LA MONEDA EN EL AIRE

*¿Delgado o Muñoz Ledo?

No obstante su doctrina y filosofía en el sentido de que son una institución diferente; de absoluto respeto y democracia entre sus simpatizantes y militantes, el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) viene cayendo en las mismas prácticas y enfrentamiento interno por el control del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), muy similar a los priistas, panistas o perredistas.

Por lo menos en este proceso de renovación de dirigencia nacional pareciera que estamos viendo al Revolucionario Institucional en una batalla campal de todos contra todos, y ya sabemos que eso a lo único que los lleva es al debilitamiento de sus filas de militantes; ya de por sí pobremente estructuradas.

Si bien es cierto que ya se logró aplicar el primer filtro consistente en la eliminación de aspirantes que, luego del resultado de una primera encuesta, se quedaron muy atrás en liderazgo dejando únicamente a dos en la contienda: Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo, entre ellos y conforme a otro sondeo; quedaron en un empate técnico lo que obliga a una segunda consulta.

En esas circunstancias, están literalmente «agarrados del chongo» porque son centésimas las que distancian al senador Porfirio de su adversario interno, y no se puede dar a ninguno de ellos como vencedor.

Lo malo es que se están pegando con todo entre sí, el primero afirma que lo están despojando de su triunfo y que de acuerdo con sus cálculos tendría que estar muy por encima de su contrincante, aunque algunos observadores dan razones del porqué de tan cerrada lucha.

Esas opiniones refieren que a partir de que en el primer levantamiento de la encuesta venían varias mujeres como opción a la dirigencia y quedaron sin una representante en la primer ronda de encuesta, el voto femenino se dispersó y las tendencias cambiaron con respecto a la primera consulta.

El asunto es que cuando se coloca a Mario y Porfirio solos los escenarios se modifican y ello se debe que se decidiera ir a otra encuesta; no obstante, la moneda sigue estando en el aire y nada está definido por las impugnaciones que se han anunciado.

Ahora bien ¿quién sería mejor presidente de Morena, Mario Delgado o Porfirio Muñoz Ledo?

Cada uno tiene lo suyo y si bien Delgado es más joven, lo que le posibilitaría mantener un contacto permanente y directo con los militantes y simpatizantes en toda la República dada su energía; no deja de ser una figura menos reconocida y de escasa trayectoria comparado con su adversario, y eso también cuenta sobre todo en política.

Muñoz Ledo por su lado es “hoy por hoy “un político consagrado, reconocido no sólo en Morena sino por todos aquellos que se dedican a la actividad del servicio público y la representación popular. Puede ser un hombre de edad avanzada pero es muy lúcido y difícilmente alguien, llámese priista, perredista, panista y agregados, no le reconocerían sus dotes y su autoridad.

Vaya pues, difícilmente encontraríamos hoy en día un cuadros con tanta autoridad y respeto como él; incluso por encima de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Y si bien es cierto que ejercería su liderazgo desde el centro del país no lo haría mal, y además sus decisiones seguramente serían acatadas puntualmente y conduciría a Morena por el camino más certero; con estrategia e inteligencia.

Para acabar pronto, en conclusión y de bote pronto DAD consideraría que a éste partido le iría mejor con Porfirio sin importar que no estaría en condiciones de andar de gira por todo el país.

Pero no hay por el momento nada definido, la balanza se puede inclinar hacia cualquier lado y no escapan al riesgo de que ocurra una ruptura que los lleve a condiciones de menos rentabilidad de cara a las elecciones del 2021. Frente a otros institutos políticos que requieren reestructuración Morena cuenta con una ventaja, son el partido en el poder, y eso, así sea por intereses obliga a sus cuadros a mantenerse dentro del mismo.

MUCHOS SE FUERON SIN DESPEDIRSE

*Se fue Nazario del PRI

La farsa con la que se han venido conduciendo la mayoría de los partidos políticos y sus cuadros en cargos de representación popular ha llevado a una enorme desconfianza social hacia ellos, y son objeto de enorme descrédito.

Nos encontramos a menos de un año de las elecciones intermedias de julio del 2021 y lo que se puede apreciar es una enorme dispersión de personajes dedicados al quehacer político; es decir, no se aprecia cohesión, mucho menos trabajo y estructura en casi la totalidad de esas instituciones de carácter electoral.

