LA JOYA DE LA CORONA

Cuernavaca; muchos quieren

Por mucho, y no obstante que es un ayuntamiento prácticamente en quiebra, Cuernavaca es el platillo más codiciado de la elección de junio próximo y aparecen por lo menos media docena de personajes que han levantado la mano para ir por la presidencia municipal; cabe aceptar que salvo excepciones -que no faltan- son personajes que podrían cambiarle el rumbo hoy perdido a la capital morelense.

A diferencia de la justa anterior a partir de la cual arribó al cargo el peor elemento que podía existir en la figura de Antonio Villalobos Adán, y derivado de un conflicto perversamente armado por el ex gobernador Graco Ramírez y cómplices en Morena; ésta vez hay serias posibilidades de que el siguiente alcalde sea alguien con formación, compromiso y ética.

Y le decíamos que son varios los que están levantando la mano en busca de la candidatura desde diversas plataformas; hablamos de un José Luis Urióstegui Salgado que todo lleva a pensar iría representando al Partido Acción Nacional (PAN) y que malamente llegaría aliado con el Partido Social Demócrata de desafortunados recuerdos, por la presencia de los Yáñez.

Bueno, hasta el ex gobernador Sergio Estrada Cajigal desea regresar nuevamente como edil capitalino, un cargo que ya desempeñó en el periodo 1997-2000 y desde donde le brincó a la gubernatura; en ésta ocasión iría vía un partido de nueva creación Fuerza Social de México, impulsado por Pedro Haces, un empresario que se metió en Morena pero como no ha visto crecimiento se fue por otra vía.

Como ya hemos dicho, el Movimiento Alternativa Social (MAS) viene con el ex diputado federal Matías Nazario Morales, quien pareciera está capitalizando el descontento que se provoca en otras fuerzas políticas como el mismo PAN y Morena con candidatos ajenos, y entonces trae tendencias bastante positivas que ha desarrollado ya con un intenso trabajo de promoción de su imagen.

También hemos hablando del partido Renovación Política Morelense (RPM), que si bien todavía no hace su presentación con fuerza impulsa figuras como la del ex secretario de Hacienda del gobierno estatal, Alejandro Villarreal Gasca, quien pudiera ser precisamente el abanderado por la presidencia municipal, escenario que ya conoce porque en dos ocasiones ha sido tesorero de dicha comuna y trae muchos conocimientos en materia de administración.

Morena luego de haber decidido hacer alianza con el PES y el partido Nueva Alianza (PNA)  anunció que dejó a los pesistas la candidatura a la capital del estado, de Temixco y dos ayuntamientos más; a cambio de ellos elegir a las fórmulas en el resto de las alcaldías, y por eso se da por hecho que el diputado federal Jorge Argüelles pueda ser el contendiente.

Otros como PRI y PRD, que por cierto irán juntos con un sólo candidato en 15 municipios hasta ahora, como partidos dan vergüenza; pero igual y logran aunque sea una regiduría en éste territorio, más con base en quien postulen y están apuntados dos personajes conocidos: el empresario Juan Pablo Rivera Palau y el sacerdote con licencia Antonio Sandoval Tajonar, éste último que podría ser más rentable.

De ellos tendrá que salir «el bueno» y, como se aplica en política, por qué mencionar a institutos que sólo buscan justificar su existencia únicamente para seguir viviendo de nuestro dinero como son el Verde, Movimiento Ciudadano y del Trabajo, que ojalá ya sean sepultados por los electores porque son “sanguijuelas” del erario.

Lo que sí le diríamos es que cualquiera de ellos haría un papel más digno que el alcalde actual; por lo menos habría idea, rumbo y proyecto para salir de éste lodazal en donde nos ha metido el figurín Villalobos Adán, quien por cierto pareciera que dejó la silla vacía después de anunciar su enfermedad.

No se le ve por ningún lado desde entonces y desde que tuvo que comparecer en tribunales, aunque eso sería lo más prudente; porque continúa aferrado a que mediante amparo no se le destituya del cargo, aunque por ley ya no podría ejercer el cargo por estar ya vinculado a proceso penal.

Se va a poner bastante interesante la contienda, aunque de esos siete nombres y los independientes que se agreguen vemos a Argüelles Victorero como «el caballo más flaco», carece de arraigo; la ciudadanía escasamente lo identifica y es considerado un fuereño, y no sólo eso Morena es sinónimo de perversidad y corrupción en la capital de Morelos por el lamentable papel que ha desempeñado Antonio Villalobos.

Habrían sido mejores cuadros las diputadas local y federal Alejandra Flores o Alejandra Pani, pero por la coalición ellas quedaron fuera.

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