ELECCIONES 2021

*Los que no deben aparecer en boletas

Rumbo a las elecciones intermedias del 2021 muchos rostros de políticos de todos los colores comienzan a asomarse y a promoverse frente al electorado, con la clara intención de buscar una candidatura; ya sea a una alcaldía, diputación federal o local, incluyendo regidurías y sindicaturas.

Hay igualmente de todos los tamaños; unos con altos grados de improvisación, pero no pocos son ya un costal de mañas, ejemplo de deshonestidad, deslealtad y ambiciones desmedidas que traicionaron al pueblo cuantas veces se les dio la oportunidad.

A esos se les tendrá que cerrar el paso, evitar que aparezcan nuevamente en las boletas electorales del año que viene, porque vienen como dice el dicho: no a congraciarse ahora sí con el elector, sino “por lo que no se llevaron”.

Lo decimos porque ya en algunos canales de redes sociales y medios se viene promoviendo el ex diputado local priista, Francisco Moreno Merino; quien de acuerdo con el mensaje pretende contender por la Presidencia Municipal de Cuernavaca.

El señor fue diputado local priista en el periodo 2012-2015, y fue quien le hizo el trabajo de consenso al interior del Congreso por el entonces gobernador perredista Graco Ramírez Garrido, para que se le aprobara aquel crédito de dos mil 806 millones de pesos que nunca se supo “bien a bien” en qué los usó.

Es algo difícil de probar, porque en cosas como ésta no se deja prueba alguna y ellos tenían el control absoluto en el Congreso, pero su ex mujer llegó a sostener que ese «trabajito» a favor del tabasqueño le dejó una prebenda de 40 millones de pesos; porque esa era la mecánica y los favores se pagaban, y muy bien, ¡claro! con dinero del pueblo.

Antes de ir al Congreso local, ya el PRI le habían dado una candidatura al Senado de la República; siendo diputado federal por ese mismo partido, pero en una intervención en tribuna lanzó expresiones muy delicadas en contra del sector femenino que le valieron aún más el descrédito que ya tenía. El tricolor se vio obligado a quitarle la candidatura y dársela a una mujer.

Otros que por ningún motivo deberán aparecer en boletas son los hermanos Julio y Roberto Yáñez; al igual que Moreno Merino mantuvieron una complicidad permanente con Graco Ramírez después de que se pelearon con el ahora gobernador, y coadyuvaron para que toda huella de robo al erario por parte del hoy ex gobernador, fuera desaparecida, ¡claro! con alguna contribución de por medio, a fin de generarle impunidad como hasta el momento ha sucedido.

El ex mandatario robó a manos llenas, pero la Cámara legislativa le aprobó todas sus cuentas públicas, entonces no hay delito que perseguir.

Hay más que igualmente andan ya buscando reflectores, el también ex legislador local y ex alcalde Julio Espín Navarrete, de la misma pandilla de vendidos y comparsas de esa desafortunada administración, porque pasó de líder priista a defensor perredista.

El hombre es un vividor del presupuesto, no tiene militancia ni olores, busca siempre el momento oportuno para brincar de un partido a otro, acomodándose donde estima está el sendero del triunfo.

Por todo eso, al igual que todos los antes mencionados, donde deberían ir es a la cárcel; porque le hicieron mucho daño a Morelos. Qué decir de quien fuera candidato a gobernador del PRI en el 2012: Amado Orihuela Trejo, otro amante del dinero público, traicionó a su propio partido y a su sector y acabó en las manos del ex gobernador; quien lo sometió porque dejó cuentas pendientes en el sector cañero de la región sur y digamos que se los arreglaron.

Conscientes de que tienen cuentas pendientes con la justicia algunas otras figuras mejor se mantienen alejadas de la política por el momento, porque si asoman la cabeza se las pueden cortar, como las ex legisladoras Beatriz Víscera Alatriste o su ex compañera Hortensia Figueroa Peralta.

Y bueno, esos son sólo algunos personajes indeseables en la política del reciente pasado a quienes se debería desterrar para siempre de las representaciones populares, pero no pocos de quienes desempeñan cargos hoy están en las mismas condiciones, uno de ellos el edil de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, presuntamente involucrado de asuntos graves de corrupción y que quiere reelegirse.

Ahí está en el Congreso local Tania Valentina Rodríguez Ruiz, que aún maneja una pandilla en defensa de Graco, y que va por más posiciones. Aunque siempre por la vía plurinominal, porque si buscara una candidatura de mayoría saldría como apestada, pero esté usted seguro de que lo sabe, y por eso buscará el camino fácil de la diputación federal plurinominal.

Para eso tiene su propio partido, el del Trabajo; que mediante arreglos con el lado ganador sea PAN, PRD o ahora Morena. Ese organismo político que derivado de “un despojo” a quien fuera por muchos años el dirigente estatal, Rigoberto Lorence López, le jugó hace unos años al relacionarse sentimentalmente con él.

Debemos pues, como electores, tener memoria y desechar a todos aquellos que buscan en el ejercicio del poder público resolver sus necesidades económicas y no las de los ciudadanos; que traicionan el sufragio popular.

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