MINERÍA QUE DA ESPERANZA A MORELOS

La minería está muy lejos de ser una actividad que se deje en manos de empresas que por sí solas determinen qué, cuándo y cómo desarrollarla. Muy por el contrario, es una actividad en extremo regulada; que por los riesgos y usos que conlleva ha mejorado tecnológicamente, y no ha quedado exenta de exigencias de respeto al entorno ambiental y a las comunidades anfitrionas.

En nuestro país está regulada por el gobierno federal. Y es este ámbito el que ha determinado que la minería es para México una actividad esencial y prioritaria, para la reactivación económica tras la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

Además es importante resaltar que varios de los protocolos sanitarios para la reanudación de la industria y la dinámica empresarial, tuvieron su origen en la minería; pues al ser de las primeras actividades en reanudarse en esta contingencia por el Covid-19 fue de las que les tocó crear el protocolo de protección a favor de los trabajadores mineros, dando como resultado muy pocos contagios comparado con otras actividades.

Quien supervisa la actividad minera en el país es la Secretaría de Economía, y lo hace a través de la Subsecretaría de Minería, hoy a cargo de Francisco José Quiroga Fernández; quien en esta coyuntura es el responsable de que las minas operen con seguridad para los trabajadores y las comunidades, de que se respete la sana distancia y todos los protocolos sanitarios dictados por las autoridades de Salud.

También es el encargado de vigilar que haya apoyo a las comunidades anfitrionas, respeto al medio ambiente y, sobre todo, que haya armonía entre trabajadores y empresarios, y de estos con las autoridades locales.

Por ello cobra relevancia que el subsecretario Francisco Quiroga, máxima autoridad minera en el país, haya confirmado en días recientes que el Proyecto Esperanza invertirá en la comunidad de Tetlama, Morelos, 450 millones de dólares; detonando cadenas de valor, procesos productivos y la generación de mil 500 empleos directos y al menos 6 mil indirectos, con impacto a favor de todo el estado.

El subsecretario dijo que conoce el Proyecto Esperanza y que lo acompañará como lo hace con toda la actividad minera en el país; lo cual será para Morelos oxígeno puro en su reactivación económica.

El funcionario destacó el trabajo que la empresa canadiense Álamos Gold ha realizado en Sonora, y fue enfático en señalar que no es que el gobierno federal esté a favor de una empresa en particular sino que está a favor de los proyectos que han cumplido con las normas y han mostrado que son social y ambientalmente responsables.

Inversiones como la que planea la empresa minera Esperanza Silver a mediano y largo plazo son ideales, pues más allá del desarrollo económico que dejará en Morelos; se planea generar en la comunidad de Tetlama un entorno que permita ser un detonante para la autogeneración de recursos de esa población.

UN PROYECTO MINERO EN MORELOS

*Esperanza para la recuperación económica

Uno de los efectos más devastadores de la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, más allá de las muertes y los contagios, es la crisis económica mundial provocada por el confinamiento para evitar la propagación del mal conocido como Covid-19.

Sólo en los Estados Unidos durante marzo y abril se perdieron más de 30 millones de empleos y, aunque en mayo hubo una leve recuperación; las solicitudes de apoyo por desempleo son millones, lo que acrecentará los niveles de pobreza en la nación del norte.

En México, estiman que el desempleo general en el mes de abril ascendió a 12.5 millones de empleos perdidos. Si tomamos en cuenta que la Población Económicamente Activa es de entre 48 y 50 millones de personas, la pérdida de empleos en abril significaría cerca de un 25 por ciento.

Ambas circunstancias, lo ocurrido en la Unión Americana y en México, tendrán un efecto devastador en la población mexicana; pues el desempleo en Estados Unidos ocasionará un impacto sin precedentes en el envío de remesas a familias en nuestro país, que dependen enteramente de ellas para sobrevivir.

Eso, y la falta de acciones gubernamentales a nivel estatal y federal, traerán como consecuencia el incremento de la pobreza e incluso del hambre entre la población de Morelos. Lo que se suma a un aumento en el número de personas y familias que apenas sobreviven, todavía más de lo que se acumuló en el sexenio pasado.

La mayoría de las personas en Morelos vive en la economía informal (sobrevive), aquellos que tienen un empleo formal dependen del sector público o de la economía terciaria; y ambos sectores están enfrentando una crisis sin precedentes de la que no será fácil ni rápido que salgan y mejoren sus condiciones de vida.

Frente a este panorama, inversiones millonarias como la que plantea la empresa Esperanza Silver de México en el proyecto de minería de Tetlama, Temixco, es una de las pocas alternativas que tendrá la población de la zona para salir adelante. Ello pues, además de generar empleos directos en beneficio de familias y comunidades, ofrece opciones para el desarrollo comunitario permanente.

Basurero a cielo abierto en Tetlama, Temixco, Morelos

De acuerdo con indicadores oficiales Tetlama mantiene un alto índice de marginación y amplios niveles de rezago educativo y de servicios públicos; no hay empleos, por lo que sus habitantes, sobre todo los jóvenes, se ven en la necesidad de emigrar para obtener algún ingreso que les permita subsistir a un nivel medio y aportar a sus familias. Todo ello, se ha complicado aún más por la pandemia, el confinamiento y la suspensión de actividades económicas de los últimos dos meses.

La inversión millonaria no es todo, se crearán empleos en diferentes ámbitos, se plantea la construcción del proyecto de desarrollo comunitario permanente ya que el modelo de minería de la subsidiaria de Alamos Gold Inc. representa una manera distinta de empresa, de producir en el sector minero; que se apega a un modelo que toma en consideración al medioambiente y se preocupa por el tejido social.

Durante los últimos meses los consensos entre las comunidades de la zona han ido creciendo; sabedores de que sus alternativas son pocas, pues el abandono desde hace décadas en el campo por parte de los gobiernos mantiene a la mayoría de esas tierras como ociosas porque se requiere de mucha inversión para hacerlas productivas, hay mucho que limpiar antes de siquiera pensarlo.

Los efectos de la intervención de la empresa serán mínimos, frente a lo que existe ya en esa zona que estuvo dedicada a los basureros a cielo abierto desde hace años, por lo que una inversión representa enormes posibilidades de futuro para la gente. Morelos, una tierra abandonada por muchos años y sin proyectos claros de desarrollo, tiene ante sí una de las mejores oportunidades de detonar y cambiar su futuro. Es una suerte que, en medio de la tragedia mundial, exista una esperanza en este proyecto de inversión y de construcción de desarrollo y bienestar para la gente. Esperanza Silver México es la esperanza, en medio de tanta miseria. ¡Enhorabuena!