La alcaldesa Denisse Arizmendi va por lo $uyo. Sus importados del Edomex.

Tras su llegada a la alcaldía de Cuernavaca, luego de que el ahora candidato del PES y Morena al gobierno estatal, Cuauhtémoc Blanco Bravo pidiera licencia, Denisse Arizmendi Villegas parece que está decidida a resolver su situación patrimonial en tan sólo unos meses.

Existen señales claras de violaciones a las normas legales y reglamentos al interior de la comuna, que a juicio de algunos funcionarios de la alcaldía, buscan capitalizar en el menor tiempo posible, su paso por ese cargo y se menciona por ejemplo, que sin argumento alguno, sustituyó a quien era el secretario de infraestructura y obras públicas , José Torres, por un personaje que trajo del Estado de México, quien sólo duró 10 días al frente.

Respecto a lo anterior, explicaba un funcionario menor de la dependencia, que debió de haber sido un subsecretario del ramo quien en calidad de encargado de despacho, ascendiera o en su caso, presentar la propuesta ante el cabildo a fin de que valide la decisión, cosa que nunca ocurrió y entonces hay una grave violación.

Pero luego de la inexplicable renuncia del que llegó del Estado de México, la presidenta municipal nombró a Elíseo Aguilar Miguel, nuevamente como encargado de despacho. Sin embargo, este a su vez designó como Director General de Obras, a su hermano Leonado Aguilar Miguel, lo que cae en el terreno del nepotismo, pero no pasa nada. La cosa es que en su momento la alcaldesa puede enfrentar graves problemas legales.

Lo mismo hizo en la secretaría de Desarrollo Sustentable en donde también importó del Estado de México a Edgar Israel Corona Aguilar, hermano del segundo regidor del actual ayuntamiento de Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México, Leopoldo Corona, fuertemente cuestionado durante su paso por la tesorería de ese mismo ayuntamiento durante la administración de Pedro Rodríguez Villegas, tío de la recién designada alcalde de la capital de Cuernavaca, quien a su vez fue traída e incorporada al cabildo por los hermanos Yáñez Moreno. De esta otra historia daremos cuenta en próxima entrega.