NO TIENEN CON QUÉ

*Partidos sin cuadros, estructura, ni dinero

Con el inicio del 2020 el proceso de la elección intermedia del 2021 ha comenzado. Partidos y aspirantes a cargos de elección popular deben comenzar a preparar el terreno; y a trabajar para dar la pelea por diputaciones locales, federales y presidencias municipales.

Son cientos de posiciones que estarán en disputa; sin embargo, se aprecia una pobreza extrema en cuanto a la oferta de cuadros que los partidos políticos puedan poner a consideración de los electores, y como dijera un priista de la vieja guardia: «la caballada está muy flaca». Aquí, le agregaríamos “más bien moribunda”, se ve demasiada pobreza en ese aspecto.

Lo anterior resulta bastante preocupante y no sólo para las instituciones electorales, más bien deberíamos estar preocupados los ciudadanos, porque lo anterior sólo nos muestra que se volverá a echar mano de la improvisación, de candidatos alejados de los perfiles adecuados para poder pensar en llegar a los congresos, ya sea local o federal, para representarnos.

Eso únicamente garantiza un desempeño mediocre, un desconocimiento total de las obligaciones y responsabilidades para con el pueblo y el país, dado que seguiremos en manos de políticos de aventura, oportunistas y busca chambas. Que ante la incapacidad para ganarse la vida en un trabajo como cualquier otra persona con un oficio o profesión, se refugian en la política, buscando fortunas y dinero fácil.

Bueno; podríamos sostener que salvo algunas excepciones, la absoluta mayoría de quienes hoy ocupan una curul en el Congreso local siguen sin lograr madurar; sin entender su papel en la cámara y menos sus compromisos con aquellos que les dieron su confianza.

Muy por el contrario, un grupito de ellos, en particular el “Frente Graquista de Mujeres”, perversamente han hecho unidad para sabotear cualquier intento de articular un trabajo legislativo comprometido con los morelenses.

Inmersas en intereses mezquinos, y sobre todo con sujetos de baja calaña del pasado reciente, como el ex gobernador Graco Ramírez, muestran su desprecio por el estado, y su maldad para con los demás, únicamente piensan en lo suyo.

Y eso que se trata de quienes, así haya sido sin merecerlo, lograron llegar y ya superaron un año en la representación, imaginémos el resto de quienes pretender enrolarse en las candidaturas para el año venidero; francamente lo único que darán será lástima.

Y cuando es así, la única diferencia entre ellos es el dinero que traigan para comprar votos, porque esa práctica sigue tan vigente como antaño, aplicando aquello de que «quien tiene más saliva traga más pinole”.

Pero desde los propios partidos decíamos, están totalmente desarticulados, sus estructuras son endebles y sus alcances igual, y hablamos prácticamente de todos los partidos, azules, amarillos, tricolores, morenos y los que usted quiera agregar.

El PRI y el PAN que alguna vez fueron el ejemplo a seguir, andan arrastrando la cobija, Morena; inéditamente y teniéndolo todo de su lado, tampoco ofrece gran diferencia.

Y si de dinero hablamos, salvo por Morena y el Partido Encuentro Social (PES) en el caso de Morelos ¡claro! los demás se encuentran en la chilla, en el hambre, y casi la desesperación, y ello es muy peligroso porque son capaces de apoyarse en la delincuencia organizada con tal de alcanzar privilegios electorales.

Estamos en la antesala de la justa del 2021 y ya se aprecian algunos movimientos, y las precampañas empezarán a tomar forma, pero es cosa de unos cuantos personajes, más del 90 por ciento del recurso humano que requerirán los partidos no tiene con qué dar la pelea, así de triste está la cosa en la materia.