Más que policías… en la búsqueda de la paz

En medio de toda clase de presiones, no sólo sociales sino de personajes que añoran el regreso al poder o a las acciones que les daban la posibilidad de acumular dinero fácil vía actos de corrupción, el compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador es pacificar a la nación con la estrategia puesta en la Guardia Nacional.

Esta, la Guardia Nacional, será una `mega corporación´ integrada de forma plural, entre agentes policiacos civiles, militares y de la Marina; que en realidad le apuesta a la capacidad y eficiencia los los últimos dos cuerpos del orden. Siendo honestos, la Policía Federal y menos aún las policías estatales y municipales, ofrecen algo interesante.

Lo anterior, con base en dos factores: primero; no tienes preparación ni equipo, segundo; muchos de los policías son soplones de la maña o hasta delincuentes en activo.

Así que los que se defienden son los del Ejército y de la Marina; más estos, dado que algunos militares también han caído en la tentación de sacar ventajas de su posición con los maleantes, pudieran operar en contra.

Pero, en esa lucha, se requerirá mucho más que policías y armamento; es demasiado lo que se debe hacer para darle la vuelta a tan descompuesto escenario nacional y en los estatales.

No es desconocido que quienes desarrollan tareas de prevención del delito son pésimamente pagados; incluso en algunos casos carecen de prestaciones, para ellos no hay un programa de vivienda, son maltratados e insultados por los propios jefes y deben adaptarse a malas condiciones de prestación del servicio.

En esas condiciones, sus familias andan en la sobrevivencia, y casi los orillan a delinquir para completar el gasto diario que requiere un hogar, esto deriva en muchas familias desechas y falta de arraigo, porque los llevan a vivir donde sean necesarios mayormente.

No existe una escuela real de formación policial, y para ir a enfrentar a los mafiosos les dan pistolitas casi de agua; cuando aquellos delincuentes portan cuernos de chivo, metralletas y hasta granadas de mano.

¿En esas condiciones hay capacidad para pensar el éxito? Por eso, hay que admitir que únicamente tenemos a marinos y militares para hacer frente a la delincuencia; los demás más bien estorban.

Y si todavía le agregamos un altísimo porcentaje de políticos que en calidad de gobernantes o representantes populares son parte del Gobierno, pero a su vez de la delincuencia organizada; pues ya imagínese usted que tan difícil es enderezar el camino.

Esto requiere de mucho aguante y paciencia. Lo vemos sobre todo en redes sociales, hay demasiados personajes que hacen lo que a su alcance esté para que este Gobierno fracase.

Las grandes fortunas de la mayoría de ellos se lograron a través de sendos actos de corrupción, desviando bienes de la nación, para su causa personal.

Entonces pues, estados y municipios que padecen el cáncer de la inseguridad; están en manos de la Federación para mejorar su situación en esa materia.

Y esos que exigen resultados a AMLO en cinco meses; o ignoran el actual estado de las cosas por las que pasa el país o hacen señalamientos de mala fe, porque las corruptelas de los pasados gobiernos les permitían vivir bien con el mínimo esfuerzo.

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