El de Tlaltizapán, otro alcalde ladrón. David Salazar Guerrero no tiene llenadero.

A cuatro días de irse, el todavía alcalde de Tlaltizapán, David Salazar Guerrero, inmatriculó a su favor la plaza de toros de la colonia Cuauhtémoc, en la cabecera municipal de Tlaltizapán con una superficie de 1,527 metros, por lo que a partir de este momento él podrá disponer del mencionado corral de toros, que debiera ser un espacio público y a disposición del pueblo, tal y como lo demuestra el documento.


El documento puede ser cotejado en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio del Estado de Morelos, por si alguien tiene alguna duda, ya que es un documento público.


A partir del 1o. de enero de 2019 quien quiera hacer uso del corral de toros de este municipio tendrán que cubrir una cuota, que David Salazar disponga.


Habrá que esperar a ver si Alfredo Domínguez Mandujano, el “Cuananys” se queda con los brazos cruzados o hace algo al respecto, ya que Salazar Guerrero se ha llenado la boca diciendo que el alcalde electo, quien rendirá protesta en unos días, es su incondicional.


No cabe duda que todos son iguales, tanto este delincuente en Tlaltizapán como otros muchos en los demás municipios del estado, no quieren dejar de vivir del pueblo y se niegan a soltar el poder que creen que es eterno.


Este tipo de actitudes se suma a la de algunos alcaldes salientes, como el de Cuautla, Tadeo Nava Espinoza; la de Puente de Ixtla, Dulce Medina Quintanilla y el de Jiutepec José Manuel Agüero Tovar; quienes antes de irse se apoderaron de terrenos, sindicalizaron a sus allegados y jubilaron a su gente, para garantizar seguir viviendo del erario público. Falta sólo una semana para que David Salazar concluya su encargo, y todavía hay mucha leña de donde cortar, en este espacio le daremos cuenta de ello.

Producto de malos gobiernos, Cuernavaca está en abandono

Producto de malos gobiernos municipales, Cuernavaca se ubica hoy como una de las capitales de los estados del país más descuidada y abandonada.

No sólo es víctima, igual que el resto del estado, de una terrible inseguridad sino que sus deficiencias son estructurales, casi total.

La vialidad interna está tronada con tantos hoyos, las redes de agua potable no reciben mantenimiento hace años y menos ampliaciones, las calles un buen número están oscuras por ausencia de reposición de lámparas, la basura aparece por todos lados y su belleza natural comenzó a menguar hace mucho; por la contaminación y depredación de su naturaleza.

Es decir, que para poder pensar en un mejor futuro para la capital de Morelos, se tendría que aplicar un proyecto de mucho alcance, coraje y compromiso. De un trabajo muy bien articulado entre la Federación, el estado y el gobierno municipal.

¿Lo que tenemos en puerta apunta a resolver eso? No lo consideramos así, por el contrario, a partir del proceso electoral que culminó el pasado primero de julio, políticamente la ciudad de «La eterna primavera» fue escogida como el territorio de disputa, por parte de aventureros políticos que buscaron cobrarse factura entre sí.

Este fue el espacio en el que el exgobernador Graco Ramírez buscó desquite con el hoy mandatario Cuauhtémoc Blanco Bravo, por el encono que desde hace tiempo se traían entre ambos y echando mano de todos sus recursos al alcance, incluyendo el económico, logró hacer prosperar una fórmula electoral que no coincidía con los intereses del candidato a gobernador en turno, o sea Blanco Bravo.

Las presunciones siguen mostrando que el mismo Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), a nivel estatal, entró en componenda con Graco y permitió la traición y el desaseo, sin importarles para nada lo que podría pasar con Cuernavaca en los siguientes tres años.

Lejos pues de advertirse un proyecto futurista a nivel de las circunstancias de ésta capital, lo que se siguen apreciando son múltiples indefiniciones que mas bien parecieran anunciar graves presagios, para un enfermo de cáncer al que le urgen una intervención mayor.

Frente a lo ocurrido en la elección Blanco Bravo no quiere saber nada de quien, en su carácter de suplente de la fórmula, Antonio Villalobos  Adán, tendría que tomar protesta como alcalde, por considerarlo ligado a su acérrimo enemigo Graco Ramírez.

Bueno, aún se especula si Villalobos  tomará o no el cargo o será sustituido por alguien con afinidad y empatía con el gobierno del estado, y eso sólo da fe de lo que pudiera esperarnos a quienes vivimos en este territorio. Pero supongamos que con el apoyo de Morena  Villalobos logra llegar; simplemente no tendría el apoyo del gobernador y eso lo limitaria  enormemente. Sin embargo, en la medida de sus posibilidades, Blanco también podría reducir sus posibilidades de lograr ayuda federal.

