Morelos ha estado siempre con él, pero…

Las razones de AMLO

Sin importar el grado de rechazo o aceptación electoral de quienes han llegado a la presidencia de la República, jamás se había presentado un escenario tan adverso para un mandatario en torno a fechas relacionadas con el zapatismo.

Aún Felipe Calderón, que inició su gobierno con un alto grado de ilegitimidad, pudo siempre cumplir con esos compromisos, que más bien son actos de oxigenación política para ellos; porque el General sigue siendo una figura gigante en la historia de Morelos y del país.

Muy en particular, el sector campesino lo sigue considerando como el artífice de las luchas contra los actos de injusticia en las épocas de las haciendas.

Por todo eso, es que casi se antoja inédito el que una figura como la del actual presidente Andrés Manuel López Obrador, por la que los morelenses han votado de forma mayoritaria durante las tres veces que fue candidato, se tenga que andar casi escondiendo para presidir la ceremonia por el centenario luctuoso de Emiliano Zapata Salazar.

Ahora, hay razones que lo llevaron a enfrentarse con algunos pueblos que se significaron por ser sus simpatizantes, y el punto de desacuerdo es el Proyecto Integral Morelos (PIM) que viene de sexenios pasados y que incluye una termoeléctrica y un gasoducto, entre otros aspectos.

Bueno, es además algo no propiciado por él; forma parte de acciones heredadas desde el sexenio precisamente del ex presidente Felipe Calderón y con continuidad en el gobierno que recién terminó, pero que por circunstancias derivadas de otras acciones suyas está casi obligado a continuarlo.

Una de las decisiones que le impide cancelar el PIM, es haber hecho lo propio con el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) al someterlo a consulta.

Y ¿por qué? Pues tal determinación provocó una reacción negativa en cadena, en buena parte de los empresarios que ya venían trabajando contratos en esa base aérea e incluso amenazaron con retirar otros capitales en el proceso o simplemente ya no invertir más en el país.

Si AMLO cancela también la termoeléctrica; ese escenario se agravaría y tampoco es conveniente, finalmente los dueños del dinero son los que generan empleo y parte del desarrollo nacional.

Es casi seguro que, si no hubiera esos inconvenientes, con las manos en la cintura lo haría; pero literalmente está entre la espada y la pared. Si cancela se le volverán a ir a la yugular empresarios de mucho peso económico y a nivel nacional, además de algunos problemas con inversionistas de origen español.

Si le da continuidad al proyecto, tendrá problemas con esos pueblos originarios de la región oriente de Morelos; así como con otros más de Puebla y Tlaxcala cuyas tierras podrían sufrir las consecuencias; no obstante que sigue siendo un caso insignificante si se compara con el posible enojo empresarial ¿no le parece?

Así que, ateniéndonos a lo anterior, podríamos anticipar que mantendrá su postura de sí al PIM, aunque esos grupos se opongan y puedan generarle manifestaciones o una visita a “a salto de mata” el 10 de abril, a pesar de su proclamado “Año del Caudillo del Sur Emiliano Zapata”.

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