¿PERVERSO MUNDO POLÍTICO INSTITUCIONAL?

Todo indica que si

La podredumbre y perversión institucional y política en nuestro país y en el estado; siguen siendo el obstáculo casi imposible de superar para poder aplicar la ley a quienes, desde posiciones de poder, causan agravio a la sociedad morelense y permiten que la delincuencia opere sin barreras o temores al castigo.

Lo decimos porque se multiplican evidencias en torno al proceder de algunos magistrados del Tribunal Superior de Justicia, muy concretamente de la Sala tres, que todo indica tienen complicidades con la delincuencia organizada y de cuello blanco.

No obstante que la oficina Anti corrupción del gobierno estatal se ha cuidado integrar y presentar denuncias perfectamente sustentadas para que las instancias competentes vinculen a proceso y, de ser necesario, emitan las órdenes de aprehensión en contra de ex funcionarios, no pasa nada.

En el Poder Judicial hay un andamiaje muy bien construido por aquellos perversos sujetos y hasta ahí llegan, bajo cualquier argumento no válido rechazan dar el paso siguiente.

Sobre ello, Gerardo Becerra Chávez Hita, asesor Anticorrupción, hizo énfasis precisamente en el extraño y reiterado comportamiento de dos o tres magistrados de la Sala mencionada.

«Incluso al interior de la propia Sala se vienen dando críticas respecto a la posición de sus compañeros, que parecen estar sirviendo a intereses del ex gobernador y su pandilla, dando palo a todas las denuncias que se han hecho contra sus ex funcionarios», precisó.

Dijo que el Consejero Jurídico del gobierno estatal está preparando denuncias para ser interpuestas en contra de esos presumiblemente malos servidores públicos, porque curiosamente todos aquellos casos que tienen que ver con el robo en el pasado, van a esa sala, cuando se supone que se distribuyen las denuncias o los casos de manera aleatoria.

Samuel Sotelo Salgado, Consejero Jurídico estatal, presentará en breve las denuncias; mientras tanto, dijo Becerra, se ha recurrido al amparo ante la justicia federal, y es seguro que les van a pedir explicaciones.

Entre los casos de ex funcionarios de la pasada administración están el ex director administrativo del DIF estatal, Alejandro Alonso Arreola, a quien se le comprobó que durante el tiempo que ocupó dicha posición su capital económico se modificó sorprendentemente; con bienes y adquisiciones que no podría obtener con lo que ganaba, ese caso no ha prosperado.

La situación es por demás preocupante, porque al interior de algunos poderes estatales hay rufianes, protectores de delincuentes, que evidentemente se benefician de los actos de corrupción, sin importarles el daño y el quebranto que le causan a la sociedad morelense.

Además, algunos de ellos no guardan ni las formas y están a la vista, protegidos por otros cómplices que desde las fiscalías Anticorrupción y General de Justicia, se acompañan y se convierten en pandillas, más peligrosas que las de la delincuencia organizada.

La sociedad necesita ser menos pasiva, exigirles a todos los poderes y actuar con toda la fuerza contra de individuos de baja calaña que abusan de su posición, porque es para preservar el estado de derecho y echar a patadas a quienes con sus actos traicionan al pueblo. ¿No le parece?