A unos días de que se dé el relevo en la comuna en referencia, nunca se inició el proceso de entrega-recepción que ayuda mucho al nuevo Cabildo a conocer cómo están las cosas, y qué es lo prioritario a desarrollar en la naciente administración. Por eso decimos que no se tiene certeza de quién será el nuevo Presidente municipal.

El temor pues es, que podamos ir hacia un escenario todavía más complicado que el actual, cuando lo que se requiere es de una administración de avanzada; algo así como un Alfonso Sandoval Camuñas para poder pensar en una mejoría que ya es urgente.

La perversidad de algunos políticos no tiene límites, los ciudadanos no han logrado escapar de sus ambiciones y personajes como Graco Ramírez, que logró comprar conciencias para hacer el mayor daño posible a Cuernavaca, deben estar hoy muy felices porque sus acciones prosperaron y fue factor fundamental para lo que pudiera ocurrir en lo sucesivo.

¿Y los compromisos? Políticos sin remedio

Nos parece que el mensaje de los electores el pasado primero de julio fue bastante contundente, terminar con una larga historia de rapiña y saqueo institucional y buscar abrir nuevos caminos, con políticos más comprometidos con las necesidades sociales.

Muchos de los que lograron ganar lo hicieron basados precisamente en un discurso y promesas de campaña en ese sentido; es decir, comprometiéndose a actuar diferente, y a recuperar la moralidad y ética en el ejercicio del mandato popular.


En tres meses y medio, tiempo que corresponde a un periodo ordinario de sesiones, en el Congreso local la absoluta mayoría de los 20 diputados que conforman esta legislatura, han mostrado total desprecio al mensaje colectivo; se vienen sirviendo con cuchara grande como sus antecesores y no han ofrecido resultados legislativo alguno a los morelenses.


Los señores ya se aprobaron para si mismos un presupuesto de 518.5 millones de pesos para el 2019, equivalente a lo ejercido durante este año a sus antecesores que se fueron apestados. Pero ahora sólo son 20 «representantes populares» en lugar de 30.


Si hablamos de austeridad republicana pues el recurso debió de ser en una proporción del 66 por ciento en comparación con el anterior, pero decidieron solicitar KAS, de tal manera que cada uno de ellos dispondrá de casi 21 millones de pesos al año, cosa que se antoja inaceptable.


Ahora dijera usted que han demostrado ser diferentes, pero no hay por ahora resultados que presumir, han sido puros palos de ciego.


No vemos aún a ningún diputado en la cárcel, bueno, ni siquiera sometido a juicio; los fiscales continúan en sus cargos a pesar de que sirven a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez.


Llegaron haciendo alarde de que iban a anular las jubilaciones doradas, y han sido puras pifias; no habían aprobado ni el presupuesto 2019 al gobierno estatal y andaban agarrados de las greñas entre ellos.


De lo que prometieron  no vemos nada, su nivel de preparación en la mayoría de los casos es de vergüenza, y llegaron primero asegurando sus intereses, hasta colocando a familiares y amigos en cargos privilegiados.


Francamente ya comenzó a cundir la decepción contra quienes venían a salvarnos de los rateros y corruptos.

Anuncian canje de placas y denuncias en Transporte

En un recorrido efectuado por el titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT) del estado, Víctor Mercado Salgado, se mostró a medios de información las pésimas condiciones en que la pasada administración de Morelos dejó el inmueble donde operó la dependencia cerca de 40 años.

 

El funcionario anunció que en 2019 se harán las denuncias penales y administrativas correspondientes, además de que se llevará a cabo el reemplacamiento en el estado, medida que no es muy popular por la afectación que representa para las familias, pero que es un mecanismo que marca la ley y ayuda a verificar las condiciones de parque vehicular.

 

Tras perder la elección el primero de julio, los titulares de la administración que encabezó Graco Ramírez Garrido ordenaron el saqueo, en diversas áreas del gobierno. Mercado Salgado dijo que durante los últimos meses desaparecieron puertas, ventanas, equipos de cómputo, tazas de baño, cableado de las redes y algunos archivos de la Dirección de Control Vehicular que operó aquí están dispersos por el piso.

 

Se vio placas y licencias de 2017 amontonadas y sin orden en medio de escurrimientos de agua y olores de todo. El secretario advirtió que se iniciarán las denuncias respectivas contra quién fuera el titular de la Secretaría, David Martínez Martínez y varios de sus colaboradores cercanos.

