LA FARSA DE LA POLÍTICA

Ni de centro, izquierda o derecha

La mayor parte de los políticos en México se han prostituido, han convertido la representación popular y los cargos gubernamentales en un método para resolver sus problemas y necesidades económicas personales; desde hace algunos años que en su mayoría se alejaron de un pueblo al que ven como presa fácil, para seguir medrando del dinero público.

Quedan muy pocos personajes con convicciones ideológicas firmes y eso de tendencias de izquierda, de centro o de derecha fueron pensamientos que se quedaron en el pasado lejano, porque hoy lo único que se busca es colocarse en espacios de decisiones desde los cuales se puedan obtener beneficios materiales y/o económicos con dinero de los impuestos de los mexicanos.

Usted lo puede notar sin ninguna dificultad porque precisamente en éstos momentos apreciamos aspirantes a cargos de elección que han pasado literalmente por todos los partidos, y continúan cual chapulines brincando de un lado hacia otro; sin importar los colores ni la doctrina que cada institución dice practicar.

Ayer fueron priistas, en la siguiente elección panistas y al rato perredistas; y por qué no, igual y en su oportunidad se declaran independientes o candidatos ciudadanos, el propósito será siempre cómo entrar en el grupo selecto de privilegiados que pueden cobrar durante tres o seis años del presupuesto, sin cumplir con las responsabilidades de su competencia.

Ahí tenemos por ejemplo al ex candidato a gobernador en el 2012 por el PRI Amado Orihuela Trejo; el señor tras perder la contienda acabó desarrollando tareas a favor del PRD unos tres años más tarde y en éste momento se ha registrado como precandidato de Morena a una diputación federal por la zona sur poniente.

Aquí en Cuernavaca el abogado José Luis Urióstegui Salgado, quien fuera candidato perredista a la alcaldía capitalina en el 2015, contendió en la justa anterior como independiente o ciudadano para la misma posición y hoy ha aceptado ser el abanderado del PAN y del PSD, cuyos principales activos son los hermanos Yáñez Moreno comparsas del ex gobernador Graco Ramírez en las pasadas legislaturas locales.

Y así nos podemos ir con muchos más que durante los tiempos no electorales están agazapados esperando el momento oportuno para salir a buscar quien les da una oportunidad para participar; en ésta ocasión por una diputación local, federal o presidencia municipal; y sin merecimiento alguno porque cuando se les dio la oportunidad traicionaron a su pueblo.

Y parecieran eternos, hay aquellos que desde muy temprana edad lograron un lugar en las estructuras de poder, y hoy son ya casi ancianos y siguen peleando cada tres o seis años por regresar por lo que se les olvidó robarse o para mantenerse en las nóminas oficiales hasta conseguir la jubilación, porque debe ser muy agradable obtener dinero fácil en sumas nada despreciables, y sin la obligación de sobarse el lomo para ganarlo.

Las instituciones partidistas -cabe aceptar- no son las culpables del descrédito y el repudio popular al que se ha llegado; han sido quienes las manejan los que las pervirtieron, pero como quiera que sea casi en su totalidad han perdido toda credibilidad y respecto del elector. Dos que tres ya son prácticamente cadáveres como en el caso del Partido del Trabajo de donde acaban de renunciar cerca de dos mil militantes y líderes regionales; exhibiendo las corruptelas de la dirigente estatal Tania Valentina Rodríguez, diputada local; antes funcionaria estatal, antes regidora, antes diputada local y federal respectivamente.

Mientras, hay decenas de políticos de todos los tamaños promoviéndose en redes sociales y dando a conocer que se han inscrito como aspirantes a alguna candidatura, y todos aseguran que vienen a salvarnos de la catástrofe en la que vivimos; la verdad es que salvo muy raras excepciones van tras nuestro dinero y a vivir becados durante de menos tres años.

ELECCIONES 2021

*Los que no deben aparecer en boletas

Rumbo a las elecciones intermedias del 2021 muchos rostros de políticos de todos los colores comienzan a asomarse y a promoverse frente al electorado, con la clara intención de buscar una candidatura; ya sea a una alcaldía, diputación federal o local, incluyendo regidurías y sindicaturas.