En lo que se refiere a Morelos partidos otrora considerados como grandes, andan a ras de suelo, muestran absoluta debilidad y hasta el momento no se ve cómo van a enfrentar una justa que además demanda de recursos económicos que ellos no tienen más, nos referimos al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al de la Revolución Democrática (PRD).

El tema viene al caso porque a pesar de que la mayoría de los cuadros «distinguidos» que los acompañaron a lo largo de muchos años se fueron sin despedirse; el ex legislador local y federal, además de ex funcionario estatal: Matías Nazario Morales, por lo menos fue decente y en una carta enviada a la dirigencia nacional del tricolor notificó que abandona esas filas.

Y ya se había tardado, la verdad es que lo veíamos fuera desde hace buen rato como lo dijo el propio dirigente de ese partido; por lo menos desde las elecciones del 2018, cuando una pandilla de figuras sin futuro político se apoderó del Comité Directivo Estatal (CDE) imponiendo candidaturas perdedoras que sólo dieron vergüenza en la contienda.

Al igual que los perredistas el Revolucionario Institucional no tiene con quiénes ir a la lucha por las presidencias municipales, diputaciones locales y federales que se competirán. No apreciamos una sola figura que traiga arrastre o aprecio del electorado, como para ser siquiera medianamente competitiva en cualquiera de las posiciones antes referidas.

Como dicen en ese argot, los que se han quedado son puro «cartucho quemado» y francamente con ese parqué no se puede ir a la guerra. De tal manera que no vemos cómo puedan ganar una alcaldía así sea la más pequeña.

Nazario Morales tiene un buen trabajo particularmente en Cuernavaca donde intentó la candidatura a la Presidencia Municipal pero previas las elecciones del 2018, desarrollo un esfuerzo considerable a nivel estatal durante su función como diputado local y federal, porque buscaba la candidatura a gobernador.

Es decir, era para el tricolor un activo con cierta presencia y ya optó por presentar su renuncia, porque además con esas siglas igual y no se gana ni una sindicatura o regiduría, y entonces para qué continuar en un espacio en el que hoy lo único que da es pena.

Y reiteramos, más o menos en las mismas circunstancias está el PRD, porque es un grupúsculo que obedecen además a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez y por eso su hijastro Rodrigo Gayosso Cepeda -quien fuera vapuleado en su intento por ser gobernador en el 2018-, ya anda de regreso y se dio el lujo de poner una dirigencia a modo.

Aquí diríamos que los únicos partidos que más o menos se defienden son el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Acción Nacional (PAN); y éstos últimos sólo en la capital del estado porque al interior de la entidad también están casi extintos.

Sin embargo, van a pelear con todo su regreso a la Presidencia Municipal de Cuernavaca y no está descartado que lo logren si se ponen de acuerdo entre ellos; lo malo es que los Terrazas, que tienen controlado el CDE del PAN, ya se adelantaron y Daniel, uno de los tres hermanos, ha desplegado una enorme campaña de espectaculares anticipándose a la candidatura por la comuna de la capital morelense, pero ¿quién lo conoce?.

De entrar en razón casi la tendrían segura, porque aquí el resto de los institutos, incluyendo Morena, están muy débiles por el desastroso papel del alcalde Antonio Villalobos Adán y las pugnas internas y como que está “la mesa puesta” para el panismo; sólo que si “se agarran del chongo” entre las corrientes internas del partido como suele ocurrir o postulan a alguien totalmente desconocido y sin trabajo social, pues estarían desperdiciando su oportunidad.

El caso es que para las elecciones que vienen la chiquillada y los nuevos partidos que surgirán desde el PRI, PRD, Verde Ecologista, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo y agregados; si desean cosechar aunque sean migajas, tendrían que generar un bloque o alianza para ir juntos, si no es así, muchos pudieran perder hasta el registro y sería desde mi punto de vista lo mejor ¿para qué queremos tantos vividores colgados del presupuesto público, no lo cree?

