Lucha política, batalla por Puebla

En los medios informativos, pero sobre todo en las redes sociales, se libra un intenso debate entre seguidores y detractores del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador. En un nivel menos intenso se vive lo mismo a nivel local, entre opositores y aquellos que están del lado del gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Al tratarse de un tiempo no electoral sorprende un poco este clima de debate de idea;, sin embargo, se entiende que es la resistencia de grupos políticos que monopolizaron el poder durante casi 100 años y que por primera vez fueron desplazados por la izquierda.

Y decimos por primera vez, porque a estas alturas queda claro que la transición en el año dos mil con el PAN fue pactada.

Pero lo anterior, obedece también a que está en juego la gubernatura de Puebla, estado vecino y un caso para nada menor.

En las recientes elecciones constitucionales se validó un cuestionado triunfo del PAN y sus aliados en aquella entidad, no obstante el supuesto accidente en el que habrían fallecido la gobernadora en turno y otros allegados como su esposo, obliga a reponer esa justa como lo marca la ley.

Ya sabemos que durante ese tipo de competencias políticas los partidos y sus militantes se dan “hasta con la cubeta”, para conseguir los votos del electorado.

De cualquier forma, se aprecia mucho apasionamiento, y el delicado asunto de la inseguridad ofrece elementos para aquellos que parecieran aferrados a recuperar el viejo sistema; a pesar de que heredaron un país en quiebra.

AMLO pareciera estar solo, aún a pesar de haber ganado “de calle” la elección, porque su partido -Morena- se antoja resquebrajado.

La dirigente nacional Yeidckol Polevnsky pareciera no estar a la altura de las circunstancias, más bien se antoja un obstáculo; y de ahí que el presidente sea vulnerable.

Pero viene el cambio en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) a fin de año. Es temprano para decir quién llegará, pero podría cambiar la correlación de fuerzas también en Morelos, ya que la actual dirigente no quiere a Blanco Bravo y el cambio pudiera beneficiar al mandatario estatal.

Lucha política, batalla por Puebla

En los medios informativos, pero sobre todo en las redes sociales, se libra un intenso debate entre seguidores y detractores del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador. En un nivel menos intenso se vive lo mismo a nivel local, entre opositores y aquellos que están del lado del gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Al tratarse de un tiempo no electoral sorprende un poco este clima de debate de idea;, sin embargo, se entiende que es la resistencia de grupos políticos que monopolizaron el poder durante casi 100 años y que por primera vez fueron desplazados por la izquierda.

Y decimos por primera vez, porque a estas alturas queda claro que la transición en el año dos mil con el PAN fue pactada.

Pero lo anterior, obedece también a que está en juego la gubernatura de Puebla, estado vecino y un caso para nada menor.

En las recientes elecciones constitucionales se validó un cuestionado triunfo del PAN y sus aliados en aquella entidad, no obstante el supuesto accidente en el que habrían fallecido la gobernadora en turno y otros allegados como su esposo, obliga a reponer esa justa como lo marca la ley.

Ya sabemos que durante ese tipo de competencias políticas los partidos y sus militantes se dan “hasta con la cubeta”, para conseguir los votos del electorado.

De cualquier forma, se aprecia mucho apasionamiento, y el delicado asunto de la inseguridad ofrece elementos para aquellos que parecieran aferrados a recuperar el viejo sistema; a pesar de que heredaron un país en quiebra.

AMLO pareciera estar solo, aún a pesar de haber ganado “de calle” la elección, porque su partido -Morena- se antoja resquebrajado.

La dirigente nacional Yeidckol Polevnsky pareciera no estar a la altura de las circunstancias, más bien se antoja un obstáculo; y de ahí que el presidente sea vulnerable.

Pero viene el cambio en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) a fin de año. Es temprano para decir quién llegará, pero podría cambiar la correlación de fuerzas también en Morelos, ya que la actual dirigente no quiere a Blanco Bravo y el cambio pudiera beneficiar al mandatario estatal.

¿Te gustó el artículo?

Share on facebook
Share on twitter
SUSCRÍBETE al canal de Youtube y recibe los estrenos de las #columnas y el #opinómetro