NUEVA FUGA EN EL PENAL

¡Claro que hay responsables!

Inmersos en ésta -que se antoja una cortina de humo de dimensión internacional por el coronavirus-, como que la fuga de reos en el Centro Estatal de Reinserción Social ubicado en Atlacholoaya cobró escasa relevancia; a diferencia de sucesos anteriores en este lugar.

No ha sido un caso menor, hubo tres muertos y varios heridos; a decir de las autoridades, y la explicación que al respecto se da sobre el escape como que no es muy creíble. Necesariamente hubo implicados nuevamente custodios y funcionarios del penal, que debieron facilitar las cosas.

Se aclara que fueron 20 presos quienes lograron salir del reclusorio en un camión de la basura. Eso, para quienes no conocen los sistemas de seguridad y vigilancia en la cárcel puede convencer, pero no para quienes sabemos que para entrar y salir de ahí sólo es posible con el aval y apoyo de personal autorizado que informen sobre horarios y días de recolección de la misma, así como acceso a zonas restringidas.

Aún un camión recolector de basura tiene que ser obligadamente inspeccionado al entrar y salir, son protocolos insalvables para acceder al interior; deben pasar varias puertas o portones de acero además del chequeo de los custodios; de tal manera que como dice el dicho «a otro perro con ese hueso». Sin ayuda de cómplices adentro de la institución jamás se habría logrado llegar al exterior, porque además para eso hay también torres de control perfectamente ubicadas para observar todo el perímetro.

Hasta este momento no sabemos, como ocurrió hace unos cinco meses, de ningún cese o consignación de funcionarios y empleados por este tema, o de alguna investigación para el deslinde de responsabilidades.

Mucho se ha insistido en que ahí existen personajes de la actividad pública de gobierno con las manos metidas hasta el tope, porque hay mucho dinero de por medio, el consumo de drogas y de bebidas embriagantes deja millones de pesos de dividendo mensualmente al interior del penal con más de 4 mil reos.

Para quienes no saben qué pasa ahí en ese sentido sólo les diríamos que una botella de bebida, que afuera cuesta unos 150 pesos, ahí puede valer hasta mil, y ya se imagina lo que pasa con drogas y otros artículos incluso de aseo personal.

Como pasa en el estado, dentro hay una lucha de grupos de poder y cárteles delictivos que se pelean el territorio. Son cuatro mil o más presos, clientes cautivos para los mafiosos que, en complicidad con las autoridades del lugar, convierten aquello en un negociazo.

Es demasiada podredumbre la que hay en el Sistema Penitenciario, y eso de la fuga es otro caso de corrupción, que muestra la ausencia de controles efectivos por parte de la Comisión Estatal de Seguridad y de otros actores que debieran regularla.

Hoy, el escándalo fue menor por el tema del coronavirus, pero ello da fe de que nadie logra poner orden en éste rubro, y con lo ocurrido hay que llamar a cuentas a muchos.

¿No le parece?

SEPARAN A AUTORIDADES PENITENCIARIAS

La Comisión Estatal de Seguridad Pública (CES) informó ayer por la noche la separación de tres de los funcionarios del Sistema Penitenciario Estatal, con el objetivo de realizar con transparencia la investigación de los acontecimientos registrados las últimas horas al interior del Centro de Reinserción Social (CERESO) Morelos.

En tal sentido, fueron separados de su cargo la directora general de Centros Penitenciarios, Miriam Mireles Toledo; quien se encontraba a cargo en ausencia de su superior que estaba en un curso, Jorge Israel Ponce de León Bórquez; al coordinador del Sistema Penitenciario estatal, Alejandro Cornejo Ramos; director general de Reinserción Social y al director general Operativo Raúl Colín Martínez del CERESO Morelos.

La CES reiteró que es compromiso del Gobierno del estado actuar con estricta transparencia y legalidad, por lo que se realizará una investigación a fondo para deslindar responsabilidades sobre lo ocurrido.

Asimismo, se informó que se incorporaron los custodios al servicio la tarde del jueves, con el compromiso de que se llevará a cabo la revisión de su situación laboral, ya que se reveló que sólo se cuenta con poco más de 150 elementos de custodia, para una población penitenciaria superior a los dos mil 500 internos.