CORRUPCIÓN EN CUERNAVACA

¿Todos embarrados?

A menos que haya componendas -y jure usted que en eso andan- el alcalde de Cuernavaca Antonio Villalobos Adán debería ser destituido y posiblemente sea encarcelado por los delitos de penosa corrupción que se le atribuyen.

Ya el Subsecretario de Protección Civil capitalino, Gonzalo Barquín Granados, se quedó tras las rejas por el mismo presunto delito de cohecho, agravado con el de amenazas, por haber precisamente enviado una amenaza al empresario que denunció el caso..

Sin embargo; lo extraño es que a pesar de esos vergonzantes sucesos, pareciera que en el Ayuntamiento no hay Cabildo, y sobre todo regidores de oposición, porque hasta el momento no escuchamos voces de quienes conforman ese «cuerpo colegiado» conformado por representantes de diversos partidos que exijan justicia y la aplicación de la ley, en contra de quienes han abusado del pueblo desde el poder.

Y mire que nos encontramos en tiempos electorales; cuando este tipo de personajes vividores del presupuesto aprovechan cualquier falta de sus adversarios partidistas para hacerlo notar ante la ciudadanía y hasta para exagerar y llamar mucho la atención y la curiosidad de los ciudadanos, es extraño que estén muy calladitos y lo anterior los hace sospechosos de complicidad.

¿Es que acaso todos están embarrados de podredumbre junto con el edil? sobre este tema sí se levantan algunas expresiones, pero externas y en especial, de algunos de quienes fueron inmisericordemente despedidos por parte de la comuna, y ellos sostienen que la absoluta mayoría de los regidores están “embarrados hasta el cuello” y comprometidos con el edil; porque para hacer sus tranzas el «lobo» los comprometió y salpicó.

Los datos refieren que cada miembro del cabildo cuenta con una serie de familiares, amigos y recomendados dentro de las nóminas, y desde luego en las posiciones mejor pagadas; de tal manera que cuando se dio el despido masivo hace unos meses -igual que hoy- que el edil está a punto de irse tras las rejas y han guardado silencio sepulcral.

Sinceramente no vemos ninguna otra razón como para que parezcan mudos y entonces, estaríamos evidenciando que aquello es una podredumbre competa y que todos le vienen rascando al presupuesto, por eso no hay dinero ni para medio remendar algunas calles y avenidas que están intransitables.

Vergüenza ajena dan esos dizque «representantes del pueblo», pues no obstante lo anterior, como es recurrente, la mayoría desea seguir colgados del presupuesto y buscan ir a otro cargo de elección o a su reelección, cuando, igual que su patrón el Villalobos, tendrían que correr la misma suerte por lacras como él.

Pero si así se aprecia el cabildo de Cuernavaca; juzgue usted lo que pasa en el Congreso local, tampoco vemos alguna reacción y demanda de que se persigan los actos de deshonestidad, como si fuera de lo más natural lo que está pasando de llegar al extremo de que se le restrinja el paso a las instalaciones del Ayuntamiento a un alcalde.

Del mismo modo, hay señales desafortunadas de que buena parte de los diputados estarían protegiendo al “remedo de alcalde”, ya sea por intereses políticos o económicos.

¿Cómo vamos a acabar con tanta perversidad? cuando los órganos responsables de vigilar el buen uso de los recursos del pueblo están metidos en el ajo, tanto el Cabildo como el Poder Legislativo son quienes deben garantizar que los recursos producto del pago de nuestros impuestos sean canalizados -sobre todo- para generar obras y ofrecer calidad en la prestación de los servicios, pero vea usted lo que ocurre; son parte misma del cáncer malvado de la corrupción.

Se lo hemos dicho aquí reiteradamente, ahí en la cámara hay un grupito de diputadas que encabezadas por Tania Valentina Rodríguez Ruiz forman parte de un clan de protectores del ex gobernador Graco Ramírez, y que al edil lo dejó ahí el tabasqueño al meter la mano en esa parte de la alianza de la 4T.

Pero hay más legisladores; la cosa es que parecen estar en las mismas circunstancias porque además no sólo no han demandado a las instituciones competentes aplicar mano dura a esas ratas que han abusado del erario de la capital de Morelos y han pretendido extorsionar a empresarios; sino que tampoco le han dado curso al Juicio de Responsabilidad que tienen pendiente en el Congreso contra Villalobos y el Juicio Político contra Graco.

