¿AHORA SÍ SERÁ EL REMEDIO?

*Traslado de reos peligrosos

Mucho se ha cuestionado el nulo control que las autoridades «competentes», en éste caso, la Comisión Estatal de Seguridad, sobre el Sistema Penitenciario del estado; en particular del reclusorio de Atlacholoaya o mal llamado Centro de Reinserción Social, por los reiterados conflictos que ahí se han visto en los últimos meses, con salvajes asesinatos, enfrentamientos, intentos y fugas de reos.

Ha trascendido que al interior de este hay fuertes intereses externos; que instancias y personajes que deberían abonar en la readaptación social y el buen comportamiento de los internos en cambio disputan los beneficios; como los que ofrece la venta de enervantes y de bebidas alcohólicas, y que eso aunado a la presencia de delincuentes de cárteles antagónicos ha sido “caldo de cultivo” para toda clase de inconvenientes en el lugar.

En unos cuantos meses el saldo por pérdida de vidas de reos ha sido muy alto, casi una veintena, en ciertos casos se aprecia incluso que habrían sido sucesos planeados desde el exterior para eliminar a ciertos sujetos de la maña; como en el caso de la muerte de uno de los integrantes del cártel Jalisco Nueva Generación, hará tres o cuatro meses cuando se hizo necesario otro traslado masivo para quitar presión al lugar.

En un mundo de esa naturaleza cualquier cosa es posible, y como dice un dicho «piensa mal y acertarás» por eso es que esas versiones de lo que se rumora entre familiares de internos y custodios no se puede descartar.

Ahora, con la reciente fuga de muchos presos -se dice que lo intentaron como 20- y la muerte de por lo menos tres que intentaron fugarse en un carro de basura, se comienzan a tomar medidas a fin de evitar problemas similares en lo sucesivo.

Consideramos que eso quiere decir que tales individuos eran una amenaza latente en el interior del penal y, para que las cosas puedan salir mejor, se les trasladó a otros penales con mayor seguridad.

Ojalá y funcione, porque lo único que se ve es que no existe capacidad para mantener el orden en dichos espacios; sin embargo, y a pesar de las explicaciones oficiales sobre lo sucedido en la fuga, debió haber cómplices entre los funcionarios del penal para facilitarles la salida, y mientras no se elimine a esos custodios o hasta funcionarios implicados, el riesgo y la podredumbre continúa.

Ya lo decíamos, así sea el camión de la basura, se debe superar una serie de filtros y revisiones antes de entrar y más cuando se sale del reclusorio. Si lo lograron es porque algunos les abrieron las puertas y accesos, así que como reza otro refrán, «a otro perro con ese hueso”, DAD no se traga la versión de que escaparon sin apoyo de nadie. ¿Cómo la ve usted?