ALCALDÍA DE CUERNAVACA

La mediocridad con la que el alcalde de Cuernavaca Antonio Villalobos Adán está conduciendo la administración es verdaderamente lamentable; da pena ajena ante los garrafales errores que comete como presidente municipal y se han debido dar pasos atrás, como en el presunto caso del despido masivo de 350 trabajadores -a decir de las autoridades-, aunque las versiones de los propios afectados hablan de alrededor de los 500.

Como el señor no sabe ni dónde tiene la cabeza corrió a los empleados de manera indiscriminada, no se tomó siquiera la molestia de dar instrucciones para que se analizara bien a quiénes se dejaría sin chamba, y eso lo llevó a cometer acciones de ingratitud porque hasta madres embarazadas iban en el paquete y personal a punto de jubilación.

Cuando vio la reacción y las injusticias injustificadas, aparentemente tuvo que retroceder, salió a decir que iba a modificar la reestructuración de la plantilla de personal, pero sólo fue de “dientes para afuera” para ganar tiempo o no se qué, porque finalmente no rectificaron nada de los despidos y los trabajadores tendrán que litigar cada quien su caso.

El cínico personaje -heredero de las negociaciones de Graco Ramírez- pretendió mostrarse como un sujeto sensible y bondadoso ofreciendo revisar cada uno de los casos y reinstalar a quienes merecieran ese beneficio; sin embargo, lo anterior da la clara evidencia de que se trata de un individuo que adolece de un gramo de cerebro e inteligencia y se ha tenido que tragar sus errores en otras ocasiones.

Los niveles de corrupción que afloran por todas partes son la causa y origen de que esa alcaldía -la peor conducida a nivel estado- no tenga dinero suficiente ni para pagar al resto de los trabajadores que siguen en nómina.

El mismo Villalobos, a decir de la Fiscalía Anticorrupción y las denuncias que se han presentado, desvió recursos del orden de los 70 millones de pesos durante sus primeros seis meses al frente de la comuna.

Y, a pesar de que despidió a varios cientos de empleados, las denuncias desde el interior del Ayuntamiento indican que hay cientos de «aviadores» que se mantienen en las nóminas con ingresos promedio de 20 mil pesos mensuales; beneficiando a recomendados, parientes de regidores y funcionarios de alto rango, del propio edil y de sus principales colaboradores.

Aquello es un vil cochinero que no tiene pies ni cabeza pero “tontamente” el graquista anda ya «trabajando» por la reelección, y eso simplemente habla de la mediocridad de un sujeto que se sacó la lotería y ahora piensa que puede seguir en el cargo; cuando debiera estar siendo enjuiciado por el Congreso local que igualmente parece haber entrado en complicidad con él, porque no avanzan en la denuncia presentada por la Fiscalía Anticorrupción en su contra.

En la reinstalación de los trabajadores se deberá exigir que se les mantengan las mismas condiciones laborales que tenían, sobre todo en lo que se refiere a antigüedad y el salario; junto con las prestaciones porque igual y les hacen perder esos derechos. Tienen que “estar a las vivas porque los tipos como Villalobos Adán no tiene palabra de honor, y menos respeto por los demás.

Los trabajadores vulnerados en sus derechos han emprendido una serie de bloqueos para presionar a las autoridades, pero sólo han provocado que el mismo alcalde se eche para atrás de sus intenciones de revisión de los cambios de las nóminas, y a últimos días ha vuelto a negar que vaya a haber reinstalaciones, porque el engrosamiento de la nómina ha sido consecuencia de la corrupción, situación que nadie podría negar.

¿Te gustó el artículo?

Share on facebook
Share on twitter
SUSCRÍBETE al canal de Youtube y recibe los estrenos de las #columnas y el #opinómetro