 

¡Que vergüenza! de componendas

Pues mire, ya comienza a quedar bastante claro que no nos equivocamos cuando hace mucho tiempo afirmábamos aquí que el entonces senador Rabindranath Salazar Solorio, quien aspiraba a la gubernatura morelense, había negociado con el ahora ex gobernador Graco Ramírez Garrido.
Se da ya, como un hecho, que el ex auditor del Congreso local Vicente Loredo Mendez, uno de los personajes que lavaron dinero para el tabasqueño, será nombrado delegado de Bansefi en Nuevo León; ahora que aquél se hacer cargo de esa dirección nacional.
¿Será esto posible? Nos seguimos negando a aceptarlo, porque es demasiado descaro. Sale de aquí por piernas, precisamente por haber sido cómplice del ex mandatario, y ahora resulta que ‘Rabin’ se lo lleva ¿pues qué le debe?.
Pero eso no es todo, desde el recinto Legislativo se acusa a la bancada de Morena de venir haciendo hasta lo imposible por evitar que prosperen investigaciones de corrupción en la Cámara, contra rateros del gobierno anterior, y por ahí circula ya una imagen en la que captan al Fiscal Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, saliendo de la sede de ese partido; donde se entiende platicó con la dirigencia y algunos legisladores.
¿Acaso lo llamaron para exigirle la renuncia? ¿Fue acaso para asegurarle que lo defenderán con todo? ¿Serán capaces de por lo menos ser sinceros y decirnos la verdad de lo que se traen entre manos?
Reiteramos, por lo menos deberían ser más discretos. Salazar Núñez fue nombrado fiscal por Graco, precisamente para que lo defendiera en caso de ser necesario, y ya lo estamos viendo.
Pero si todo lo anterior se confirma, ¿cuál sería la factura pagada por Ramírez Garrido para comprar todas esas conciencias e irse impune? ¿Le gustan unos 50 millones a Rabin, y a la líder nacional Yeidkol? Y en el caso de los diputados y la dirigencia estatal, ¿acaso otros 50 millones? Igual y nos quedamos cortos, porque para que sin el menor rubor se vengan evidenciando debe tratarse de sumas que valgan la pena ¿no le parece?
Si esto es así, que cochinero y podredumbre de sujetos, habrían de buscar su desafuero y demandar al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador algo de congruencia, considerando que «el buen juez por su casa empieza», entonces que los llame a cuentas por sus penosos actos de corrupción.
Estarían, con su complicidad, evitando castigo, para quienes se robaron ¿cuánto les gusta, unos 30 mil millones del dinero público? Por lo menos en Morelos sí pedimos aplicarle la ley a esas ratas, nos dejaron hasta sin cal…cetines y no se vale.

Inseguridad de terror|

Los niveles de inseguridad que enfrenta actualmente Morelos son realmente de miedo, hace unos días alguien hizo referencia a qué en un solo día se habían cometido 25 hechos delictivos, que van desde los pequeños robos en la vía pública, a negocios o en viviendas; pero también hechos que son realizados por grandes grupos fuertemente armados que buscan ganar territorios e infundir terror, sin mencionar la cantidad de muertos de los últimos meses.

Este jueves, amanecimos con la noticia de que un comando armado de 10 individuos entró a la planta de la Coca Cola en el Paseo Cuauhnáhac, en Jiutepec, y lograron llevarse más de un millón de pesos y varios vehículos.

Cierto es que ese tipo de asaltos y ,en ese lugar, podría ser indicativo de filtración de información bancaria; como hemos visto con frecuencia, pero sin duda se debe también a que no se ve claro el reacomodo de las autoridades que van llegando, porque ingenuamente revelan el estado de fuerza y las debilidades que dejaron en las instituciones policiacas.

Además, pareciera que se está asentando en Morelos un nuevo cartel delictivo, en este caso el Jalisco Nueva Generación CJNG, que viene a desplazar a Santiago Mazari del grupo conocido como Los Rojos, los cuales aparentemente fueron aliados y protegidos de la administración saliente, porque sólo se acabó su “fuero» al final de la administración.

El hecho es que los ciudadanos somos los que estamos sufriendo esos altibajos de la inseguridad, porque regresamos al miedo a concurrir a lugares públicos, la presencia de militares en las calles, llamados de “toque de queda” en conjunto con Guerrero y de plano a un encierro voluntario por temor a encontrarnos en medio de una balacera o a ser vulnerados en cualquier lugar.

¿Hasta cuándo va durar esto? Le preguntamos al flamante gobernador, que todavía tiene la sangre fría para salir a decir que el Contralmirante José Ortiz Guarneros “se irá hasta que yo diga», afirmó molesto por los cuestionarnos sociales de que no está haciendo su trabajo.

