EXCESO DE TOLERANCIA

* Origen de la violencia

Para poder entender este tipo de fenómenos debemos revisar el papel y responsabilidad que como adultos tenemos para que se generen conductas violentas.

Y es fácil entender que somos culpables de lo que está sucediendo en nuestra sociedad.

Todavía continúa la polémica en torno al delicado caso en el que un niño de Primaria asesinó a su maestra, a un compañerito de la institución y posteriormente se quitó la vida; cuando ahora surge una denuncia en Morelos por otro caso de violencia escolar.

Delia Sariñana Mendoza, una madre de familia denunció hace unos días agresiones en contra de su hijo en el colegio particular Castellano Brisas, en Temixco.

Lo delicado es que conforme a la madre, apoyada en testimonios de otros padres y de los propios alumnos, la agresión fue avalada por las mismas maestras del colegio.

Denuncia que con aval de dos maestras, Julieta Salgado de Español y Ana Gabriela de Inglés, presuntamente un compañerito le incrustó un compás en la espalda a su hijo, aparentemente porque él lo había agredido antes.

¿Cómo es posible que esto suceda? Igual y el menor había sufrido agresiones; pero lo correcto era controlar las cosas y sancionar la conducta, no aplaudir y apoyar el «golpe por golpe».

Ya se imagina usted la reacción de la madre; sin embargo, la decisión del plantel fue dar de baja al agredido, de acuerdo con la narración de la mujer.

La queja está en la Comisión de Derechos Humanos del estado y en la dirección correspondiente del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), pero reiteramos ¿es así como formamos a nuestros hijos? tanto padres como maestros estamos alimentando la violencia, la agresión, el individualismo y la competencia salvaje, y no debemos sorprendernos de casos tan escandalosos como este o el que inicialmente referimos, y que se registró en la ciudad de Torreón, Coahuila.

Somos nosotros desde el hogar o en las escuelas donde se debe aplicar reglas y orientar a los hijos, en el respeto; los valores y las buenas costumbres, si deseamos una sociedad mejor.