Uso faccioso de la ley. Fracasos jurídicos que fortalecen

Ayer fue puesto en libertad sin ser vinculado a proceso el alcalde con licencia de Tlaquiltenango, Enrique Alonso Plascencia, quien seis días antes había sido detenido y acusado de ser autor intelectual de un homicidio en la localidad que gobernó y de donde se dijo también era cabecilla de una célula de la delincuencia organizada.

A pesar de esas acusaciones, este personaje y otras siete personas acusadas del mismo delito, fueron liberadas por una jueza que no encontró elementos de prueba de las acusaciones que una semana antes habían hecho tanto el Fiscal General del estado como el Comisionado de Seguridad Pública.

Esta situación ya la hemos visto en otras ocasiones y esta vez tiene un doble significado que tendremos que esperar un tiempo para descifrar, pero definitivamente que huele muy mal. Por un lado todo indica que efectivamente estamos ante un caso de uso faccioso de la ley, porque Alonso Plascencia es también candidato independiente a diputado federal por el IV Distrito de Morelos, donde compite uno de los diputados locales favorito del gobierno en turno: Julio Espín, quien parece tener mucha competencia con el independiente y con un ex gobernador interino.

Sin embargo, al parecer se excedieron al darle un sustito y les salió “el tiro por la culata”, porque ahora el inculpado dice que denunciará por la tortura que recibió en los separos por parte de elementos de la policia ministerial, y no de cualquiera sino del propio comandante. Lo que confirma lo que ya había dicho en el sentido de que era un asunto político y que sólo querían desprestigiarlo. Cierto o no, ya quedó como víctima.

Por su parte el Fiscal dice que apelará la determinación de la jueza, pero lo extraño es que la no vinculación fue para todos los detenidos, pese a ser presuntamente integrantes de la banda denominada “Los rojos”. Lo que sí, es que vimos muy suave a Alonso Plascencia en contra del Comisionado Alberto Capella, quien lo calificó como líder de la banda en Tlaquiltenango. Alonso declaró que estando en detención le habían pedido que dejara la contienda, y de eso ya no mencionó nada.

Por otra parte, en caso de que no se tratase de una acusación sin fundamentos, refleja lo endeble del sistema de procuración e impartición de justicia que seguimos teniendo, pues no puede ser que una puesta a disposición en un caso tan delicado sea tan endeble, esté plagada de tantos vicios como la tortura o que además enfrente a la Fiscalía con el juzgador, porque la primera afirma que en casos donde los elementos probatorios fueron similares sí hubo vinculación. Al tiempo.

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