Hay igualmente de todos los tamaños; unos con altos grados de improvisación, pero no pocos son ya un costal de mañas, ejemplo de deshonestidad, deslealtad y ambiciones desmedidas que traicionaron al pueblo cuantas veces se les dio la oportunidad.

A esos se les tendrá que cerrar el paso, evitar que aparezcan nuevamente en las boletas electorales del año que viene, porque vienen como dice el dicho: no a congraciarse ahora sí con el elector, sino “por lo que no se llevaron”.

Lo decimos porque ya en algunos canales de redes sociales y medios se viene promoviendo el ex diputado local priista, Francisco Moreno Merino; quien de acuerdo con el mensaje pretende contender por la Presidencia Municipal de Cuernavaca.

El señor fue diputado local priista en el periodo 2012-2015, y fue quien le hizo el trabajo de consenso al interior del Congreso por el entonces gobernador perredista Graco Ramírez Garrido, para que se le aprobara aquel crédito de dos mil 806 millones de pesos que nunca se supo “bien a bien” en qué los usó.

Es algo difícil de probar, porque en cosas como ésta no se deja prueba alguna y ellos tenían el control absoluto en el Congreso, pero su ex mujer llegó a sostener que ese «trabajito» a favor del tabasqueño le dejó una prebenda de 40 millones de pesos; porque esa era la mecánica y los favores se pagaban, y muy bien, ¡claro! con dinero del pueblo.

Antes de ir al Congreso local, ya el PRI le habían dado una candidatura al Senado de la República; siendo diputado federal por ese mismo partido, pero en una intervención en tribuna lanzó expresiones muy delicadas en contra del sector femenino que le valieron aún más el descrédito que ya tenía. El tricolor se vio obligado a quitarle la candidatura y dársela a una mujer.

Otros que por ningún motivo deberán aparecer en boletas son los hermanos Julio y Roberto Yáñez; al igual que Moreno Merino mantuvieron una complicidad permanente con Graco Ramírez después de que se pelearon con el ahora gobernador, y coadyuvaron para que toda huella de robo al erario por parte del hoy ex gobernador, fuera desaparecida, ¡claro! con alguna contribución de por medio, a fin de generarle impunidad como hasta el momento ha sucedido.

El ex mandatario robó a manos llenas, pero la Cámara legislativa le aprobó todas sus cuentas públicas, entonces no hay delito que perseguir.

Hay más que igualmente andan ya buscando reflectores, el también ex legislador local y ex alcalde Julio Espín Navarrete, de la misma pandilla de vendidos y comparsas de esa desafortunada administración, porque pasó de líder priista a defensor perredista.

El hombre es un vividor del presupuesto, no tiene militancia ni olores, busca siempre el momento oportuno para brincar de un partido a otro, acomodándose donde estima está el sendero del triunfo.

Por todo eso, al igual que todos los antes mencionados, donde deberían ir es a la cárcel; porque le hicieron mucho daño a Morelos. Qué decir de quien fuera candidato a gobernador del PRI en el 2012: Amado Orihuela Trejo, otro amante del dinero público, traicionó a su propio partido y a su sector y acabó en las manos del ex gobernador; quien lo sometió porque dejó cuentas pendientes en el sector cañero de la región sur y digamos que se los arreglaron.

Conscientes de que tienen cuentas pendientes con la justicia algunas otras figuras mejor se mantienen alejadas de la política por el momento, porque si asoman la cabeza se las pueden cortar, como las ex legisladoras Beatriz Víscera Alatriste o su ex compañera Hortensia Figueroa Peralta.

Y bueno, esos son sólo algunos personajes indeseables en la política del reciente pasado a quienes se debería desterrar para siempre de las representaciones populares, pero no pocos de quienes desempeñan cargos hoy están en las mismas condiciones, uno de ellos el edil de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, presuntamente involucrado de asuntos graves de corrupción y que quiere reelegirse.

Ahí está en el Congreso local Tania Valentina Rodríguez Ruiz, que aún maneja una pandilla en defensa de Graco, y que va por más posiciones. Aunque siempre por la vía plurinominal, porque si buscara una candidatura de mayoría saldría como apestada, pero esté usted seguro de que lo sabe, y por eso buscará el camino fácil de la diputación federal plurinominal.

