3 que se niegan a transparentar su 3 de 3.

3 que se niegan a transparentar su 3 de 3.

Los candidatos, prácticamente de todos los partidos y aún los independientes, han mencionado el combate a la corrupción como una de sus banderas de campaña, al grado de que ya nos suena muy desgastado ese discurso y mucho más cuando no se apoya en acciones que puedan ser concretas.
Ese es el caso de los candidatos a gobernador por Morelos que participan por las coaliciones “Juntos Haremos Historia” Morena-PES-PT y del PRD-PSD, Cuauhtémoc Blanco Bravo y Rodrigo Gayosso, quienes no han presentado su declaración 3 de 3 en la plataforma creada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO); así como tampoco el ex rector Alejandro Vera Jiménez, candidato del Partido Nueva Alianza.
En una revisión que se hiciera en un medio nacional sobre la plataforma del IMCO, esos tres candidatos a gobernador de Morelos no han ingresado sus datos de declaración patrimonial, de intereses y ante la autoridad fiscal; no obstante que desde el inicio del proceso electoral el año pasado se ha exhortado a los partidos y sus representantes a que la presenten.
De acuerdo con el balance dentro de los 20 aspirantes a gobernador en el país que faltan de presentar esos datos se destaca Morelos, porque su candidato puntero –Cuauhtémoc Blanco-no los ha ingresado, pero tampoco como ya mencionamos el hijastro del actual gobernador Rodrigo Gayosso Cepeda y el ex rector; personajes todos cuestionados en algún momento por presuntas irregularidades en el uso de recursos públicos.
En el caso de Rodrigo Gayosso Cepeda se ha destacado de su corta trayectoria política que fue secretario particular del ex presidente municipal de Cuernavaca más cuestionado de los últimos tiempos, Manuel Martínez Garrigós, quien tiene iniciadas averiguaciones por la realización de transferencias y pagos a empresas fantasmas, además de la existencia de cientos de “aviadores” en su nómina y otras irregularidades.
Por su parte el ex rector, Alejandro Vera, antes de los enfrentamientos que ha tenido con el actual gobernador, fue responsabilizado por irregularidades cometidas en el 2014, 2015 y 2016, en lo que se ha llamado la Estafa Maestra de la Sedesol, al contratar y triangular recursos de programas federales presuntamente con la contratación de varias universidades públicas del país.
Para el caso del candidato puntero en las encuestas al gobierno de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo, los cuestionamientos en su contra se remontan a su candidatura en 2015 a la Presidencia Municipal por Cuernavaca; cuando sus propios promotores del Partido Social Demócrata (PSD) con registro estatal lo cuestionaron después de romper con él, debido a que supuestamente le pagaron 7 millones de pesos para que fuera candidato al ayuntamiento, seguramente pagados con las prerrogativas otorgadas al partido.
La administración pública municipal que encabezó Cuauhtémoc Blanco se distinguió por la opacidad y discrecionalidad en el manejo de los recursos, además de carecer de transparencia en los cortes de caja mensual y cuenta pública anual.
De menos, los candidatos a gobernador del estado deberían cubrir con este requisito ciudadano de cara a sus aspiraciones, ya que tanto han mencionado el tema del combate a la corrupción en sus campañas. Es lo mínimo que se les puede exigir, que presenten realmente una declaración pública de sus bienes y los de sus cónyuges para ver con qué entran y comparar cuando salgan.

 

 

 

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