PIDE PES CONDONAR EL PAGO DE LUZ

El coordinador del Grupo Parlamentario de Encuentro Social (PES) en la Cámara de Diputados, Jorge Argüelles, el diputado federal por Morelos reconoció la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de apoyar a las familias mexicanas condonando el pago de luz eléctrica cuando el consumo doméstico exceda de la tarifa domiciliaria que venían pagando, durante esta contingencia sanitaria, pero dijo que hace falta más.

El también presidente estatal del PES destacó que aunque no es suficiente es un buen comienzo, aunque lo socialmente correcto sería la condonación total del pago, medida que dijo no es imposible de realizar.

“Lo decimos porque hemos insistido en este tema, por diversos medios y en diferentes momentos”, incluso dijo que la propuesta ha sido expuesta al Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, en un encuentro en la Cámara de Diputados. “Para Encuentro Social condonar el pago total de la luz, durante el tiempo de esta contingencia y hasta que se normalice la actividad, es un acto de responsabilidad y solidaridad social. No estamos pidiendo imposibles, sabemos que puede hacerse”, concluyó.

PRÁCTICA POLÍTICA EN RETROCESO

La falta de compromiso de los partidos políticos y organizaciones sociales con los ciudadanos los ha llevado a un debilitamiento, que los pone casi en riesgo de desaparición

Partidos como el Revolucionario Institucional (PRI) o Acción Nacional (PAN), que hicieron época durante décadas, hoy enfrentan severos problemas estructurales.

¿Cuál es la razón? No supieron mantener la cercanía con su pueblo y cuando se les dio la oportunidad de gobernar o representarlo se dedicaron a robar; traicionaron la confianza de quienes los eligieron y optaron por amasar riqueza a costa del dinero público.

Los priistas controlaron el poder casi total más de siete décadas; compartiendo componendas con los panistas seis décadas y, al final, sucumbieron en la más reciente elección presidencial a manos del movimiento de izquierda que encabezó el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y mire que el tricolor hizo escuela; no solo tenía una estructura casi perfecta como partido sino que sus corrientes y sectores como el popular, obrero, campesino y juvenil, llegaron a ser tan poderosos por sí solos que ponían candidatos a la presidencia de la República.

Pero reiteramos, al paso de los años se fueron distanciando del elector y lo traicionaron sus principales figuras, se volvieron cínicos, soberbios, despreciables y perdieron el respeto del pueblo mexicano.

Y arrastrando la cobija, simularon alternancia política y democracia electoral en la elección del año dos mil.

La verdad es que se pusieron de acuerdo entre sátrapas, buscando hacer creer a los ciudadanos que por fin habían echado al PRI de los Pinos.

Sólo convinieron prestarle al PAN el mando dos sexenios para bajar el enojo popular, por eso el regreso del priismo en el 2012.

Los años mostraron que todo había sido una treta, y el desprestigio de ambos partidos los hundió.

Y llegaron ya heridos de muerte a la justa del 2018, sus estructuras venían sin fuerza ni ánimo, desmanteladas por tantas deserciones.

El problema es que también fueron empobreciendo el nivel y desempeño de la actividad política, y actualmente ningún partido muestra estrategia, inteligencia electoral; carecen de estructura real y tampoco disponen de dirigencias capaces de recuperar la cercanía con un pueblo que se siente engañado y robado hasta la saciedad.

Todo por improvisados personajes que ven en ésta actividad la oportunidad de salir de la pobreza, o aprovecharse de la miseria y la falta de educación.

Buena parte de esa gente vividora no tiene ni idea de lo que es gobernar o representar a la sociedad, y el nivel de su desempeño ya nos lo podemos imaginar.

Lamentablemente, bajo esas condiciones nos aproximamos al comienzo del trabajo preelectoral rumbo a la elección intermedia del 2021.

Y en esas pobres circunstancias están todos los partidos, PES, Morena, Verde, Movimiento Ciudadano, PRD y el que usted quiera mencionar; no sólo el PRI y el PAN.

Así que tampoco para el proceso entrante tenemos expectativas de mejorar en lo que a ejercicio gubernamental se refiere. Y no hablamos solo de Morelos, la crisis política es nacional.

PRI, EN EL HAMBRE

*Cada vez menos y sin dinero

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Morelos está prácticamente extinto, los pocos que quedan lo hacen en función de las prerrogativas que reciben del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac); consistentes en poco más de 600 mil pesos al mes que se quedan en unas cuantas manos.