Debacle en el PRD, traición a las bases

Lo que en un principio parecía electoralmente prometedor, con la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD) luego de las elecciones del 6 de julio de 1988, se fue convirtiendo en la oportunidad para que vividores de la política, con disfraz de luchadores sociales, hicieran de las suyas.
La creciente inconformidad social en contra de décadas de dominio del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el ejercicio del poder en el país, generó condiciones para que floreciera ese proyecto con inclusión de corrientes identificadas con las lucha de la izquierda; sin embargo, ambiciosos personajes se fueron adueñando del control a través del CEN, y desde ahí usaron al partido para beneficiar a unos cuantos.

Nos referimos a sujetos de baja calaña, como el ahora ex gobernador Graco Ramírez, Jesús Ortega Martínez o Jesús Zambrano, quienes durante muchos años manipularon la dirigencia nacional y fueron negociando posiciones con los que gobernaban a México.

Esto, a cambio de cargos públicos o de representación popular. Desde luego, que son acciones que rayan en lo inmoral y en alta traición a esa parte del pueblo a la que dicen representar.

Bueno, cuantas veces se dio la oportunidad, traicionaron a quien fuera candidato de las izquierdas a la Presidencia de la República, durante las elecciones del 2006 y 2012, Andrés Manuel López Obrador, quien por eso ya para la justa del pasado primero de julio no quiso saber nada de ellos, y los hizo a un lado.

Tuvieron que jugar con el Partido Acción Nacional (PAN), en un frente incongruente de la izquierda con la derecha, lo que los llevó a una penosa derrota.

Hoy salen con: «que se quieren renovar» y hasta modifican algunas reglas estatutarias, extinguiendo las famosas tribus, y eligiendo una directiva donde todas las corrientes están representadas, pero con los mismos personajes corruptos y marrulleros. 

Para no variar, en su famoso Congreso Nacional terminaron enfrentándose a golpes, mostrando que son los de siempre.

Y si así andan a nivel del CEN, ya se imagina usted como se encuentran en Morelos. El dirigente sigue siendo Matías Quiroz Medina, quien fuera Secretario de Gobierno de Graco, con eso le digo todo; es decir, no representa a nadie, porque el tabasqueño se fue apestado, pero ya hasta andan queriendo pegarle al gobierno entrante.

Por lo menos si a nivel Morelos no se trabaja en una estrategia para expulsar a todos los graquistas del CDE, ese partido está pelas, tendría que ser recuperado por quienes contribuyeron a su fundación, y que prefirieron tomar distancia cuando vieron el inminente fracaso del gobierno anterior.

Mejor les iría si pensaran en una institución nueva, libre de esas ‘calañas’ que los llevaron al abismo, porque el daño que se hizo a los morelenses a nombre del perredismo; difícilmente se olvidara en muchos años más.

Ahora imagínese si en efecto lograran encarcelar a Graco y colaboradores, la cosa se pondría aún peor.

​Un exceso el peaje por la siglo XXI: Matías Nazario

El ex diputado federal Matías Nazario Morales consideró un exceso el cobro de 179 pesos de peaje por circular sobre el nuevo tramo de la autopista siglo XXI, por ello solicitó al gobernador Cuauhtémoc Blanco realizar gestiones para lograr reducir el monto que lacera la economía de productores de la región.

El ex legislador se pronunció por la reducción del costo del peaje en el nuevo tramo de la autopista siglo XXI, correspondiente a los municipios morelenses de Jantetelco y Tlaquiltenango, a fin de lograr un apoyo integral para el desarrollo de la región.
“La apertura del tramo Jantetelco – Tlaquiltenango de la autopista Siglo XXI constituye un importante avance en el fortalecimiento de la infraestructura carretera que, a la par de lograr un México más comunicado, contribuye al desarrollo de la zona oriente y sur oriente de Morelos”, manifestó Nazario Morales.
El ex Diputado Federal consideró que para que ese beneficio sea completo, es necesario otorgar tarifas preferenciales en el costo del peaje, a fin de que los productores agropecuarios de los municipios beneficiados “puedan transportar sus productos sin demerito de sus finanzas».
Para tal efecto, Matías Nazario hizo un respetuoso llamado al Gobernador del Estado, Cuauhtémoc Blanco, para que gestione la reducción de las cuotas de la autopista Siglo XXI, en beneficio de los hombres del campo morelense.

​¿Cómo acabar con la delincuencia?

No obstante ser un estado con abundancia de recursos naturales y hasta con un clima de privilegio, Morelos ha venido padeciendo de una progresiva marginación y empobrecimiento de sus ciudadanos; como ocurre prácticamente en todo el país.

