Diputadas a juicio, ¿descuido de sus protectores?

Las ex diputadas locales del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Hortencia Figueroa Peralta y Beatriz Vicera Alatriste, han sido citadas a declarar en torno a un desvío por alrededor de 130 millones de pesos. Pesos más, pesos menos, los desvíos presuntamente fueron cometidos a su paso por la legislatura anterior; ambas como presidentas en su momento de la Junta Política y de Gobierno del Congreso.

La comparecencia está programada para el próximo viernes 29 del mes en curso, y serían los o las primeras cómplices del ex gobernador Graco Ramírez, llamados a rendir cuentas.

Pero lo anterior se dio, de acuerdo a versiones de funcionarios del propio recinto legislativo, por un descuido de quienes tienen el compromiso de seguir protegiendo a toda esa `bola de ratas´.

Es decir que por andar agarrados `del chongo´, defendiendo sus intereses muy personales, diputados como el presidente de la mesa directiva, José de Jesús Sotelo Martínez y la presidenta de la Junta Política y de Gobierno Tania Valentina Rodríguez, no se percataron que las denuncias que había interpuesto su homólogo José Casas González, iban avanzando.

Para cuando se dieron cuenta ya era tarde, porque el juez ya había logrado reunir los elementos de prueba suficientes como para llamarlas a declarar.

Así es que pudieran ser las únicas que tengan que dar la cara, a pesar de que hay otros con igual o hasta mayor responsabilidad en el desvío de recursos del Congreso, pero las que tendrán que responder son ellas dos.

O sea, por estar distraídos en sus negocios de dinero y reparto de posiciones y comisiones en la cámara, olvidaron garantizar impunidad a Hortencia y Beatriz, y ya imagina usted la regañada que les habrán dado su patrón Graco Ramírez; tanto a Sotelo Martínez como Tania Valentina.

Y a decir de informantes en el juzgado, ambas denuncias van muy bien integradas y sustentadas, una abogada aseguró que sí es posible que en su oportunidad se dicté orden de presentación o de aprehensión en contra de las dos ex legisladoras.

Lo triste y lamentable es que la sospecha de que el ex gobernador sigue dándole órdenes a un buen número de legisladores locales actuales, cada vez más se percibe como un hecho, por eso nunca permitieron dar marcha atrás a las jubilaciones doradas que ni se han tocado o a la remoción del Fiscal General de Justicia, Uriel Carmona Gándara, colocado ahí por el tabasqueño.

José Casas González tendrá que empujar hasta donde pueda, a fin de que por lo menos esas dos paguen por el enorme daño que hicieron al Estado y reintegren los 130 millones presuntamente robados o desviados para fines no autorizados.

Trueque de basura por productos en Jiutepec

Al igual que el agua potable los desechos sólidos se han convertido en un problema creciente y costoso para los ayuntamientos; pero sobre todo para los ciudadanos, porque cada vez pagamos más por la recolección y tratamiento o confinamiento de basura.

Cuernavaca, por ejemplo, sigue siendo un ejemplo de una ciudad muy sucia; el sistema de recolección deja mucho que desear, a pesar de que tanto para las autoridades como para quienes desarrollan los trabajos de limpia pareciera ser un gran negocio importante.

Es decir que, si la sociedad tuviera algo de cultura de separación de la basura, por un lado, se reducirían casi un 75 por ciento los volúmenes de desechos a recolectar, y por el otro tendrían ganancias monetarias con los materiales reciclables reunidos.

Por eso llama la atención el programa que acaba de anunciar el presidente municipal de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes. Eso de cambiar productos alimenticios a los ciudadanos que separen sus desechos de lo que pueda ser útil y lo entreguen en lugares especiales dispuestos para ello.

Habrá que ver cuál es la respuesta colectiva, pero si pega, seguramente muchos de sus colegas ediles querrán ponerlo en práctica.

Como se recordará el repudiado ex alcalde de Jiutepec, Manuel Agüero Tovar, aplicó cobro al servicio unos meses antes de dejar el cargo, provocando enojo generalizado de los ciudadanos. Pero el señor, un remedo del ex gobernador Graco Ramírez, llegó ahí para hacer dinero con recursos públicos y la basura no escapó para llevarse hasta el último centavo.

Cuando Rafael Reyes llegó tuvo que volver a la gratuidad que ya se había comprometido con los ciudadanos para la recolección, y casi por exigencia popular.

Pues ahora, se ´sacó de la manga´ esta estrategia y lo bueno sería que el pueblo respondiera positivamente; porque en lugar de pagar se estarían llevando algo de dinero haciendo la separación de los residuos útiles.

Es un tema medio curioso pero interesante, porque hay que recurrir a lo que sea para ir resolviendo este creciente problema en las sociedades modernas y no utilizarlo para sacar provecho.