Pero dadas las condiciones de ilegalidad en las que vive el Comité Directivo Estatal (CDE) hasta la entrega de prerrogativas les suspendieron hace unos días, porque la dirigencia nacional desconoció al dirigente local Alberto Martínez González como presidente de esa institución en la entidad; de tal forma que, legalmente, no hay quien tenga facultades para reclamar ese dinero.

Ante tales condiciones Aristeo Rodríguez, ex diputado local y ex dirigente cañero, quien ha estado muy activo abanderando movimientos, con un grupo de correligionarios tomó ayer las instalaciones del Impepac para exigir que se les entregara el dinero.

Este personaje, con origen en la zona cañera del sur de Morelos, ha sido uno de los aliados del ex aspirante tricolor a la gubernatura Amado Orihuela Trejo.  Ambos, con malos antecedentes, porque se les atribuye un desvío millonario de recursos cuando dirigían la Asociación de Productores de Caña de Azúcar.

Pues sí, siguen siendo los mismos rostros los que mantienen de rehén a un partido que en su oportunidad, y por más de siete décadas, mantuvo la hegemonía en el control del poder político en todo el territorio nacional; comenzando por la presidencia de la República.

En las elecciones presidenciales del 2000, en lo que se presume fue un acuerdo con la derecha, dejaron el mando de la nación en manos del Partido Acción Nacional (PAN).

El pacto, fue sólo por dos sexenios, por eso el tricolor recuperó el mando en el 2012 pero, al igual que la mayoría de los partidos, fue arrasado en la elección presidencial del 2018 por la coalición que encabezó Andrés Manuel López Obrador, y ésta vez no pudieron rescatar prácticamente nada.

Por lo menos en Morelos no vemos cómo puedan resurgir de las cenizas, los personajes que quedan arrastran un severo desprestigio porque algunos de ellos se dejaron seducir por ofrecimientos o presiones del ex gobernador perredista Graco Ramírez, y acabaron «operando» políticamente para él; a favor de su hijastro Rodrigo Gayosso, quien buscó la gubernatura en el 2018 y ya tenía alianzas previas con algunos militantes del tricolor.

Amado Orihuela Trejo y Jorge Meade Ocaranza, ambos ex candidatos perdedores a la gubernatura en contiendas anteriores, formaron parte de la estrategia del perredista tabasqueño para descarrilar el bloque de la coalición de la izquierda pero, ni sumados todos en su contra, lo lograron.

Es decir, se venden al mejor postor, siguen simulando defender los colores del priismo, pero la mayoría de los poquitos militantes que quedan; saben realmente quiénes son, y no están dispuestos a tolerarlos.

Lo malo para ellos es que si esos políticos aventureros mantienen el control de lo que les queda del partido en la entidad, es decir; miseria y pobreza, es muy posible que en la próxima justa pongan en riesgo su registro, por sus malas acciones y decisiones. Han pasado de la gloria al infierno, y tras vivir más de 70 años en la abundancia ahora andan casi pidiendo limosna.

Por su parte la autoridad electoral del estado ha sido clara al asegurar que, tratándose de un partido con registro nacional, primero deben aclarar sus diferencias de manera interna, para poder tener nuevamente las prerrogativas que les corresponden, y esto se resuelve en tribunales electorales del ámbito federal.

CAMBIARÁN ESCENARIOS MORENOS EN MORELOS

Después de mucho tiempo de choques y forcejeos internos el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), a nivel del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), decidió desplazar por fin a la presidenta Yeidckol Polevnsky, e instaló a Alfonso Ramírez Cuellar como responsable provisional, a fin de que en cuatro meses llame a elecciones para nombrar al definitivo.

Lo anterior cambia los escenarios, pudiera decirse que a nivel nacional, pero de lo que sí estamos seguros es que para el caso muy particular de Morelos, la salida de Yeidckol le cambia las cosas a muchos en nuestro estado.

Ella se condujo como dirigente del partido del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de una forma poco congruente con los principios democráticos promulgados -por lo menos en el discurso- de AMLO.

