PLEITO POR EL DINERO

El presidente de la República Andrés Manuel López Obrador ha intentado hacer profundas modificaciones al aspecto económico; relacionado con la distribución y destino de los recursos presupuestales del país.

Ello, consecuencia de una rapiña y derroche histórico de los recursos nacionales, en ese sentido, por parte de los gobiernos pasados.

La instrucción es terminar con tales abusos con un programa de austeridad, planteado desde la reducción de salarios hasta eliminación de privilegios, y de todo aquello que entorpecía la correcta aplicación del dinero en bien del pueblo.

Igualmente, se debe evitar generar más impuestos a los gobernados, porque finalmente son ellos los paganos de todo aumento.

Frente a todo esto, alcaldes de Morelos hacen un grupo para desarrollar acciones de protesta; buscando presionar tanto al Poder Legislativo como al Ejecutivo, a fin de que les permitan modificar el cobro de impuestos al pueblo, o impedir la eliminación de otros derechos o impuestos que además no están autorizados.

Es cierto que los ayuntamientos siguen pasando por una severa crisis financiera producto de toda clase de corruptelas y desaciertos de sus antecesores en las presidencias municipales, la situación es cada vez más complicada, sin embargo, no ha sido porque los ayuntamientos se excedieran en inversión y gastos a favor de pueblos y comunidades

Por el contrario, del poco o mucho dinero del presupuesto de los municipios, poco o nada se sabe, porque los alcaldes no garantizan siquiera una regular calidad en la prestación de servicios.

Sólo vea cómo está Cuernavaca, con toda clase de deficiencias en agua, alumbrado público, mantenimiento de calles, basura; ya no hablemos de obras nuevas, porque de plano no hay.

¿Es que el pago de nuestros impuestos ya no alcanza ni para mantener a esa burocracia en las comunas?

Y si es así, ¿tienen razón de existir esas instancias de gobierno? Acaso como contribuyentes estamos obligados a mantener a tantos vivales sin recibir nada a cambio?

A lo mejor la mayoría de los ediles son los menos responsables de lo que ocurre, pero la verdad es que todo lo acaba pagando el pueblo y si incluso ellos salen a las calles a manifestarse, el pagano es el ciudadano.

Todo lo que pasa en la administración pública, y en los tres niveles de gobierno incluyendo a los poderes como institución, es culpa de políticos ratas, no de los gobernados.