Qué desafortunado escenario estamos viviendo, todo indica que ni la Cuarta Transformación (4T) logrará modificar las cosas, y entonces estamos fritos ¿No le parece?.

YA SIENTE “LUMBRE EN LOS APAREJOS”

*Intenta Villalobos tráfico de influencias

Presa de sus propios errores y actos de corrupción el alcalde de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, busca desesperadamente evitar ser sometido a juicio y llamado a cuentas frente a los tribunales correspondientes; y a decir de abogados que asesoran a ex empleados agraviados por las acciones de presuntos delitos por parte de las autoridades municipales viene tocando puertas del gobierno federal.

Villalobos fue relacionado con la causa penal número JC/874/2020 por el delito de cohecho, presuntamente cometido en agravio de Cristian Isaías Contreras Luna y su hermano José Alberto, además de un intento de extorsión.

Al respecto, la Fiscalía Anticorrupción fijó fecha para realizar la audiencia de la formulación de la imputación para el 11 de de noviembre. Sobre este tema los abogados Enrique Paredes Sotelo y Juan Manuel Cuéllar, quienes llevan el caso de los agraviados, afirman que Villalobos ha estado acudiendo a la Ciudad de México a buscar apoyo de algunas dependencias del gobierno federal, a fin de ser protegido de la restricción de salir del país prisión ee posible sustracción de la justicia, lo cual, consideraron, es un tráfico de influencias.

Sabedores de las intenciones del alcalde, también las presuntas víctimas pidieron al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no impedir el correcto y legal desarrollo de la denuncia, ya en manos del juez de control y en una misiva enviada a través de la Dirección de Atención Ciudadana de la presidencia, dicen confiar en las instituciones.

«Sabemos y aplaudimos la posición de su gobierno en el sentido de que no se tolerará acto de corrupción alguno y en que antes que todo, se aplicará la justicia y la Ley con rigor en contra de quienes la infrinjan, sin embargo, nos abriga el temor de que alguien de la federación, se preste a esta clase de componendas».

Refiere parte del texto enviado a presidencia.

Paredes Sotelo dijo que ya se obtuvo una respuesta al respecto y ésta fue en el sentido de que no habrá impunidad y el juez de la causa deberá proceder conforme a las pruebas y elementos a que haya lugar; es decir, se dijo confiado en que la federación no intervendrá en favor del presidente municipal.

Cabe recordar que no se trata únicamente de esta denuncia; los abogados recordaron que por despidos injustificados de trabajadores, ya se han presentado más de 100 y se irán sumando porque son cerca de 500 los agraviados y en el Congreso local, hay otro expediente solicitado por la fiscalía anticorrupción a fin de iniciarle a Villalobos un juicio de responsabilidades por presunto desvío de recursos públicos del orden de los 70 millones de pesos.

Por eso el edil siente que «la lumbre le llega a los aparejos», intenta el apoyo de alguna instancias federal a fin de lograr impunidad, pero los asesores legales de quienes se han visto agredidos por él, vienen igualmente buscando mecanismos para evitar que el juez de la causa sea presionado para no actuar conforme a derecho.

UÑAS MÁS LARGAS DE LO QUE SE ESPERABA

*Ayuntamiento capitalino, un lodazal

Los señalamientos por actos de corrupción presuntamente cometidos por el presidente municipal de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán y sus familiares, dan muestra de la nula calidad moral, ética y honestidad del edil y parecieran confirmar lo que aquí siempre hemos dicho sobre éste personaje de bajos instintos desde el inicio de la administración.

No sólo es señalado de complicidad en el presunto desvío de 40 millones de pesos a través del área de Comunicación Social sino que ahora también la Fiscalía de Guerrero da a conocer la apertura de una investigación en contra del alcalde por presunción de enriquecimiento ilícito en la adquisición de un departamento de lujo en el fraccionamiento exclusivo denominado Costa Victoria, ubicado en la costera Miguel Alemán en Acapulco.

Los datos, hasta ahora aportados por la Policía de Investigación guerrerense señalan que Villalobos podría ser propietario del departamento 601, de la torre 3000, cuyo costo superaría los 10 millones de pesos.

