AYOTZINAPA; BÚSQUEDA

La búsqueda, hasta ahora infructuosa, de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en el municipio de Iguala, Guerrero, apenas iniciado el primer trienio del presidente Enrique Peña Nieto, continúa generando reclamos de los familiares y los mexicanos que se han sumado.

Hay demasiadas preguntas que, a pesar de haber transcurrido algunos años, siguen sin respuesta y continuamos en medio de especulaciones.

Entre ellas: ¿cuál fue el motivo de su desaparición? ¿En verdad los grupos delictivos «rojos» y «guerreros» fueron los responsables de ello? y otras.

Es seguro que tanto las autoridades estatales como federales de aquel tiempo (1994) sí supieron qué pasó, y donde quedaron los muchachos, pero nunca quisieron informarlo.

El caso fue tan escandaloso, que se convirtió en el tema que más daño causó a la imagen de la administración de Peña; ahí inició su debacle.

Queda claro que se protegió a los dos grupos criminales involucrados en el caso; pero ¿por qué?

El gobierno federal actual ha tenido que comenzar casi de cero, porque no hay investigaciones serias al respecto; no obstante, ahora si hay confianza de que se llegue a la verdad, y se ubique dónde quedaron los estudiantes.

Tendría incluso qué llamarse a cuentas a Enrique Peña por la trascendencia del problema. Hoy se menciona que no se descarta el que algunos jóvenes pudieran haber quedado en algún basurero del sur del estado de Morelos, y se menciona que se harán revisiones aquí, ya que los grupos delictivos que habrían participado operan en ambas entidades.

Incluso varios de los presuntos implicados fueron detenidos en la entidad. Y mire, el descrédito del gobierno anterior fue tal que incluso, quien se perfilaba como el candidato natural a la presidencia de la República en la justa del 2018, Miguel Ángel Osorio Chong, entonces Secretario de Gobernación, tuvo que ser sacrificado, porque era uno de los «servidores públicos» que desde su posición tenía que haber entregado cuentas al respecto y nunca lo hizo.

En casos como éste, se advierte la grave complicidad de autoridades de todos los niveles con la delincuencia organizada. Por eso las cosas en el país llegaron a tal grado de impunidad.