Fue incluso severamente cuestionada al interior del partido porque su proceder se apreciaba muy cerca de las estrategias y prácticas marrulleras del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Pudiéramos decir que prolongó su estadía en Morena a base de fuerza y de desacato estatutario.

Las cosas con ella no podían seguir funcionando de esa manera, porque había mucha crítica de propios y extraños; hasta el propio López Obrador advirtió, en su oportunidad, que si la situación seguía por ese camino; igual y optaba por fundar otro partido.

Pero para Morelos, o al menos para algunos, su permanencia era conveniente, porque algunos actores políticos locales recibían su apoyo, en una especie de «padrinazgo» político que les servía de oxígeno para medio mantener el control y la lucha con otras fuerzas políticas, incluso aliadas en la coalición que jugó con el ahora presidente, en las elecciones del 2018.

Uno de esos personajes es el alcalde de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, quien solía recurrir a Yeidckol para mostrar músculo ante sus diferencias con el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Habrá que ver cuál es su situación de ahora en adelante; porque con Alfonso Ramírez el trato no es el mismo. Y, en lo que compete a Blanco, pues podría considerarse que le quitaron «una piedra en el zapato». Porque usted recordará que la señora se le fue encima, exigiéndole posiciones en el gabinete estatal para los morenistas, cuando el ex futbolista tomó protesta como mandatario, presuntamente porque el jiutepequense Rabindranath Salazar.

Por lo que sabemos, nunca la llevó bien con el gobernador, y como no cedió a sus pretensiones, la dirigente morenista, en una especie de revancha, venía cada vez que era propicio a ofrecerle su respaldo a Villalobos Adán.

Las repercusiones serán en todos los sentidos en lo que se refiere al partido en el estado; incluso se tendría que pensar también en una renovación de cara al proceso de la elección intermedia del 2021, porque con el CDE actual no llegarán a ningún lado; no hay presencia ni ganas de trabajar, es una dirigencia desconocida aún entre los propios morenistas locales.

La figura moral de éste instituto político en tierras zapatistas es el actual titular del Banco del Bienestar, Rabindranath Salazar Solorio, y con ese cargo cercano a AMLO, igual y mantiene el control del partido. Sin embargo, la nueva dirigencia nacional querrá fortalecer a los partidos en los estados y si es así, necesariamente habrá cambios, porque hoy es un «elefante blanco» que no ha sabido comportarse como instituto en el poder federal.

Aún hay tiempo para intentar corregir las cosas, si es que quieren ganar nuevamente la mayoría de los espacios en los congresos locales, y sobre todo en el Congreso de la Unión, de otra forma, perderán el control que hoy tienen incluso en el Senado de la República.

NO TIENEN CON QUÉ

*Partidos sin cuadros, estructura, ni dinero

Con el inicio del 2020 el proceso de la elección intermedia del 2021 ha comenzado. Partidos y aspirantes a cargos de elección popular deben comenzar a preparar el terreno; y a trabajar para dar la pelea por diputaciones locales, federales y presidencias municipales.

Son cientos de posiciones que estarán en disputa; sin embargo, se aprecia una pobreza extrema en cuanto a la oferta de cuadros que los partidos políticos puedan poner a consideración de los electores, y como dijera un priista de la vieja guardia: «la caballada está muy flaca». Aquí, le agregaríamos “más bien moribunda”, se ve demasiada pobreza en ese aspecto.

Lo anterior resulta bastante preocupante y no sólo para las instituciones electorales, más bien deberíamos estar preocupados los ciudadanos, porque lo anterior sólo nos muestra que se volverá a echar mano de la improvisación, de candidatos alejados de los perfiles adecuados para poder pensar en llegar a los congresos, ya sea local o federal, para representarnos.

Eso únicamente garantiza un desempeño mediocre, un desconocimiento total de las obligaciones y responsabilidades para con el pueblo y el país, dado que seguiremos en manos de políticos de aventura, oportunistas y busca chambas. Que ante la incapacidad para ganarse la vida en un trabajo como cualquier otra persona con un oficio o profesión, se refugian en la política, buscando fortunas y dinero fácil.

Bueno; podríamos sostener que salvo algunas excepciones, la absoluta mayoría de quienes hoy ocupan una curul en el Congreso local siguen sin lograr madurar; sin entender su papel en la cámara y menos sus compromisos con aquellos que les dieron su confianza.

