¿TRAS EL NEGOCIO?

El Congreso del estado de Morelos analiza una solicitud del Ayuntamiento capitalino en la que solicita la autorización del Legislativo para dejar en manos privadas el mantenimiento del alumbrado público durante 15 años.

Al respecto, el diputado local José Casas González sostiene que ni siquiera hay claridad en el documento de petición, porque se habla a la vez de una licitación para concesionarlo y de un contrato público-privado.

Pero ¿sabe usted cuál es el alcance de ésta pretensión en dinero? pues compromete a los capitalinos a pagar mil 500 millones de pesos en 15 años; a razón de 10 millones por año. ¿Qué le parece?

Es decir que, no obstante que la actual administración a cargo de Antonio Villalobos Adán no ha desarrollado ninguna inversión significativa en la capital durante el primer año, busca comprometer a los siguientes cinco trienios y pide disponer, para ir cubriendo la deuda, el 30 por ciento de las participaciones federales.

Con todos los compromisos que ya arrastra el Ayuntamiento de Cuernavaca; prácticamente dejaría sin recursos a quienes le sucederán por los siguientes 15 años, algo realmente injustificable porque reiteramos, hasta ahora vemos que el edil no ha sido capaz ni de dar mantenimiento a los servicios e infraestructura en la ciudad, y si en cambio busca sacudirse la responsabilidad del alumbrado a costa del endeudamiento.

La cámara de diputados local no puede ceder a éste tipo de propuestas, mucho menos cuando el desempeño del cabildo es tan mediocre, y que tiene a los ciudadanos en el abandono, en una progresiva degradación.

El propio legislador pide primero que cuando menos se le dé claridad a la solicitud, pero de entrada su posición es en contra, lo cual nos parece muy sensato porque ya sabemos lo que suele esconderse detrás de ese tipo de convenios, y más aún tratándose de personajes ligados al ex gobernador Graco Ramírez.

No hay ninguna justificación para que se apruebe la petición. Durante la administración de Manuel Martínez Garrigós 2009-2012 el entonces presidente Municipal solicitó y obtuvo la autorización para contratar un crédito de 600 millones de pesos.

Pero, a diferencia de lo que quiere el actual edil, con esos recursos invirtió en una serie de obras de mejora y embellecimiento de la metrópoli, ahí está el distribuidor vial Emiliano Zapata en la colonia Buena Vista, el parque Tlaltenango que adquirió a petición de los vecinos, la unidad deportiva de Acapantzingo, el concreto hidráulico en Avenida Morelos sur, la mejora de los camellones como Domingo Diez y Díaz Ordaz además de otras inversiones que quizás superaban los 600 millones.

Y aún así, se fue prácticamente por piernas, lo acusaron de todo, pero comparado con lo que pasa en éste momento en la alcaldía podríamos decir que heredó una obra monumental.

Ya le decíamos recientemente en este espacio que empleados de la comuna sostienen que la única inversión pública de Villalobos es en un puentecillo por el rumbo de Lomas de Zompantle, y lo que se comenta es que se están robando todo el dinero del presupuesto.

También la diputada Ana Cristina Guevara se pronunció en contra para que el Ayuntamiento busque otras alternativas más económicas para el alumbrado público, y sobre todo en plazos más cortos a pagar, de preferencia durante su trienio.

¿Será para tanto? pareciera exagerado, pero lo cierto es que en la realidad no vemos absolutamente nada, el abastecimiento de agua sigue siendo un problema, también la basura, hay zonas donde se recoge y otras no; no pueden con el alumbrado, las calles y banquetas siguen sin atención, qué decir del ambulantaje que sigue creciendo por diversas zonas de la capital pero, y se piensa en hacer más negocios. ¡Qué barbaridad!