BATALLA POR CUERNAVACA

Las fuerzas de van alineando

Respecto de las elecciones intermedias del año que viene el platillo más fuerte es la presidencia municipal de Cuernavaca; considerado la joya de la corona porque de ahí algunos personajes le han brincado a la gubernatura, como fue el caso del panista Sergio Estrada Cajigal en el año 2000 y Cuauhtémoc Blanco Bravo en el 2018.

Es el espacio político más apetecible; no hay duda, pero en contra parte también el más complicado porque la actual administración “de caricatura” de Antonio Villalobos Adán está heredando un municipio en quiebra, y entonces para la siguiente administración los capitalinos requerirán de un presidente con mucho amor a la ciudad, con formación política, con experiencia administrativa y en especial con compromiso con los ciudadanos de Cuernavaca.

A decir verdad entre quienes andan buscando la candidatura, sin importar de qué partidos sean, la mayoría no alcanzan ese nivel de compromiso, entonces habrá que saber distinguir entre aquellos que pueden cambiarle el rumbo a la metrópoli y los que vienen como “el lobito” sólo a resolver la pobreza económica en la que viven.

Y bueno, sin duda que entre aquellos que tienen posibilidades de ocupar la silla están los ex diputados federales: Matías Nazario Morales y Javier Bolaños Aguilar; el segundo, estuvo a milímetros de conseguirlo en la elección pasadas; pero la inercia de Andrés Manuel López Obrador posibilitó que arribara un mediocre como Villalobos apoyado por el ex priista José Luis Gómez Borbolla en ese entonces dirigente municipal del PES, en combinación con Graco Ramírez… y ahí están las consecuencias.

Por cierto, Nazario Morales anunció su adhesión al partido Movimiento Alternativa Social (MAS) encabezado por Bertha Haro Sánchez ex alcaldesa de Tetela del Volcán como presidenta y el abogado Enrique Paredes Sotelo como secretario general. De algo estamos seguros, que será el abanderado de esa institución de reciente creación por la alcaldía capitalina.

Es decir; estaríamos asegurando que es el primero que ya se puede dar por hecho porque no tiene competencia interna, lo que le da ventajas frente a otros que la buscan en distintos partidos, porque aunque entrarán en una batalla interna, los dejaría sin posibilidades de ganar la capital anticipadamente.

Un ejemplo de lo anterior puede pasar en el PAN; que no obstante contar con posibilidades reales para regresar a gobernar la ciudad, ya se vienen dando patadas en el hígado entre sus militantes; por un lado los de la Sagrada Familia con Marco Adame a la cabeza, y por el otro los Martínez Terrazas que se adueñaron del CDE y no soltarán la candidatura, para uno de los hermanos la ocupe… aunque sea a costa de una lamentable derrota.

Si valoraran lo que podrían ganar si recuperan Cuernavaca le abrirían el paso y, sin discusión, a Bolaños Aguilar que ya estuvo a un paso de ganar en el 2018; pero por el contrario lo que se sabe es que los hermanitos fueron a ponerlo como lazo de cochino ante el líder nacional Marko Cortés, acusándolo de cosas muy graves como que tenía ligas con la delincuencia, lo cual, habría encolerizado a Bolaños y no es para menos, pero en su pecado pueden llevar la penitencia.

Y decimos por otro lado que Nazario Morales también tiene posibilidades porque ha venido haciendo trabajos cercanos con la gente desde hace años; primero quiso ser candidato del PRI a Cuernavaca en el 2015 y no se la dieron, se la quedó Maricela Velázquez Sánchez.

Él (Matías) le coordinó la campaña a su compañera de partido que perdió, y luego en el 2018 buscó la candidatura al gobierno estatal y aunque trabajó bastante se la volvieron a negar para dársela a quien iba a perder estrepitosamente: Jorge Meade Ocaranza. Así que presencia fuerte tiene aquí en “la eterna primavera”.

Otros que se defenderán pueden ser el abogado José Luis Urióstegui Salgado que hasta ahora ha dicho que va de independiente y que también ha estado muy cerca de lograrlo; por Morena podría ser la diputada federal Alejandra Pani o la local Alejandra Flores, porque “el lobo” Antonio Villalobos dice que se quiere reelegir pero es probable que acabe hasta preso en Atlacholoaya por tanta rapiña que se ha visto en el ejercicio municipal.