Muy por el contrario, un grupito de ellos, en particular el “Frente Graquista de Mujeres”, perversamente han hecho unidad para sabotear cualquier intento de articular un trabajo legislativo comprometido con los morelenses.

Inmersas en intereses mezquinos, y sobre todo con sujetos de baja calaña del pasado reciente, como el ex gobernador Graco Ramírez, muestran su desprecio por el estado, y su maldad para con los demás, únicamente piensan en lo suyo.

Y eso que se trata de quienes, así haya sido sin merecerlo, lograron llegar y ya superaron un año en la representación, imaginémos el resto de quienes pretender enrolarse en las candidaturas para el año venidero; francamente lo único que darán será lástima.

Y cuando es así, la única diferencia entre ellos es el dinero que traigan para comprar votos, porque esa práctica sigue tan vigente como antaño, aplicando aquello de que «quien tiene más saliva traga más pinole”.

Pero desde los propios partidos decíamos, están totalmente desarticulados, sus estructuras son endebles y sus alcances igual, y hablamos prácticamente de todos los partidos, azules, amarillos, tricolores, morenos y los que usted quiera agregar.

El PRI y el PAN que alguna vez fueron el ejemplo a seguir, andan arrastrando la cobija, Morena; inéditamente y teniéndolo todo de su lado, tampoco ofrece gran diferencia.

Y si de dinero hablamos, salvo por Morena y el Partido Encuentro Social (PES) en el caso de Morelos ¡claro! los demás se encuentran en la chilla, en el hambre, y casi la desesperación, y ello es muy peligroso porque son capaces de apoyarse en la delincuencia organizada con tal de alcanzar privilegios electorales.

Estamos en la antesala de la justa del 2021 y ya se aprecian algunos movimientos, y las precampañas empezarán a tomar forma, pero es cosa de unos cuantos personajes, más del 90 por ciento del recurso humano que requerirán los partidos no tiene con qué dar la pelea, así de triste está la cosa en la materia.

INSISTEN EN PRIVILEGIOS

No cabe duda que los vividores del presupuesto, es decir los políticos que no tienen valores ni compromiso con la sociedad, siguen aferrados a privilegios; componendas y todo aquello que les deje dinero no devengado.

El diputado federal Jorge Argüelles hacía referencia al tema; mencionando que Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión seguirán presionando para reducir prerrogativas a los partidos políticos en un 50 por ciento.

Sin rubor alguno, los legisladores del PRI, PRD, PAN y algunos de sus aliados como el PT y el PVEM; rechazaron la propuesta enviada por el presidente, y se negaron a tal decisión.

¿En manos de quiénes estamos? sujetos que no generan riqueza pero que se la gastan, y acumulan a manos llenas mientras los empresarios, obreros, comerciantes, campesinos -que son los que mantienen a flote al país, viven en el estrés económico.

El legislador por Morelos manifestó que se seguirá intentando lograr que pase esa propuesta; no obstante que causa impotencia popular advertir que seguimos en manos de puro “politiquillo malandro”, que en el ejercicio del poder traicionan al pueblo sin el menor remordimiento.

RECHAZAN DIPUTADOS REDUCIR SU GASTO

*No hubo regalo de Navidad para mexicanos

La mayoría de los diputados de los partidos PAN, PRI, PRD, PT, MC y otros con menos participación en la Cámara baja rechazaron ayer disminuir un 50% los recursos que se otorgan a los partidos políticos como prerrogativas anualmente, por lo que más de 5 mil 239 millones de pesos del Presupuesto 2020 se mantendrá etiquetados para ellos.

Sólo algunos de los legisladores de Morena y el PES sumaron 274 votos a favor de la propuesta de reducción; frente a 207 en contra de PAN, PRI, PRD, PVEM, PT y MC, lo que no alcanzó la mayoría calificada (320 votos) que se requiere para cambiar el artículo 41 de la Constitución donde se encuentra la fórmula para la asignación de dinero público a los partidos políticos.

Con argumentos que se centraron en las afirmaciones de que Morena pretende debilitar el sistema de partidos de México, los legisladores justificaron su voto, como la priista Dulce María Sauri que participó en tribuna para exponer la postura de su partido por el no.

