REFORMA ELECTORAL, EL PRETEXTO

*Alcaldes-diputados ¿cobro de facturas?

El intento de 13 diputados locales para aprobar una reforma electoral que proponía, entre otras cosas, elevar el número de «representantes populares» de 20 a 24 a partir de la próxima elección; ha derivado en otro conflicto entre legisladores, alcaldes y el gobierno estatal.

Cierto que faltó trabajo de operación a quienes impulsaron ese proyecto, que incluyó aspectos tan sensibles social y políticamente como el incrementar el número de diputados; cuando lo que reclama la sociedad es disminuirlos y que se terminen puestos tan privilegiados, por citar algunos puntos de trascendencia; sin embargo, fue excelente oportunidad para que se hiciera de este tema un conflicto, más con tintes electorales que propiamente legales o de conciencia popular.

Esto, que por lo menos hasta ahora parece un fallido intento de reforma, evidencia igualmente una especie de revancha o desquite político de la mayoría de los presidentes municipales; que se sentían lastimados y agraviados por el Congreso local desde hace tiempo, ya que cuando reclamaron mayores recursos y apoyos para enfrentar la pandemia del COVID-19 fueron desatendidos y dejados a su suerte.

No obstante, es de insistir en que se aprovechó la coyuntura para hacer presencia pública, desacreditar algunas acciones del propio gobierno estatal y, de paso, mostrar la debilidad de los  acuerdos y consensos que subsisten en el Poder Legislativo, porque ahora surgió un nuevo grupo de diputados con componentes distintos y que curiosamente son siete, como las siete mujeres legisladoras que desde el comienzo de los trabajos legislativos hicieron lo propio (éstas, claramente manejadas por el ex gobernador Graco Ramírez) con Tania Valentina a la cabeza.

Pero en lo que se refiere a los alcaldes, pues son mayoría quienes rechazaron la propuesta de reforma a las disposiciones electorales (19 de 36 municipios), cuyo número es suficiente para que se dé marcha atrás, se ve que se trata casi en su totalidad de ediles opositores, que desde hoy muestran que van en contra de algunos partidos en particular, y con lo anterior perfilan ya su trabajo pre electoral hacia la justa intermedia del 2021.

Hay algunos, aparentemente «de casa», es decir de filiación morenista o pecista como el caso del de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, pero que se sumó a la reacción en contra del Congreso y del gobierno estatal porque, al igual que ciertos diputados, sigue sirviendo a intereses contrarios a la administración estatal como se supo desde su candidatura, es parte de las huestes del tabasqueño Graco infiltrado en la alianza morenista por el entonces dirigente del PES José Gómez Borbolla.

No obstante, habría que agregar que muy particularmente en lo que se refiere al intento de incrementar el número de ocupantes de curules, fue un “craso error” y estamos muy seguros que si el tema se hubiera llevado a consulta ciudadana la respuesta contundente iba a ser NO, y por el contrario se habría reclamado reducir su número.

Respecto a la postura de los presidentes, así sea por intereses electorales, es coincidente con el sentir popular, y por lo tanto es rentable políticamente. En su posicionamiento los alcaldes mostraron su descontento contra los 13 legisladores que impulsaron ese trabajo, pero muy sutilmente también dejaron observar un mensaje en contra del gobierno del estado o su partido el PES, porque del mismo modo sienten que en esta contingencia no los ha apoyado como esperaban.

La pandemia ha obligado a suspender coyunturalmente el activismo electoral rumbo al año que viene y percibimos que quienes buscan continuidad en sus cargos como legisladores o ediles, buscarán una nueva posición y están ansiosos de salir a la calle, tuvieron su oportunidad de hacerlo con éste resbalón del intento de reforma.

Pero, también diríamos que desde la administración pública estatal se tiene ya con mayor precisión, conocimiento del tamaño de los adversarios políticos a enfrentar en el proceso del 2021, y diríamos que no serán pocos, aunque en su oportunidad cada uno de ellos irá por sus intereses de grupo, de partido o personales. Pero en esto, hicieron frente común.