El hombre crece y las oportunidades escasean, ¿pero porqué se ha caído en este retroceso o estancamiento?
En mucho porque se perdió compromiso y vocación de los políticos con el servicio público. Los impuestos que pagamos como contribuyentes ya no alcanzan para cubrir los lujos, ambiciones, diversiones y excesos de quienes gobiernan; y se dejó de trabajar por el crecimiento estructural que, a su vez, lleva a más inversión, mejores condiciones de vida y bienestar.
Bueno, cuando esos aventureros de la política se sintieron insatisfechos con lo que nos robaban comenzaron a corromperse, y a recibir dinero de la delincuencia, dejándolos trabajar; es así como llegamos a estos niveles de perversión y maldad en los que estamos.
¿Y, hay forme de recuperar decencia y calma? Las cosas no están nada fáciles, porque cual infante en la orfandad, los hogares comenzaron a desintegrarse, se disminuyó el nivel de decencia, honestidad, responsabilidad y la degradación tomó ventaja.
Volver a esos valores que nos inculcaron nuestros ancestros parece casi imposible; sin embargo, los caminos que quedan son pocos pero podrían funcionar.
Primero, hay que combatir la corrupción en el quehacer público, de direccionar programas y políticas oficiales para beneficiar a las mayorías; en busca de ofrecer mejor destino, sobre todo a las nuevas generaciones.
En concreto, reactivar la economía, transparentar el uso del dinero público para favorecer al mayor número posible de mexicanos. En una palabra, acabar con los malos gobiernos, producto de politiquillos vividores, como quienes se sirvieron con todo durante el sexenio que recién terminó.
No será pues con más policías y armas como podamos alcanzar la anhelada paz, los morelenses merecemos una vida mejor, y sobre todo representantes populares y servidores públicos que piensen en nosotros o por lo menos no se roben lo poco que hay, de otra manera, cada vez podremos estar peor.
¿Hacia allá vamos? Sigue siendo la esperanza de todos los que pagamos impuestos casi hasta por respirar, pero no se nos regresa nada, y hasta somos víctimas de persecución o amenazas si nos quejamos. El colmo es que ya hasta al crimen utilizan contra el pueblo.

COMENZAR DE CERO

Tras la elección del primero de julio pasado los llamados «partidos grandes», PRI, PAN y PRD quedaron prácticamente en ceros. Por lo menos amarillos y tricolores casi tocaron fondo. Las derrotas sufridas fueron escalofriantes.

o más lógico en casos como estos es buscar la recuperación y ello sólo puede darse si se revisan las causas de la debacle, pero los intereses que hay en sus estructuras de mando no siempre lo permiten y por eso seguimos viéndolos envueltos en sendas disputas por lo poco que les queda de estructura, pero sobre todo, del dinero de las prerrogativas.

Es el PAN el que, sin mayores cambios en su interior, puesto que siguen siendo los mismos rostros, ha entrado en la designación de dirigentes en el CDE. En su elección dominical, se daba por ganador a Juan Carlos Martínez Terrazas, con el 61 por ciento de los sufragios, superando a Adrián Rivera Pérez que sólo habría logrado el 36 por ciento.
Como quiera que sea, por lo menos hicieron el esfuerzo para intentar el regreso, ya rumbo a las elecciones intermedias del 2021 cuando se renovaran legislaturas locales, federales y alcaldías, pero los otros dos partidos permanecen en una batalla sin cuartel, entre grupúsculos y tribus.

Claro, al menos en lo que a Morelos se refiere, tampoco los que ganaron vía coalición, PT, PES, Morena, pueden presumir de mucha fortaleza. Apenas logrado su objetivo, iniciaron su distanciamiento pero con una ventaja, controlan posiciones de poder y por ende dinero público.

El PRD, si quiere mantener sus siglas, deberá quitar de en medio a todo aquel identificado con el ex gobernador Graco Ramírez, comenzando por el actual dirigente, Matías Quiroz Medina. O sea, quienes lo fundaron tendrán que rescatarlo o nada podrá funcionar.

En lo que toca al PRI, pues también se requeriría de rostros nuevos, cuadros frescos. Es decir, Jorge Meade, Alberto Martínez -quien se dice el líder- o Amado Orihuela tendrían que entender que ellos son el problema a superar, y hacerse a un lado; pero no lo van a entender, difícilmente.

Así pues, que dadas las circunstancias les vemos más posibilidades de recuperación, a los panistas, aunque siguen divididos entre «la sagrada familia» de Rivera Pérez y «la santísima trinidad» de Martínez Terrazas y Javier Bolaños.