Sauri Riancho afirmó que “Morena pretende hacer de su movimiento nacional un partido con padrón de militantes y estructura orgánica, pero que ha tropezado con la realidad de las dificultades para configurar una fuerza política estable que cumpla con la legislación político electoral”, insistió.

Una iniciativa de este tipo significaría dar el primer paso para “morenizar” el sistema de partidos en el país. Si Morena no puede cumplir la norma y transformarse, entonces quiere volver movimiento a los otros”.

Por su parte el PT, uno de los principales aliados de Morena para alcanzar el gobierno de la Cuarta Transformación, refrendó su respaldo al presidente Andrés Manuel López Obrador, pero expuso en voz de Gerardo Fernández Noroña que sería una necedad mermar el financiamiento de los partidos.

En una discusión que se limitó a una ronda de oradores a favor y en contra, Tatiana Clouthier resaltó que el sistema de partidos perdió legitimidad por la desconexión con la realidad de miles de mexicanos y dijo que disminuir la carga económica de los partidos al erario sería un regalo de Navidad para la ciudadanía.

PRI: DE LA GLORIA… AL INFIERNO

* Y son los mismos de siempre

Después de haber gobernado este país durante 77 años; 71 hasta antes del 2006 con Enrique Peña Nieto, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) parece vivir sus peores momentos, y podemos decir que pasó de la gloria al infierno; dejando en el abandono y orfandad a cuadros y militantes que creyeron en esa institución política.

El contexto a nivel nacional no es precisamente el mejor para los partidos, pero en lo que se refiere a Morelos pudiéramos decir que están prácticamente en la lona, confrontados entre sí los pocos personajes que sobreviven y eso, porque aún el CDE recibe ciertas prerrogativas que les da como para medio pasarla económicamente, obviamente no a lo que estaban acostumbrados.

Desde luego que quizás el 90% de quienes llegaron a militar en el tricolor ya forman parte de otros institutos políticos, y pues les importa poco o nada lo que ahí siga ocurriendo, pero tampoco han permitido el acceso y ascenso de nuevos rostros y entonces, siguen siendo los mismos.

Aquellos que con sus malas acciones destruyeron la imagen y valores al interior del priismo, los que siguen ahí, aferrados hasta con las uñas, peleando con todo las migajas que quedan, y hasta demandándose legalmente entre sí como si el daño ya ocasionado no fuera suficiente.

Desde el CEN decidieron expulsar hace dos días a quien venía ostentándose como presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), Alberto Martínez González, pero además le iniciaron una denuncia por lesiones. Las razones que usted crea, y sus propios escenarios deben ser catastróficos y aterradores, porque la dirigencia queda acéfala y en la antesala del inicio del periodo preelectoral, hacia la elección intermedia del 2021.

Los tiempos de bonanza para ellos quedaron ya algo distantes, tuvieron la oportunidad de mostrar que podían ser distintos con la administración de Enrique Peña después de 12 años de panismo; pero se fueron otra vez con todo, no sólo contra el presupuesto público -que es dinero del pueblo-, sino con bienes y propiedades de la nación como el petróleo, las gasolinas y el gas; acabaron de desmantelar a México y sus instituciones, algo imperdonable.

Y como son las caras de siempre, las que incluso traicionaron al PRI en distintos procesos electorales como Jorge Meade Ocaranza o Amado Orihuela Trejo, ambos ex candidatos a la gubernatura que sirvieron a los intereses de gobiernos supuestamente opositores, como el de Graco Ramírez. Pero, pues ni quien se les acerque.

Y esos son los elementos suficientes para estimar que en Morelos el otrora poderosísimo tricolor no tiene nada que hacer en la justa venidera.

Mal y de malas siguen en esa plataforma, porque además tampoco tienen con qué ir a una contienda en la que se necesita dinero para pensar en dar la competencia. Y entonces, adolecen de cuadros con liderazgo y de presupuesto.

Sin embargo, a esos cuantos que quedan tampoco les parece preocupar mayor cosa su situación; pelean a golpe limpio cada espacio, eso es lo que domina, ¡qué terrible!