Y bueno, por la descripción sí se antoja un espacio muy exclusivo aunque no muy grande; tiene una superficie de 300 metros cuadrados, cuatro recámaras, dos estacionamientos, cuatro baños, amueblados y decorado con cocina integral. cine, spa, asoleadero y jacuzzi, entre otros servicios de lujo.

Hasta ahora, no se ha dado una explicación o respuesta de parte del presidente municipal en torno a esas acusaciones, ni en lo que se refiere al presunto desvío de 40 millones de pesos y mucho menos en torno a éste otro señalamiento de la Fiscalía del estado vecino, que tendría relación con recursos de procedencia ilí.

Pero lo más preocupante es que desde el interior del cabildo, tampoco se advierte de algún regidor que levante la mano para demandar a los señalados en éste escándalo fijar una postura, lo que se presta a pensar que la absoluta mayoría de quienes integran ese «cuerpo colegiado» pudieran estar igualmente involucrados en delicados actos de corrupción. Sólo se sabe que sí exigieron la salida de su hermano del área, para evitar más suspicacias.

Y es que es a los regidores a quienes corresponde, en primera instancia, llamar a cuentas al vapuleado alcalde, porque el cabildo viene siendo el equivalente al Poder Legislativo en los estados o la federación; y se supone que están ahí, entre otras cosas, para vigilar el desempeño del alcalde y que el dinero del presupuesto se ejerza de manera clara y transparentemente.

Frente a tan terribles sospechas de corruptelas hay voces que consideran que existen elementos como para iniciarle un juicio político con la finalidad de deponerlo del cargo; que además le cayó de regalo porque no lo ganó en las urnas, fue por la inercia de Morena y del hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y las peleas internas entre los grupos políticos de Morena y el PES lo que le posibilitó el cargo.

¿Y cómo o quiénes lo propusieron como candidato suplente a la Presidencia Municipal de Cuernavaca en la fórmula del 2018 vía Morena? pues los datos que se tienen van en el sentido de que fue una estrategia conjunta entre Rabindranath Salazar Solorio, líder moral de dicho partido, y el ex gobernador Graco Ramírez Garrido; para evitar que la capital cayera en manos de alguien ligado al ahora gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, quien buscaba que quedara Gilberto Alcalá u otro.

¡Imagínese! si fue propuesta de una lacra y alimaña como Graco, que ya había utilizado a su hermano también para competir en una elección interna del perredismo, no se podía esperar algo bueno de él, aunque tampoco de sus propios antecedentes en posiciones de gobierno que ocupó de manera circunstancial y por recomendaciones hablaban bien de él. Durante la gestión de Jorge Morales Barud en el Ayuntamiento de Cuernavaca, Villalobos Adán fue corrido por señalamientos por extorsión, cuando se desempeñaba como jefe de inspectores, que fue la responsabilidad más alta que había tenido.

Hace poco el presidente municipal anunció un recorte de 30 por ciento del personal del Ayuntamiento, porque según él la administración está en quiebra, y aquí se preguntaría usted ¿cómo es que no hay recursos y se habla de robos millonarios entre él y la familia?

Precisamente por eso habría que profundizar en una investigación, y de entrada que se les exija aclarar el destino de esas abultadas sumas que se desaparecieron sin justificación en el área de Comunicación, y si hay delito que perseguir pues que se continúe con la indagatoria formal o lo reintegren al municipio, con eso pagarían tranquilamente cuatro o cinco quincenas a los empleados, porque además se ha notificado a los empleados que su pago será diferido, es decir que no se les pagará en tiempo y forma, sino después.

Y es que este personaje no tenía formación ni para ser regidor, porque traía un pasado de desprestigio y nula formación o conocimiento para un cargo de tanta relevancia como la presidencia municipal; sólo a delincuentes como Graco se les ocurre este tipo de perversidades y eso sí, como pago de facturas, tiene en la administración municipal trabajando a muchos ex graquistas o sus parientes.

Penoso espectáculo el que se vive en la ciudad de la eterna primavera, y para acabarla de amolar el sujeto dice andar ya tras la reelección, “si salió bravo para la lana, y tiene ambiciones mucho más grandes, faltaba más”; sin embargo, de tomar seriedad y sustento tales acusaciones, más tendría que ir a ocupar un lugar pero en el penal de Atlacholoaya ¿no le parece?