cartel de “Los Rojos», que controla todo el sur y sur poniente de la entidad, y al que se le atribuyen la mayor parte de asesinatos violentos en estos momentos en Morelos y parte de Guerrero.

Primero fue Santiago Mazari alias “El carrete”, líder de ese grupo delictivo, y ahora su hijo Alexis Oswaldo “N”, a quien se ha señalado como su heredero en la jerarquía delictiva, pero que además estaría involucrado en el atentado que sufrió la semana pasada el ex presidente municipal también de Amacuzac, Noé Reynoso Nava.

El ex alcalde Reynoso Nava salvó por tercera vez la vida en el último atentado, y aunque fue seriamente herido incluso en la cabeza, pudo rendir su declaración bajo resguardo policial, aparentemente para señalar a sus atacantes.

Ese es el camino correcto y, que sepamos, tanto el Ejército Mexicano como la Marina cuentan con grupos muy bien capacitados para desarrollar este tipo de investigaciones.

Santiago Mazari, «El Carrete»

Ahora bien, lo que viene pasando en torno a “Los Rojos» muestra claramente dos cosas, primero: que el gobierno de #Graco Ramírez les protegía y por eso jamás se actuó de manera contundente en su contra y segundo: ahora sí existe voluntad para ir por ellos; o sea que hasta ahora no existen complicidades, ni con el estado ni con la Federación.

Algo más, tanto ese detenido como el hijo de Alfonso Miranda, de nombre Gabriel, quien fungía como Secretario de Gobierno en el Ayuntamiento de #Amacuzac, fueron detenidos por tentativa de homicidio en contra el ex edil Noé Reynoso Nava, hecho que ocurrió el pasado 17 de septiembre.

La juez, ante la cual fue presentado el joven, decretó un término de 72 horas para realizar  la audiencia de vinculación a proceso.