¿CÓMO DAR EL PRIMER PASO?

Este país, del cual como morelenses somos parte, pareciera no tener remedio en lo que se refiere a la corrupción, la injusticia y la democracia.

Quienes durante muchas décadas acumularon inmensas riquezas a costa del esfuerzo de millones, son el principal obstáculo en la búsqueda de soluciones al tema.

No podemos negar que el actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador ha cometido errores, como ser humano está expuesto a eso, pero sigue mostrando acciones que debieran ser apoyadas por toda la sociedad, sobre todo en lo relacionado con la corrupción y robo descarado a la nación.

Eso parecería lo más lógico y natural, sin embargo, no es así.

Viene exhibiendo y tomando medidas contra decenas de políticos depredadores, que sin escrúpulo ni remordimiento saquearon el erario vía las instituciones, desde los que estaban al frente de la presidencia, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña y surgen voces en contra.

Va sobre quienes atentan contra el patrimonio nacional con el robo de gasolina (huachicol) y esos delincuentes, con descaro, hasta se enfrentan al Ejército. Pero lo preocupante es que existen aquellos que lo aplauden y lo fomentan.

Bueno, en este momento se intenta hacer prosperar normas para evitar en lo sucesivo facturas falsas, como las detectadas a partir de empresas fantasmas, mediante las cuales se desviaron miles de millones de pesos.

Increíble, panistas, priistas y perredistas se oponen.  ¿Qué quieren? Que no se destruyan esos andamiajes con lagunas en la ley para que sigan atracando en el futuro, porque luchan por regresar al poder y seguir en lo suyo.

¿Qué clase de mexicanos son esos? Traidores a la patria y al pueblo.

Y no son fáciles de vencer, porque aunque no tienen el poder, sí el dinero que nos han robado para financiar campañas de desprestigio, sobre todo contra los esfuerzos por combatir la corrupción y el crimen.

Lo hemos dicho, nos han hecho más daño esos políticos de rapiña que los delincuentes, porque los primeros lo hacen desde las instituciones y amafiados con los segundos.

Fueron ellos quienes le dieron vida al monstruo de “la maña” y hoy ambos siguen del mismo lado; buscando descarrilar el proyecto de AMLO.

Morelos enfrenta un escenario similar, batalla a morir entre poderes y grupos.

¿Por amor a la justicia, la legalidad y el beneficio para el pueblo? Desde luego que no, todo va en función de sus ilimitadas ambiciones de poder y de riqueza, es la triste realidad.