PASO EFÍMERO POR SAPAC

*Llegó como aliado aliado pero…

No obstante que en el 2018 llegó como aliado del bloque de partidos que encabezó Morena, mediante el cual ganaron la mayor parte de las posiciones en disputa; entre ellas la gubernatura para Cuauhtémoc Blanco y la presidencia para Andrés Manuel López Obrador, el legislador José Casas González mantiene hoy una posición frontal contra la administración pública estatal.

Hechos ocurridos en el 2016 cuando el hoy mandatario estatal era presidente municipal de Cuernavaca son el origen de las diferencias, que por lo visto no se han resuelto, y ello ha llevado al legislador a una posición casi radical frente al gobernador.

Quizás pocos lo recuerden pero José Casas vivió una desagradable experiencia a partir de que regidores del trienio 2015-2018 en la administración de la capital del estado lo propusieron como Director General del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAC); tomó protesta como tal, pero su paso por ese organismo fue efímero.

No obstante que la mayoría del Consejo de Administración del organismo lo valido en el cargo; se le acusó de usurpar esa función y, entonces el Mando Único, fue utilizado para sacarlo de las oficinas, subido a una patrulla de la que escapó a la altura de la terminal de autobuses de los Pullman, en cuyas instalaciones se refugió.

De todas formas fue apresado unas horas, aunque luego de ello lo declararon libre por falta de elementos. Él sostiene que ya desde aquel entonces personajes de la delincuencia organizada, como pasa actualmente, fueron los artífices de lo que le ocurrió; aunque la persecución, insiste, fue también por parte del municipio y del estado.

¿Cuál fue la causa de la negativa a su nombramiento? José Casas sostiene que todo comenzó cuando pidió cuentas claras y transparencia en los ingresos y egresos del SAPAC, ya que aduce que con base en lo poco que logró conocer había inconsistencias en el manejo de decenas de millones de pesos.

Por azahares del destino y de la política, Casas González logró la candidatura a la diputación local, por Morena, en un bloque que también llevó al gobernador a palacio de gobierno, y a pesar de que en algunos actos de campaña hicieron equipo en la búsqueda del voto; aquellas desavenencias nunca se superaron y la confrontación parece ya irremediable.

En conferencia de prensa Casas González anunció que el Congreso local, vía la Comisión de Hacienda que presidió la legisladora Rosalina Mazari Espín, aprobó la realización de una auditoría a la administración del SAPAC para los años 2016 y 2017 que correspondieron al ahora gobernador Cuauhtémoc Blanco.

Bueno sería que de una vez, y aprovechando la oportunidad, se revisara la administración actual; porque todo indica que los mañosos continúan al frente en el manejo de los recursos de ese sistema operador del agua potable, con enormes desvíos de recursos a tal grado que otra vez está a punto de la quiebra.

Hay un desaseo total en lo que toca al manejo de los dineros y eso ha sido un problema recurrente e inocultable; el actual edil Antonio Villalobos Adán ha cambiado de directores como “cambiar de ropa interior” y recién acaba de nombrar a una mujer al frente; porque quienes han llegado cuando ven el tamaño de la suciedad que hay, prefieren la huida como sucedió con Fernando Blumenkron.

FONADIN… ¿ES POSIBLE TANTA MALDAD?

*Seres humanos sin moral

Es cierto que la actual administración federal encabezada por Andrés Manuel López Obrador ha cometido algunos errores, y que el país viene teniendo problemas de crecimiento y desarrollo, aunque los factores que inciden en eso son externos; no obstante, sí se requiere reorientar algunas políticas o decisiones en el país.

Sin embargo, a pesar de ello y tomando consciencia plena de lo que venían haciendo  los gobiernos anteriores, todo eso pareciera un juego de niños, porque es verdaderamente sorprendente lo que pasó sobre todo en los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña.

La dimensión de lo que se robaron en PEMEX, el sector salud, la CFE, Hacienda y prácticamente todas las áreas gubernamentales; es incalculable, pero como dijera aquel animador de Televisión «aún hay más».

La Federación ha descubierto otro hoyo sin fondo derivado de los recursos procedentes del cobro de casetas de peaje en las autopistas del país; y para cuyo depósito se creó lo que se llama Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), cuyo dinero se supone es para nuevas carreteras, mantenimiento de las autopistas y apertura de más vialidades.

Lo que se refiere en una información difundida en diversos medios de comunicación nacional es que realmente y durante muchos años, desde los presidentes de la República hasta colaboradores cercanos o influyentes, disponían de él como se les daba la gana, creando empresas familiares o con inversiones aliados con empresarios extranjeros.

Calderón bautizó ese fondo como Fonadin, y lo primero que hizo fue colocar al frente del mismo a su compadre Benito Nemé. Y para no tener problemas se dispuso de nuevas reglas de operación tan extrañas que ni la Auditoría Superior de Fiscalización tenía facultades para revisarlo.

Lo que es lo mismo, cada peso que entraba ahí se perdía, y hay cifras escalofriantes de cómo EPN orientó miles de millones de pesos del Fonadin para negocios que nada tenían que ver con autopistas o caminos y puentes. Tal es el caso de 150 millones aportados a fondos de inversión de las empresas OHL y de BK Partners, de la que incluso el Rey de España es socio.

Y los recursos, de acuerdo con la investigación, derivaron en adquisiciones  y construcciones de desarrollos turísticos como el hotel de lujo MayaKobá, curiosamente se lo compraron a OHL. Las escalofriantes sumas se movían a través de paraísos fiscales en la isla de Malta.

Otros 350 millones de pesos se habrían destinado de manera discrecional al organismo privado «Fondo de Infraestructura Institucional”, cuyo propietario es Marcos Gerard; nieto del ex presidente Carlos Salinas de Gortari ¿qué tal eh?

Eran empresas de construcción que luego obtenían contratos para realización de obra pública vía siglas como HIGA, que construyó el hospital HRAE en Zumpango; que  nunca se terminó y en la carretera Toluca-Naucalpan; tampoco concluida, y por lo cual cobraron más de dos mil 700 millones de pesos.

Son muchos más los negocios enumerados, pero otro dato trascendente es que le aportaron cinco mil millones de pesos a empresas colaboradoras en el proyecto de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, lo que originó tantas reacciones y escándalo cuando AMLO lo canceló.

Aquí, la interrogante seria ¿quiénes cuestionan mucho esas decisiones sabían de todos esos antecedentes? suponemos que no, porque sería realmente lamentable que si lo sabían defendieran con tanto ahínco a esos sátrapas vividores de la política. No creemos que existan mexicanos de tan negro corazón, sería sumarse a los traidores a la patria.

Bueno, hasta consorcios como los que participaron en la construcción del Paso Expréss en Cuernavaca se beneficiaron, un fraude descarado entre ellas Aldesa,  mismas que recibieron su tajada del Fonadin.

¡Ha! pero qué cree, que el fondo fue heredado con una deuda superior a los 250 mil millones de pesos a la actual administración, que nosotros los mexicanos con nuestros impuestos deberemos de pagar mientras esos enemigos del país disfrutan de enormes riquezas, en lugares de ensueño adquiridos con el dinero de Caminos y Puentes Federales a partir del cobro de cuotas. ¿Cómo la ve?

Sigan defendiendo a tales delincuentes de cuello blanco, mafias y ratas, que le han hecho más daño a ésta nación que ni la delincuencia organizada; porque además, también eran parte de ella.