Para eso tiene su propio partido, el del Trabajo; que mediante arreglos con el lado ganador sea PAN, PRD o ahora Morena. Ese organismo político que derivado de “un despojo” a quien fuera por muchos años el dirigente estatal, Rigoberto Lorence López, le jugó hace unos años al relacionarse sentimentalmente con él.

Debemos pues, como electores, tener memoria y desechar a todos aquellos que buscan en el ejercicio del poder público resolver sus necesidades económicas y no las de los ciudadanos; que traicionan el sufragio popular.

PRI, EN EL HAMBRE

*Cada vez menos y sin dinero

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Morelos está prácticamente extinto, los pocos que quedan lo hacen en función de las prerrogativas que reciben del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac); consistentes en poco más de 600 mil pesos al mes que se quedan en unas cuantas manos.

Pero dadas las condiciones de ilegalidad en las que vive el Comité Directivo Estatal (CDE) hasta la entrega de prerrogativas les suspendieron hace unos días, porque la dirigencia nacional desconoció al dirigente local Alberto Martínez González como presidente de esa institución en la entidad; de tal forma que, legalmente, no hay quien tenga facultades para reclamar ese dinero.

Ante tales condiciones Aristeo Rodríguez, ex diputado local y ex dirigente cañero, quien ha estado muy activo abanderando movimientos, con un grupo de correligionarios tomó ayer las instalaciones del Impepac para exigir que se les entregara el dinero.

Este personaje, con origen en la zona cañera del sur de Morelos, ha sido uno de los aliados del ex aspirante tricolor a la gubernatura Amado Orihuela Trejo.  Ambos, con malos antecedentes, porque se les atribuye un desvío millonario de recursos cuando dirigían la Asociación de Productores de Caña de Azúcar.

Pues sí, siguen siendo los mismos rostros los que mantienen de rehén a un partido que en su oportunidad, y por más de siete décadas, mantuvo la hegemonía en el control del poder político en todo el territorio nacional; comenzando por la presidencia de la República.

En las elecciones presidenciales del 2000, en lo que se presume fue un acuerdo con la derecha, dejaron el mando de la nación en manos del Partido Acción Nacional (PAN).

El pacto, fue sólo por dos sexenios, por eso el tricolor recuperó el mando en el 2012 pero, al igual que la mayoría de los partidos, fue arrasado en la elección presidencial del 2018 por la coalición que encabezó Andrés Manuel López Obrador, y ésta vez no pudieron rescatar prácticamente nada.

Por lo menos en Morelos no vemos cómo puedan resurgir de las cenizas, los personajes que quedan arrastran un severo desprestigio porque algunos de ellos se dejaron seducir por ofrecimientos o presiones del ex gobernador perredista Graco Ramírez, y acabaron «operando» políticamente para él; a favor de su hijastro Rodrigo Gayosso, quien buscó la gubernatura en el 2018 y ya tenía alianzas previas con algunos militantes del tricolor.

Amado Orihuela Trejo y Jorge Meade Ocaranza, ambos ex candidatos perdedores a la gubernatura en contiendas anteriores, formaron parte de la estrategia del perredista tabasqueño para descarrilar el bloque de la coalición de la izquierda pero, ni sumados todos en su contra, lo lograron.

Es decir, se venden al mejor postor, siguen simulando defender los colores del priismo, pero la mayoría de los poquitos militantes que quedan; saben realmente quiénes son, y no están dispuestos a tolerarlos.

Lo malo para ellos es que si esos políticos aventureros mantienen el control de lo que les queda del partido en la entidad, es decir; miseria y pobreza, es muy posible que en la próxima justa pongan en riesgo su registro, por sus malas acciones y decisiones. Han pasado de la gloria al infierno, y tras vivir más de 70 años en la abundancia ahora andan casi pidiendo limosna.

Por su parte la autoridad electoral del estado ha sido clara al asegurar que, tratándose de un partido con registro nacional, primero deben aclarar sus diferencias de manera interna, para poder tener nuevamente las prerrogativas que les corresponden, y esto se resuelve en tribunales electorales del ámbito federal.